Paciencia, Perseverancia, y el Servicio a la Humanidad

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Resumen del Sermón del Viernes

 

Por el Jefe de la Comunidad Ahmadía del Islam

14 de Octubre, 2005

 

(NOTA: El equipo de Alislam asume la plena responsabilidad de cualquier error o información incorrecta de este resumen del Sermón del Viernes)

 

 

Hazur habló en su sermón de los dos traumáticos incidentes ocurridos la semana pasada. Comenzó recitando los siguientes versículos del Santo Corán: “Y no digáis de los que cayeron por la causad e Al-lah que están muertos; no, están vivos, pero no os dais cuenta. Y os pondremos a prueba con algo de temor y hambre y con pérdida de riquezas, de vidas y de frutos; pero dad la buena nueva a los pacientes. Aquellos que, cuando les aflige una desgracia, dicen: “en verdad, a Al-lah pertenecemos y a Él volveremos”. (Sura Al-Baqara 155-157). Hazur dijo que el primer incidente, al que también aludió la semana pasada, tuvo lugar el pasado viernes en Mong, Pakistán, y el otro era el terrible terremoto que había devastado el norte de Pakistán y Cachemira al día siguiente.

 

Hazur dijo que el primer incidente es una prueba que las comunidades divinas siempre atraviesan. La historia de la Comunidad Ahmadía ofrece testimonio de que siempre que ha hecho frente a situaciones similares, los ahmadis han mostrado paciencia y perseverancia y han soportado todo tipo de opresión y persecuciones sin tomar la justicia en sus manos.

 

Hoy la Comunidad en general y los afectados en particular deben someterse a Al-lah y mostrar paciencia, implorando Su merced. Los ahmadis deben tener siempre presente que los que han perdido sus vidas en este incidente han alcanzado vida eterna y sus familias también. No cabe duda de que el dolor de las familias es inmenso, mas a la luz de la buena nueva que Dios anuncia acerca de su rango elevado, deben elevar plegarias y mostrar paciencia. Hazur dijo que su sacrificio nunca habrá sido en vano. Pidió para que nos contemos entre aquellos que el Santo Corán dice que cuando les sobreviene una desgracia dicen: “Sin duda a Al-lah pertenecemos y a Él volveremos”. El Santo Profeta (p.b.D.) dice que si el creyente es paciente y perseverante en la aflicción, dificultad o pérdida, esta conducta será una fuente de bendición para él. El Mesías Prometido también nos ha ordenado soportar el abuso y la crueldad con paciencia y tolerancia. Hazur dijo que no es propio de un ahmadi reprobar a los adversarios, sino que debe mantener su porte distintivo. Hazur mencionó también otro martirio que tuvo lugar en Quetta antes de Ramadán. Hazur pidió que se rogara por las familias de todos los mártires, y añadió que Al-lah siempre ha bendecido a las familias de los mártires.

 

Después Hazur hizo mención del gigantesco terremoto que la semana anterior devastó el norte de Pakistán y Cachemira. Hazur dijo que los ahmadis pakistaníes sufren intensamente al ver a la gente de su país en semejante aflicción. Dijo que había escrito al Presidente de Pakistán y otras altas personalidades del gobierno ofreciéndoles toda la ayuda y apoyo posible. Dijo que un requisito del amor a la patria es que cada ahmadi pakistaní asista a las víctimas con la práctica y con las plegarias, olvidándose de sus propios problemas y preocupándose de los problemas ajenos.

 

Hazur dijo que desde la fundación de Pakistán, la Comunidad ha realizado sacrificios por el establecimiento de los derechos de los musulmanes, y que en la actualidad el ahmadi es consciente de que el amor al propio país es parte de la fe y que el ahmadi se caracteriza por el amor hacia el país en que reside. Contrariamente a la necia idea de algunos, de que los ahmadis no son leales a su país, Hazur dijo que la Comunidad esta ayudando a las víctimas del terremoto en la medida de lo posible. Hazur pidió a todos los ahmadis pakistaníes residentes en Pakistán y en el extranjero que hicieran lo posible por asistir a las víctimas desamparadas del terremoto. Indicó a los ahmadis que acudieran a la  Embajada de Pakistán para entregar sus donaciones en los países donde Humanity First aún no se ha establecido.

 

Hazur dijo que no estaba diciendo esto por su condición de pakistaní, sino porque como musulmanes es nuestra obligación ayudar. Dijo que es solamente una minoría la que, debido a su ignorancia, se opone a nosotros, sin embargo, al afirmar ser seguidores del Santo Profeta (p.b.D.), es nuestra obligación prestarles ayuda, del mismo modo  que para los ciudadanos de Pakistán es una obligación cívica hacerlo.

