Comunidad Musulmana Ahmadía
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Amor Para Todos, Odio Hacia Nadie |
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LA UNIVERSALIDAD DEL ISLAM Desgraciadamente, los medios de comunicación y prensa presentan al Islam de forma distorsionada, creando una imagen de fundamentalismo rígido y fanático. Esto está lejos de la verdad. El Islam es una religión universal. Reclama ser el auténtico medio de acercamiento a Dios para toda la gente y todas las épocas. La palabra “yihad” se interpreta frecuentemente como “emprender una guerra santa” cuando en realidad, significa “luchar, esforzarse”. El yihad islámico no consiste en matar y ser matado, sino en esforzarse intensamente en obtener el agrado de Dios. La forma más elevada de yihad es la lucha interna del hombre por librarse de los vicios y las ligaduras del mundo material y conseguir elevar su espíritu para obtener la cercanía a Dios. Otro tipo de yihad puede adoptar la forma de predicación y propagación de las enseñanzas del Islam por medios pacíficos. El tercer tipo de yihad consiste en defender el Islam contra una agresión no provocada o contra un intento de destrucción física del Islam. El Islam transmite un mensaje firme de hermandad e igualdad entre los hombres que es el ingrediente esencial de la universalidad. El Islam enseña amor para todos. El Santo Profeta (la paz y bendiciones de Dios sean con él) dice: “¡Oh humanos! Vuestro Señor es Uno y vuestro antepasado es uno. Un árabe no posee superioridad sobre un no-árabe, ni un no-árabe sobre un árabe. El blanco no es en ningún modo superior al cobrizo, ni el cobrizo al blanco por el hecho de serlo, sino en la medida en la que cumple sus obligaciones hacia Dios y el hombre. El más honesto de entre vosotros ante la vista de Dios es el más justo. Mientras hablaba, el Santo Profeta Mohammad (la paz y bendiciones de Dios sean con él) alzó sus manos y, uniendo los dedos de una mano con los de la otra, dijo: “Los seres humanos son tan semejantes entre sí como los dedos de las manos. Nadie puede reivindicar derecho ni superioridad sobre los demás. Sois como hermanos... Lo que os ordeno no se limita al día de hoy sino para todas las épocas. Debéis recordarlo y obrar en consecuencia hasta que abandonéis este mundo y partáis hacia el próximo para encontrar a vuestro Creador”. |