RESUMEN DEL SERMÓN DEL VIERNES

 

Por el Jefe de la Comunidad Ahmadía del Islam

29 de Julio, 2005

 

(NOTA: El equipo de Alislam asume la plena responsabilidad de cualquier error o información incorrecta de este resumen del Sermón del Viernes)

 

 

LA REUNIÓN ANUAL (LLALSA SALANA) DE GRAN BRETAÑA

 

Hazur pronunció su sermón en Rushmoor Arena, Aldershot, Inglaterra, donde se iba a proceder a la celebración de la Reunión Anual de Gran Bretaña. Hazur habló de las responsabilidades de los huéspedes, en reciprocidad a la hospitalidad recibida, para fomentar la solidaridad en la sociedad.

 

Hazur mencionó unos versículos del Santo Corán que dice: “No entréis en otras casas que no sean la vuestra, mientras no hayáis pedido permiso y saludado a sus moradores”. (24:28).  Dijo que el huésped debe volver a su hogar después de cumplido su objetivo sin ser una carga para los anfitriones. Señaló que en Pakistán es habitual que las familias reciban huéspedes sin previo aviso, causando inconveniencias a los anfitriones y deteriorándose de esta forma las relaciones familiares  y sociales. Dijo: “El Santo Corán ordena aceptar las invitaciones a comidas y marcharse inmediatamente después de comer.  En algunas ceremonias la fiesta se prolonga durante toda la noche sin restricción de horarios, pero en las reuniones de la Comunidad que se celebran en lugares de alquiler, se deben cumplir las normas de puntualidad establecidas. En una ocasión, el Santo Profeta (p.b.D.) invitó a mucha gente. Cuando terminó la comida, se marcharon todos a excepción de algunos, pero el Santo Profeta (p.b.D.) no permaneció con ellos, debido a sus múltiples ocupaciones.

 

La Mezquita de Baitul Futuh es amplia y espaciosa para las celebraciones de los ahmadis, pero éstos deben tener en cuenta que sus organizadores son voluntarios que sacrifican su tiempo para atender tales funciones y no deben prolongar sin motivo las sesiones durante horas, ni quejarse de la organización. El Santo Profeta  (p.b.D.) dijo que si alguien recibe una invitación a comer, debe aceptarla; si tiene ayuno debe pedir excusas, de lo contrario, debe aceptar con alegría lo que se le ofrece, pues de esta forma fortalece los lazos de amistad con el anfitrión. El huésped trae consigo bendiciones, por lo que no debe ser motivo de disgusto  para sus anfitriones. 

 

En esta relación, el Santo Profeta (p.b.D.) dijo que una comida preparada para dos personas debe bastar para tres personas y una  comida para tres personas debe ser suficiente para cuatro. Aunque aparentemente  el Santo Profeta (p.b.D.) nos ha dado pequeñas instrucciones, tienen gran importancia.  Si durante los días de Llalsa escasea la comida temporalmente, los huéspedes deben mostrar paciencia. En una ocasión, los panaderos de Rabwah decidieron hacer huelga de pan, pero Dios ayudo a la Comunidad para cubrir esta necesidad. Hazrat Khalifatul Masih III recomendó a cada persona comer un sólo pan en lugar de dos y ordenó que cada familia cocinara pan y que fuera distribuido entre todos. Gracias a sus instrucciones, la situación se normalizó.  Concretamente, en el Llalsa de Rabwah, por lo general, la comida que se preparaba  no era suficiente para un número tan grande de asistentes, pero Dios la bendecía de forma tan extraordinaria que la comida de una persona bastaba para tres, y al final todos quedaban satisfechos.

