Innovaciones y Costumbres Perniciosas Relacionadas

con los Matrimonios.

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Resumen del Sermón del Viernes

Por el Jefe de la Comunidad Ahmadía del Islam

25 de Noviembre, 2005

 

(NOTA: El equipo de Alislam asume la plena responsabilidad de cualquier error o información incorrecta de este resumen del Sermón del Viernes)

 

Hazur aludió en su sermón a la lamentable adopción por parte de alunas personas de innovaciones nocivas en el Islam, especialmente en las costumbres relacionadas con el matrimonio, a pesar de las enseñanzas emancipadoras islámicas. Comenzó con la recitación de los siguientes versículos del Santo Corán: “Quienes siguen al Mensajero, el Profeta, el Iletrado, a quien encuentran mencionado en la Torah y en el Evangelio que están con ellos. Él les ordena el bien y les prohíbe el mal, y hace lícitas para ellos las cosas buenas e ilícitas las cosas malas, retirando de ellos las cargas y los grilletes que les aprisionaban. Por tanto, quienes crean en él, lo honren y apoyen, lo ayuden y sigan la luz que ha sido revelada con él, ésos serán los que prosperen”. (7:158)

 

Hazur dijo que los seguidores de todas las religiones del mundo, gente de diferentes culturas y regiones, tienen sus propias costumbres sobre las ceremonias matrimoniales. El Islam, la religión perfecta, reconoce que el matrimonio es una ocasión de alegría y ha otorgado concesiones al respecto. Según una tradición, Hazrat Aisha se hallaba preparando en una ocasión a una novia para un ansari (nativo de Medina) cuando el Santo Profeta (p.b.D.) le inquirió por qué no había organizado también algunas canciones, pues a los ansaris les agradaban las canciones. En otra ocasión, dijo que el Nikah debe ser anunciado de buena manera y debería tocarse la pandereta. Sin embargo, el Islam tampoco fomenta  una absoluta libertad, y solamente permite que se canten canciones decentes. En una ocasión, el Santo Profeta (p.b.D.) entonó algunos párrafos para enseñar el modo en que debería cantarse.

 

Hazur dijo que algunos piensan que al tratarse el matrimonio de un evento feliz, tienen licencia para cantar todo tipo de canciones indecentes. Aunque con la gracia de Al-lah la sociedad ahmadi está libre de esta falta de decoro, esta tendencia va en aumento, especialmente entre la gente del subcontinente indio, y se practica a tan amplia escala, que puede causar influencia en las familias ahmadis. Hazur dijo que recibe quejas ocasionales a este respecto.

 

Hazur explicó que el canto y el baile forman parte de la religión hindú. Sin embargo, algunos musulmanes, al imitarles ciegamente, terminan pareciendo absurdos. Hizo una amonestación a quienes organizan danzas en las reuniones previas a las bodas así como durante la recepción de la novia en casa del novio, indicando que esta actitud es totalmente inapropiada y nunca podrá permitirse. Respecto a los actos disciplinarios adoptados a este respecto, Hazur dijo que algunas personas se quejan de que, no se adopta ninguna medida contra las familias ricas, mientras que los pobres son objeto de disciplina. Dijo que adoptaría medidas definitivas contra cualquier actividad que desprestigie a los valores morales islámicos.

 

Hazur mencionó que en algunas ocasiones, se hace gala en las bodas de una actitud vulgar y grosera después de haberse marchado algunos huéspedes. Hazur aludiö específicamente a la gente del subcontinente de la India, exhortándoles a reformarse en este sentido,  e instó al sistema administrativo de la comunidad y a las organizaciones auxiliares a prestar una especial atención a esta práctica e informar de cualquier incidente.

 

Hazur dijo que es preciso prestar una atención especial a los días venideros por tratarse de “temporada de bodas”. Dijo que la tradición ahmadi de la recitación del Santo Corán y de versos poéticos piadosos en el momento de la ceremonia de despedida de la novia es perfectamente apropiada. Añadió que además de estas recitaciones, también pueden cantarse canciones decentes de conformidad con la tradición del Santo Profeta (p.b.D.). Sin embargo, dijo que no constituyen una necesidad, y deben ponerse en práctica solamente donde formen parte de la tradición de ciertas culturas o pueblos.

 

Hazur dijo que la ceremonia del matrimonio está totalmente ligada a la religión y que el Islam enseña a dar preferencia a una propuesta de matrimonio basada en la fe. En el sermón para el Nikah, el Santo Profeta (p.b.D.) hizo especial hincapié en el taqwa.

 

El Santo Profeta (p.b.D.) desaprobaba tanto a  las personas que dedicaban todo su tiempo a la adoración y el ayuno sin prestar la debida atención a su nafs (a sí mismos) o a los derechos de su familia, como a quienes buscaban pareja basándose en la belleza y riqueza, o a los que dedicaban todo su tiempo y atención a sus familias. En cierta ocasión, al oír que alguien no deseaba contraer matrimonio para consagrar su vida a la adoración y al ayuno, dijo sorprendido que él rendía culto, ayunaba, otorgaba derechos a la gente, y también estaba casado, y que quien se apartara de su Sunnah no pertenecía a los suyos.