 

Hazur dijo que los desastres naturales no distinguen entre pobres o ricos, y millares de personas han perdido sus vidas al ser destruidas sus viviendas por el terremoto. Muchos pueblos han desaparecido por completo de la faz de la tierra y algunas zonas remotas e inaccesibles aún no han recibido ayuda de ningún tipo.

 

Haciendo un análisis de la Comunidad de Pakistán que está prestando asistencia en el desastre, Hazur dijo que en muchos lugares nuestros equipos de asistencia han sido los primeros en auxiliar a las víctimas. En Islamabad, los Juddams, llevaron comida a las aldeas circundantes afectadas  por el desastre durante varios días. Camiones cargados de provisiones parten diariamente a distintas localidades para proveer ayuda, y todas las organizaciones auxiliares de la Comunidad de Pakistán han asumido eficazmente su papel y están llevando a cabo su tarea con mucha eficiencia.

 

Refiriéndose a las necesidades urgentes del período posterior al terremoto, Hazur dijo que el alojamiento de las víctimas es un tema de crucial importancia, y la Comunidad está cooperando con el gobierno en la instalación de  una “colonia de tiendas de campaña”, bajo su propia custodia. Muchas de estas tiendas de campaña se han enviado desde Inglaterra y otras están siendo enviadas desde China. Por otro lado, médicos procedentes de Alemania e Inglaterra se encuentran ya en Pakistán, bajo los auspicios de “Humanity First”, y algunos médicos de Estados Unidos están dispuestos a prestar sus servicios.

 

Refiriéndose a la escala del desastre, Hazur dijo que éste no puede ser abordado solamente por las autoridades locales. Hazur dijo siendo los medios de Pakistán limitados, la recuperación será lenta, teniendo en cuenta que la recuperación de la reciente devastación del huracán de Estados Unidos puede incluso tardar años. Hazur dijo que aunque toda la nación mostrara honestidad a la hora de emplear cada céntimo del fondo de ayuda para la restauración, el proceso puede tardar años. Hazur dijo que muchos políticos y autoridades están haciendo sugerencias entusiastas respecto a la ayuda y el socorro, sin embargo, la escala de la devastación es tan gigantesca que si se hiciera un cálculo exacto de los gastos, el coste de la ayuda podría ascender a millones de libras esterlinas, solamente para el abastecimiento de alimento y tiendas de campaña a las víctimas por un período de dos meses. Para una restauración a largo plazo, Hazur dijo que sería preciso el establecimiento de una completa infraestructura y para ello serían precisos billones en lugar de millones.

 

Hazur subrayó que este desastre ha contribuido a unificar a los políticos pakistaníes. Pidió a Dios que esta unidad perdurara, para detener la intolerancia política y religiosa y para que se abstengan de aprobar edictos de incredulidad (kufr) para que Al-lah se apiade de ellos. Aludiendo al hecho de que los eruditos pakistaníes religiosos están admitiendo que esta es una advertencia divina para todos ellos, Hazur dijo que deberían pensar a quién va dirigida es esta advertencia. Dijo que para buscar el perdón y la protección de Al-lah tendrán que experimentar una transformación, abandonar todas las enemistades mutuas y la malicia, y poner fin a las aprobaciones de edictos de kufr.

 

Hazur expuso seguidamente el bendito ejemplo del Santo Profeta (p.b.D.) durante las inclemencias del tiempo e hizo mención a muchas de las oraciones que imploraba para buscar refugio en Al-lah de los elementos naturales. Hazur hizo un llamamiento a todas las sectas de Pakistán para que siguieran este bendito modelo e invocaran la protección de Al-lah, amonestando especialmente a los ahmadis a hacer estas plegarias.

 

Después, mencionando el terremoto que sacudió a la India en 1905, explicó que en aquella etapa el Mesías Prometido pasaba largos periodos de tiempo dedicado a las plegarias y a ofrecer oraciones nafal (oración opcional). Dijo que acampó en el jardín de su casa durante varios días con sus familiares. Hazur hizo hincapié en que se imploraran oraciones para invocar la protección de Al-lah, que se recitara Istaghfar (perdón) y se orara para que la nación (Pakistán) recibiera la guía.

 

Leyendo unos escritos del Mesías Prometido, Hazur dijo que después de un desastre natural todos deben hacer un esfuerzo para reformarse y librarse de todo tipo de sospechas y desconfianzas y rogar intensamente a Al-lah con la máxima humildad para que Dios nos libre de Su castigo. Finalmente pidió que nuestras plegarias alcanzaran este rango, especialmente en el mes de Ramadán, en que se aceptan excepcionalmente las oraciones, y dijo que debemos pedir especialmente para la guía de la humanidad y la protección contra la destrucción. Que Dios acepte estas oraciones por Su gracia.