 

El Santo Profeta (p.b.D.) dijo que la persona que cree en Dios y en el Último Día debe atender bien a su huésped. El huésped tiene derecho a ser bien atendido durante 24 horas y al hospedaje en general durante tres días, y si permanece más de tres días, es caridad. El huésped no debe prolongar su estancia de forma que cause inconveniencias al anfitrión. De ocurrir así, el anfitrión no tiene obligación de invertir su tiempo o dinero en el huésped, y éste debe adaptarse a la rutina del hogar. El Santo Profeta (p.b.D.) dijo que el creyente debe decir algo bueno o permanecer en silencio. En nuestra sociedad, tanto en las bodas, como en los funerales, se imponen hospedajes forzosos sólo para comprobar hasta que punto los anfitriones cumplen con sus obligaciones. Son actitudes mezquinas, que la sociedad ahmadi debe evitar. Por otro lado, el Santo Profeta (p.b.D.) también ha indicado que solo deben acudir al lugar de invitación quienes son invitados y aquél que no es invitado puede entrar si el anfitrión le da permiso. El Santo Profeta (p.b.D.) tampoco entraba en casa de su anfitrión si le acompañaba alguien que no era invitado, hasta no pedir permiso para ello.

 

Un excelente ejemplo de hospedaje lo dio un compañero del Mesías Prometido. Cuenta que el Mesías Prometido le regaló una cama, y cuando acudían huéspedes, dormían su cama mientras él lo hacía en una manta de rezar. Al preguntarle el Mesías Prometido que dormía en el suelo,  que estaba lleno de insectos, Hamad Ali Sahib le dijo que no podía reprochar nada a sus huéspedes. Al oírlo, el Mesías Prometido le envió otra cama, pero volvió a ofrecerla a sus huéspedes. Ocurrió esto varias veces, hasta que el Mesías Prometido le dijo que eso es exactamente lo que deberían hacer todos los ahmadis.

 

En los días de Llalsa, muchos anfitriones ofrecen sus viviendas a los huéspedes.  Si el anfitrión demuestra buena voluntad, el huésped debe hacer lo mismo. Algunos huéspedes, abusan de su posición, obligando incluso a gastar dinero al anfitrión. A ellos les digo que tengan en cuenta el objetivo para el que han viajado, que es recibir las bendiciones del Llalsa. Por lo tanto, deben participar con sinceridad en nuestra reunión, con el único propósito de agradar a Dios y escuchar las alocuciones. En este sentido, el Mesías Prometido dijo que hay que escuchar todos los sermones sin criticar a nadie por su estilo de oratoria. Dijo que cualquier palabra y actividad debe ser para Dios.  Esta es la razón de la decadencia de los musulmanes, que tienen grandes oradores y los asistentes no acuden a sus reuniones con sinceridad. Los ahmadis deben tener en cuenta este consejo y dedicarse especialmente a la oración, como dice el Mesías Prometido: “Dios ha dicho que durante los días de Llalsa se glorifique a Dios, pues si lo hacéis Él os recordará. ¿Quién puede ser más afortunado que quien sea recordado por Dios? La glorificación es un gran premio, por lo que debéis estar ocupados en recordar a Dios”.

 

Deben hacerse plegarias especiales para el progreso de la Comunidad y para quienes sufren persecuciones, especialmente en Indonesia y Bangla Desh, donde se han intensificado las persecuciones. En Indonesia, concretamente, se está presionando al Gobierno para que prohíban las actividades de la Comunidad. Durante los días de la Reunión Anual, se ha asaltado el centro de la comunidad y atacado a ahmadis, resultando heridos algunos. Pedid a Dios que proteja a los ahmadis de todo tipo de males para que puedan atender sus reuniones con la misma seguridad que les rodea en este país. Quiero agradecer al Gobierno inglés que haya actuado con justicia con nosotros y nos haya provisto de todo tipo de medidas de seguridad y protección a pesar de la tensa situación que viven hoy día los musulmanes en Londres a causa de los atentados terroristas recientes. Que Dios les recompensen y que gracias a su bondad reconozcan la verdad.”

 

Finalmente Hazur dijo que durante los días de Llalsa se preste especial atención a las oraciones, se escuchen atentamente los sermones, y se observe el pardah y la limpieza, e instó a los ahmadis a dar buen ejemplo y no responder a las provocaciones de los grupos extremistas, para que no sean confundidos con el resto de los musulmanes. Recomendó estrechar la vigilancia en los días de Llalsa, especialmente en la sección de las mujeres y amonestó a las mujeres a no salir solas al exterior por temor a ser víctimas de asaltos.