 

Hazur dijo que en esto hay una advertencia para quienes afirman que el matrimonio es solamente una ocasión para la alegría. Dijo que algunas personas tienden a seguir costumbres inadecuadas en las bodas en imitación a otros, mientras que otras lo hacen por ostentación, destruyendo de esta forma su piedad. Hazur dijo que cada persona debe tener en cuenta que tendrá que responder por sus propios actos. El hecho de que algunas personas no hayan sido disciplinadas por el sistema de la Comunidad, no significa que nadie sea disciplinado. Hazur dijo que quien tenga conocimiento  sobre estos hechos, debe informar al sistema de la comunidad para imponer una reforma.

 

Hazur dijo que algunas malas costumbres relativas al matrimonio, por muy inútiles y absurdas que fueren, no constituyen shirk (idolatría), sino más bien una carga y un fastidio. Por ejemplo, la entrega de la dote a la novia por parte de su familia, las pomposas fiestas de bodas, etc.… Los ahmadis deberíamos sentir gratitud por pertenecer a una religión  que nos ha liberado de las cadenas de costumbres perniciosas, como explica el versículo recitado al principio.

 

Hazur dijo que la gente del subcontinente de la India creyó en el Mesías antes que ningún otro pueblo, por lo que su responsabilidad aumenta a la hora de impedir que tales costumbres se abran paso en nuestra Comunidad. Hazur insistió en que, de persistir con hábitos inapropiados que suponen una carga a la sociedad y una mancha en la fe, las demás naciones o pueblos tendrán derecho a imitar tales costumbres. Todos nosotros debemos seguir una cultura y ésta es la cultura del Ahmadiyyat.

 

Hazur relato un hadiz que exponiendo el modo simple y austero en que el Santo Profeta (p.b.D.) organizó la boda de su amada hija, estableciendo de este modo un excelente ejemplo de sencillez. Hazur aclaró que no esperaba que la gente siguiera este ejemplo de austeridad al pie de la letra, sin embargo, dijo que abrumarse innecesariamente con cargas económicas para mantener las apariencias está fuera de lugar.

Por otro lado, indicó que algunas personas que reciben asistencia a través de la Fundación Maryam Shadi realizan demandas indebidas. Dijo que no deberían sentirse sometidas a la presión de cargas fútiles sociales de las que el Santo Profeta (p.b.D.)  nos ha liberado y cada ahmadi debería prestar especial atención a la sexta condición del Baiat. También sugirió a las familias pudientes de la comunidad a recordar a la gente menos afortunada, especialmente en el momento de las bodas de sus hijos.

 

Después Hazur expuso el tema de la dote (Haq Mer). Dijo que en algunos casos, cuando el matrimonio fracasa, la parte que representa al novio pone obstáculos en el pago de la dote. En tal caso, el sistema de la comunidad siempre adopta medidas disciplinarias. Hazur dijo que la dote debe fijarse siempre de forma realista y no por ostentación, como suele ocurrir a menudo. Antes del matrimonio, la familia de la novia se esfuerza en obligar al hombre a fijar una generosa dote y cuando el matrimonio fracasa se produce una situación incómoda al negarse el último a  pagar lo estipulado.

 

El Mesías Prometido dijo que la dote debe ser fijada por mutuo acuerdo y debe ajustarse a las circunstancias. Respecto al pago de la dote y a las excusas consiguientes, el Mesías Prometido dijo que sólo se puede eximir si el marido coloca la suma de dinero en la palma de la mano de su mujer y ella le dispensa de ello. De lo contrario, su pago es obligatorio en cualquier caso, pues se trata de un préstamo. Hazur dijo que algunas veces la gente que reside en Occidente alega que la dote no es tan esencial porque en los casos de divorcio las leyes de estos países cubren adecuadamente las necesidades de la mujer. Hazur dijo que esto no tiene nada que ver con las leyes del país, y hay que pagarla de todas formas.

 

Hazur indicó que hoy en día los gastos de las ceremonias nupciales han aumentado de forma exorbitante. Aconsejó a los ahmadis abstenerse de un derroche innecesario, y alentó a los más pudientes a ayudar a quienes se encuentran en una situación de desventaja, en lugar de gastar pródigamente en sus propias celebraciones.

                                                                                                           

Hazur comentó que las familias que viven en Occidente regresan a Rabwah para celebrar bodas y a veces contratan a proveedores del exterior, prescindiendo de los servicios locales de Rabwah. Hazur dijo que están en su derecho a hacerlo, siempre que no sea debido a un complejo de inferioridad por los servicios locales. Hazur expresó el deseo de que se fomentara el negocio local y, dirigiéndose a los comercios de Rabwah, les pidió que establecieran un excelente estándar en sus servicios.

 

Hazur pidió a Dios que nos ayude a librarnos de todas las innovaciones perniciosas y costumbres negativas, que siguiéramos los mandamientos de Al-lah y la Sunnah del Santo Profeta (p.b.D.) para contarnos entre aquellos que dan prioridad a la fe sobre asuntos materiales, pues, dijo,  este principio abarca todo el bien. Anunció que se disponía a salir de viaje al cabo de un par de días y pidió oraciones para que su viaje fuera bendito en todos los aspectos y obtuviera resultados prometedores para poder contemplar pronto el triunfo.