RESUMEN DEL SERMÓN DEL VIERNES
Por el Jefe de la Comunidad Ahmadía del Islam
15 de Julio, 2005
(NOTA: El equipo de Alislam asume la plena responsabilidad de
cualquier error o información incorrecta de este resumen del Sermón del
Viernes)
EL
EJEMPLO BENDITO DEL SANTO PROFETA (P.B.D.)
Hazur aludió de nuevo en su sermón a la vida del Santo Profeta
(p.b.D.) que dijo haber interrumpido debido a sus giras por distintos países.
Hazur dijo que aunque no le sería posible abarcar en sus sermones todos los
aspectos de la vida del Santo Profeta (p.b.D.), intentaría en lo posible
hacernos llegar un reflejo de los mismos para que sirvan de ejemplo a los
creyentes y les ayuden a obtener la cercanía a Dios, como dice Dios en el Santo
Corán: “Oh creyentes, si amáis a Dios,
seguidme, y Él también os amará y perdonará vuestros pecados, pues Dios es
indulgente, remisorio”. Hazur dijo que esta ordenanza no se circunscribe a
una época en particular sino que es eterna.
Hazur dijo que el tema de su sermón se centraría en la honestidad y el
cumplimiento de las promesas y los pactos del Santo Profeta (p.b.D.). Dijo que
es una cualidad que hoy en día apenas existe en las distintas esferas de la
sociedad, nación o país, pues siempre que surgen intereses personales la
mayoría de la gente ignora su aparente honestidad o lealtad. Sin embargo, el
Santo Profeta (p.b.D.) ilustró en su persona estas cualidades de la forma más
sublime. Hazrat Aisha dijo que su personalidad era la enseñanza del Santo Corán.
Después dijo: “Hoy en día, las naciones que se autodenominan avanzadas
utilizan medios vergonzosos para humillar y derrotar al enemigo. Por otro lado,
acusan falsamente al Santo Profeta
(p.b.D.) de iniciar guerras para extender el Islam. No voy a extenderme
en este tema, pero aludiré a su honestidad y a su cumplimiento de los pactos. En una ocasión en que el ejército islámico
había asediado la fortaleza de Jaibar, y el enemigo se hallaba en posición de
derrota, un pastor enemigo entró en la zona musulmana aceptando el Islam. Traía
consigo un rebaño de ovejas cuyo dueño era judío, y expresó su intención de no
regresar a la zona enemiga, El Santo Profeta (p.b.D.) ordenó que volviera el rostro de las ovejas hacia
la fortaleza para que regresaran con su dueño, y así lo hicieron. Esta era las
cualidades del Santo Profeta (p.b.D.) quien, en un momento de triunfo sobre el
enemigo, en que los musulmanes sufrían hambre y aparentemente tenían derecho a
apoderarse de las propiedades enemigas, considero impropio apoderarse
injustamente de un bien confiado.
En otra ocasión, antes de su proclamación de profetazgo algunas
personas de la Meca establecieron un convenio para restituir los derechos de
los oprimidos. Durante la etapa de persecuciones, tras su proclamación como
Profeta, se levantó inmediatamente para ayudar a un oprimido que acudió a él en
busca de ayuda e instó a Abu Yahl, su peor enemigo, a cumplir su palabra. Por su reputación de honestidad e integridad,
los qureichitas de la Meca le llamaban amin
ya desde su temprana juventud. Al oír los relatos de su honestidad, Hazrat Jadiya le propuso en matrimonio. Hablando de su
honestidad, un mecano, dirigiéndose a los qureichitas, atestiguó lo siguiente:
“Mohammad, pasó su infancia entre vosotros, ha crecido entre vosotros, posee
las más altas cualidades, y es el más veraz y honesto de vosotros. Al ver en él
señales de la vejez y al oír que os ha traído la enseñanza para la que ha sido
enviado, decís que miente. Juro por Dios que no es cierto”. Al oír esta
afirmación, sus adversarios guardaron silencio. No le desmintieron. Es más,
después de su proclamación de profetazgo, a pesar de la oposición, la gente proseguía
confiándole sus bienes por su honestidad. Cumplió de tal forma esta obligación,
que incluso en los momentos de la emigración, cuando su vida se hallaba en
peligro, restituyó, a través de Hazrat Ali todos los bienes que se le habían confiado.
