Entregar la medida completa, mantener lo que se ha confiado, y cumplir las promesas

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Resumen del Sermón del Viernes

 

Por el Jefe de la Comunidad Ahmadía del Islam

18 de Noviembre, 2005

 

(NOTA: El equipo de Alislam asume la plena responsabilidad de cualquier error o información incorrecta de este resumen del Sermón del Viernes)

 

Hazur comenzó su sermón con la recitación de los siguientes versículos del Santo Corán: “Dad la medida completa y no seáis de los que dan menos, pesad con una balanza equilibrada y no paguéis a la gente menos del valor real de las cosas ni actuéis con corrupción en la tierra provocando el desorden” (26: 182-184).

 

Hazur dijo que el Santo Corán prescribe estos mandamientos siempre que alude al pueblo de Hazrat Shuaib. Hazur dijo que el incumplimiento del mandamiento anterior equivale al robo. La gente imagina que el fraude y la estafa forman parte de los negocios y del trato comercial, siendo, no obstante, un grave pecado que origina un gran desorden y corrupción en la estructura de la sociedad. Quien usurpa a los demás y da la medida escasa en sus negocios desarrolla una inclinación natural hacia el mal, lo cual, si se practica a amplia escala, se convierte en una fuente de destrucción para las naciones. Hazur dijo que el Santo Corán no se limita a contar historias del pasado, sino que, a través de estas descripciones históricas, enseña lecciones morales para los pueblos venideros, para precaverles contra la ira divina.

 

Hazur mencionó la vergonzosa e intrigante política y agenda de las naciones poderosas del mundo, que despojan a las naciones pobres de su riqueza y recursos naturales y les mantienen atrapados en una elaborada trama de subyugación. Hazur dijo que todo esto se debe a “negarse a dar la medida completa”.

 

Hazur citó después este versículo: “Entregad pues la medida completa y todo el peso, y no deis a las gentes menos de lo que les pertenece por derecho, ni creéis el desorden en la tierra después de que ha sido pacificada. Esto es mejor para vosotros si sois creyentes” (7:86). Dijo que este mensaje de advertencia debe transmitirse a todas las naciones y líderes del mundo que estén involucrados en el engaño para que estén precavidos y extraigan una lección de todos los desastres que han ocurrido y están ocurriendo en el mundo; pues esta es la causa de muchos males que prevalecen en el mundo.

 

Cada ahmadi debe transmitir este mensaje a su alrededor, especialmente a las naciones musulmanas, que son particularmente fraudulentas en este sentido. Hazur dijo que las naciones cristianas al menos son justas en sus tratos a nivel de pequeños negocios, y por ello progresan en gran parte de sus transacciones. Sin embargo, las naciones musulmanas pecan de lo contrario, por lo que su economía está yendo al fracaso. Es de lamentar que en la actualidad las advertencias del Santo Corán sobre este tema vayan dirigidas mayormente a quienes creen en él, y ésta sea la causa del fracaso de los musulmanes. Dios ha informado claramente sobre los incidentes de las naciones del pasado,  por lo que debemos percatarnos de que el progreso no será posible si no actuamos de acuerdo con los mandamientos coránicos. Es posible que Dios conceda una tregua a las demás personas, pero no lo actuará así con los musulmanes.

 

Hazur mencionó a continuación algunos hadices para esclarecer aún más el tema. Dijo que el Santo Profeta (p.b.D.) fue el modelo más perfecto y excelente a la hora de realizar tratos con cualquier persona. El Santo Profeta (p.b.D.) dijo que el mejor entre la gente es quien salda una deuda de la mejor forma; también dijo: “Si alguien te confía un depósito, restitúyelo,  y no seas  desleal  ni siquiera con quien es desleal contigo”-También dijo que la fe de quien no tiene consideración con los depósitos no es fe, y quien no mantiene una promesa tampoco posee fe.

 

Hazur dijo que “depósito” no significa objeto o dinero entregado a una persona para su protección, sino cualquier tarea emprendida. Constituye deshonestidad y ausencia de confianza tanto no completar una tarea asignada por indolencia como el fraude en el negocio (por ejemplo, en el subcontinente indio, los vendedores añaden adulteraciones a sus productos para aumentar su cantidad). También constituye deshonestidad privar de los derechos al prójimo, romper los pactos y no cumplir las promesas. Hazur dijo que el estándar de justicia de los compañeros del Santo Profeta (p.b.D.) era tal que en ocasiones insistían en pedir menos que lo que el comprador les ofrecía.. 

 

Hazur dijo que otra iniquidad consiste en pedir préstamos y  presentar excusas a la hora de restituirlos; el peor de los casos, dijo, es que algunas personas piden prestado dinero sin la intención de devolverlo. El Santo Profeta (p.b.D.) dijo que Dios ayudará a pagar su deuda a aquellos que piden prestado dinero con la intención de devolverlo, mientras que arruinará quienes actúan de forma contraria. Hazur dijo que cuando un ahmadi pide prestado dinero debe hacerlo con la mejor intención. Teniendo en cuenta que su obligación es librar al mundo del desorden y la corrupción, el ahmadi debe conducir su negocio con el máximo sentido de justicia.

 

Tras leer unos extractos de los escritos del Mesías Prometido, Hazur explicó que estas enseñanzas son para nosotros, quienes reivindicamos extender el verdadero mensaje del Islam en el mundo. Por lo tanto, si actuamos contrariamente, rompiendo nuestros pactos, y cometiendo fraude en el negocio, nos incluiremos en la categoría de los que crean desorden. Hazur dijo que es de lamentar que a algunas personas no les preocupe esta cuestión en lo más mínimo.

           

Para concluir, Hazur subrayó que antes de la bendición de la MTA, los mandamientos divinos, las enseñanzas del Santo Profeta (p.b.D.) y el mensaje del Mesías Prometido no se transmitían a la comunidad a través de las palabras del Jalifa de la época. Solamente algunas personas obtenían un resumen tras unos días de espera. Sin embargo, este mensaje se transmite ahora en directo a cientos de miles de personas, incluyendo a gente que no pertenece a la Comunidad y esto incrementa en gran medida nuestra responsabilidad. Hazur enfatizó que cada uno de nosotros representa a la Comunidad y por lo tanto debemos hacer gala de prudencia y honestidad a la hora de emprender cualquier negocio, para no perjudicar la reputación de la Comunidad.

 

Hazur concluyó su sermón diciendo que cada ahmadi debe seguir dando la medida completa y debe realizar sus  transacciones y pagos de préstamos con justicia y equidad siguiendo el bendito ejemplo del Santo Profeta (p.b.D.) y las expectativas del Mesías Prometido. Esto constituye, dijo Hazur, un tabligh silencioso. Finalmente rogó para que Al-lah permita a todos obrar en consecuencia y ser justos en los negocios.