Las bendiciones del Ramadan

 

Resumen del Sermón del Viernes

 

Por el Jefe de la Comunidad Ahmadía del Islam

7 de Octubre, 2005

 

(NOTA: El equipo de Alislam asume la plena responsabilidad de cualquier error o información incorrecta de este resumen del Sermón del Viernes)

 

 

 

Hazur habló sobre las bendiciones del Ramadán en su sermón del viernes a su regreso a Londres tras finalizar su gira por Europa..

 

Comenzó recitando los siguientes versículos del Sura Al Baqarah: “¡Oh creyentes! Se os prescribe el ayuno, como fue prescrito a los que os precedieron, para que seáis justos” (2: 184).  Hazur explicó que se debe aguardar la llegada del Ramadán con la intención de adoptar el taqwa (piedad) evitar las caídas morales y espirituales, y obtener el amor y temor a Dios. Dijo que debemos recapacitar sobre si hemos conseguido mantener el desarrollo espiritual logrado durante el último Ramadán, pues es encomiable avanzar en el desarrollo espiritual desde el último Ramadán. Los que hayan incorporado el avance espiritual del último Ramadán en sus vidas diarias serán los afortunados, mientras los que muestran indiferencia en este sentido deberán reflexionar a fondo e inclinarse a Al-lah pidiendo que les ayude a adoptar el taqwa. Hazur dijo que hasta que la persona no evite el mal y practique el bien, y no cumpla con sus obligaciones hacia Al-lah y hacia la humanidad, se limitará únicamente a pasar hambre y sed.

 

Hazur dijo que es tarea del hombre esforzarse en lo posible por buscar la cercanía a Dios. Tras exponer varios hadices, Hazur expuso la eminencia del Ramadán y dijo que si la gente estuviera informada de las bendiciones del Ramadán, desearían que el Ramadán perdurara todo el año. Según otro hadiz, el Paraíso está decorado todo el año para celebrar el mes del Ramadán. Hazur dijo que este ornamento paradisíaco es el que, en esencia, hace que la persona se remonte a las cimas espirituales.

 

El Santo Profeta (p.b.D.) dijo que el Ramadán es un mes grandioso y bendito en el que las noches son para la adoración a Dios. Es un mes para practicar la paciencia, cuya recompensa es el Paraíso; un mes en que se bendicen las provisiones del creyente, y un mes en el que Al-lah da una recompensa setenta veces mayor a cada acción obligatoria.

 

Hazur explicó que el ayuno durante el Ramadán requiere que la persona se aparte de todos los males, resista la opresión del enemigo con perseverancia, y renuncie a lo que es permisible habitualmente, solo por la causa de Al-lah. El Ramadán es un mes para reforzar los lazos fraternales. Durante el mes de Ramadán debemos perdonar al prójimo por la causa de Dios para obtener la recompensa 70 veces mayor y debemos escalar alturas sublimes para obtener la cercanía divina. Hazur dijo que en ocasiones Dios provee de lo inesperado. Cuando el hombre, alejado de las tareas mundanales, se mantiene ocupado en la adoración a Al-lah, recibe las bendiciones de Dios de acuerdo con Su promesa.

 

Exponiendo un hadiz que dice que Al-lah mismo es la recompensa del ayuno de Ramadán, Hazur dijo que aunque toda recompensa depende de Al-lah, durante el Ramadán la recompensa es inconmensurable pues  el creyente no solo evita lo prohibido, sino que se aparta también de lo que habitualmente es permisible, practica el bien con más frecuencia y responde al mal con el bien.

 

Explicando la parte del hadiz que califica el ayuno como “escudo”, Hazur dijo que este escudo solo puede protegernos si evitamos el mal y analizamos nuestro interior en lugar de buscar los defectos ajenos. Según un hadiz, a quien ayuna durante el mes de Ramadán en un estado de Iman (fe) y practica el auto-análisis  le serán perdonados todos sus pecados pasados. El Mesías Prometido dijo: “Que cada mañana atestigüe por vosotros que habéis pasado la noche con taqwa y cada noche de testimonio por vosotros de que habéis pasado el día con rectitud."

 

El Santo Profeta (p.b.D.) dijo: “Al llegar el Ramadán se abren las puertas del Paraíso,  se cierran las puertas del Infierno y Satanás es encadenado. Que caiga la ruina sobre aquel que ha pasado el mes de Ramadán sin conseguir el perdón, pues ¿cómo podrá aspirar al perdón quien no consigue ser perdonado en el mes de Ramadán?” También dijo que Dios ha hecho obligatorio el ayuno, y que si el creyente guarda ayuno para recibir recompensa se libra del pecado como el niño inocente. Hazur dijo que la persona solamente es digna del perdón en el mes de Ramadán si cumple con todos los requisitos prescritos-  

 

Hazur dijo que además de aumentar el estándar de adoración y de la recitación del Santo Corán, el Santo Profeta (p.b.D.) nos enseñó a hacer caridad en el nombre de Al-lah durante el mes de Ramadán. Según un hadiz, el Santo Profeta (p.b.D.) gastaba  pródigamente por la causa de Al-lah durante el mes de Ramadán. Hazur dijo que la caridad es un elemento esencial para la purificación y debemos prestar especial atención a la misma durante el Ramadán.

 

Hazur se refirió después a un doloroso incidente que tuvo lugar en Pakistán unas horas antes en la aldea de Mung, cerca de la ciudad de Mandi Bahauddin. Dijo: “Un grupo de ahmadis se hallaban rezando la oración de Fallar, cuando dos opositores entraron en la mezquita y abrieron fuego, causando la muerte a ocho de ellos e hiriendo a veinte. Dos de los mártires eran ancianos y el resto jóvenes, incluido un joven de 16 años. Que Dios otorgue paciencia a sus familiares y amigos y que Él juzgue a  estos criminales. En Ramadán, cuando el ahmadi intenta alcanzar el amor de Dios, estos grupos entrenados por unos mul-lahs (líderes fanáticos) que se autodenominan musulmanes,  piensan que asesinando a los ahmadis obtendrán el agrado de Dios, cuando lo único que están consiguiendo es atraer Su ira y difamar al Islam y a los musulmanes. Han convertido a los ahmadis en blanco de sus ataques por seguir al Imam de la época que nos invita hacia Dios. En estos días hay que implorar plegarias especiales para que Dios proteja a los ahmadis de todo tipo de males,  especialmente en Pakistán India y Bangla Desh, y  se haga justicia con los oponentes”.