El Santo Profeta (p.b.D.) amonestó a su comunidad a establecer ejemplo
de honestidad e integridad, incluso en los más pequeños detalles. Por ejemplo, respecto
a la relación matrimonial dijo: “En el Día del Juicio el más pérfido es el
hombre que mantiene relaciones con su mujer y cuenta los secretos de su esposa
en público”. También dijo. “Restituye lo que te es confiado, y no seas
deshonesto con quien muestra deshonestidad hacia ti”. Por otro lado, nos advirtió
contra la hipocresía de esta forma: “El hipócrita se caracteriza por tres
rasgos: cuando habla miente, cuando se le confía algo, traiciona y cuando hace
una promesa, la quiebra.” También decía en muchas ocasiones que quien no cuida
de un depósito confiado, no tiene fe, y quien no cumple los pactos, carece de
religión.”
Hazur se refirió a un incidente que relató Abu Sufian durante su viaje
a Siria, en el que el Emperador de Siria, al recibir la carta del Santo Profeta
(p.b.D.) le hizo llamar y le formuló varias preguntas acerca su persona,
amenazándole con tomar represalias en caso de mentir. Una de sus preguntas se
centró en el cumplimiento de las promesas del Santo Profeta (p.b.D.). Abu
Sufian dijo que en toda la conversación no pudo decir nada en contra del Santo
Profeta (p.b.D.). Al oírle, el Emperador de Siria dijo que los profetas nunca
fueron deshonestos ni quebraron jamás su pacto o promesa. Concretamente, cuando
se firmó el pacto de Hudaibiyya, el Santo Profeta (p.b.D.) cumplió todas sus condiciones
a pesar de las condiciones de desventaja impuestas a los musulmanes, En otra
ocasión, un mensajero de los qureichitas se sintió atraído hacia el Islam y
comunicó al Santo Profeta (p.b.D.) su intención de no regresar. El
Santo Profeta (p.b.D.) dijo que él no rompía las promesas ni apresaba a los
mensajeros. Le hizo regresar y le aconsejó que regresara si permanecía en el
mismo estado, y así lo hizo, enseñándole desde el primer día a no romper los
pactos.
Hazur leyó unos extractos del Mesías Prometido. Dijo que el
cumplimiento de las promesas significa que se utilicen todas las capacidades
que Dios nos ha otorgado en el momento oportuno, de acuerdo con la enseñanza
divina para obtener Su agrado. Después pidió a Dios para que todos los ahmadis cumplan sus
pactos y se incluyan entre los herederos de las plegarias del Santo Profeta
(p.b.D.) y del Mesías Prometido.
Finalmente Hazur dijo: “En algunos países donde existe mayoría
musulmana, incluida la Comunidad Ahmadía, los adversarios han incrementado notablemente
sus hostilidades. Carecemos de poder pero nos inclinamos a Dios y a Él
imploramos su ayuda, especialmente durante estos días. Concretamente en
Indonesia se han intensificado las persecuciones, donde han sido agredidos los
participantes a una Convención, han sido atacada una ciudad, y evacuadas
mezquitas, resultando heridos algunos ahmadis. Que Dios nos proteja de nuestros
enemigos y de todo tipo de conspiraciones. Sabemos con certeza el progreso de
la Comunidad originará envidias y hará surgir nuevos incidentes, por lo que los
ahmadis deben pedir más a Dios para que nos proteja de todo tipo de males y nos
otorgue paciencia y constancia”.