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EL  SELLO  DE  LOS  PROFETAS: SU CARÁCTER Y SU PERSONALIDAD


tahir
(Traducción del discurso en inglés pronunciado por Hazrat Mirza Tahir Ahmad, Jalifa Supremo Espiritual de la Comunidad Ahmadia del Islam el día 15 de octubre 1989 en Heathland School, Hounslow, Londres). (Traducción realizada por Abdus Salam Stedman)

Excelentísimo Señor Alcalde, honorables miembros del Parlamento y otros distinguidos invitados:

Consideramos este acto muy sagrado, dada la naturaleza del tema que vamos a tratar. Para mí es un gran honor y siento una gran alegría al poder dirigirme a ustedes sobre algo que tanto amo.

Para empezar, yo les he recitado el Kalima Shahada. Después les he leído el primer capitulo del Sagrado Corán y un versículo del capitulo llamado Al Kahf.La versión de Kalima Shadaha que yo he recitado es una versión más elaborada de la que generalmente se conoce. Consta de dos partes; la primera, Allah es único, no existe otro Dios sino Allah; y la otra, Mahoma es su siervo, es hombre y Profeta. El énfasis recae sobre su condición de hombre antes de considerarle como profeta.

Ante la versión más breve del Kalima Shadaha, Gibbon expresó su opinión. Bosworth Smith se refiere a ello en este modo:

Es realmente extraño que Gibbon siendo tan justo en su opinión sobre . Mahoma en general, ha empezado diciendo, que ‘La religión de Mahoma . consiste de una verdad . eterna y una ficción necesaria, - Hay un Dios y Mahoma es su . . . Profeta.’

Smith continua desarrollando esta idea diciendo,

Como he intentado a demostrar, para los seguidores de Mahoma no era
una ficción en absoluto. Si lo hubiese sido, Mahometismo nunca podría
haber crecido como lo hizo ni llegar a ser lo que es ahora.

Estamos agradecidos a Smith por haber conservado una detallada descripción de los actitudes occidentales hacia el Islam y particularmente hacía su Santo Fundador, la Profeta Mahoma, la paz sea con El. Smith hace referencia a esto en dos etapas de la Historia y yo me remito a sus citas:

Durante los primeros siglos del Mahometismo, el mundo Cristiano no
podía permitirse el lujo de criticar o explicar, sólo podía temblar y . obedecer.
Pero cuando los Sarracenos hubieron recibido su primer revés en el corazón
de Francia, las naciones que habían estado huyendo de ellos, dieron la
vuelta como a veces un rebaño de vacas da la vuelta cuando llaman al
perro que les persigue; y aunque no se atrevían a luchar podían por lo
menos calumniar a su enemigo en retirada.

A continuación vienen los ejemplos de calumnias como las recopiló Smith.

En el romance de ‘Turpion’, citado por Renan, Mahoma el fanático
destructor de toda idolatría, es convertido en ídolo de oro
y con el nombre de Mawmet se le proclama objeto de culto en Cádiz.

Luego dice,

El es el anticristo, el Hombre del Pecado, el Cuerno Pequeño y no se que más,
y me parece que, con la única y curiosa excepción del escritor Judío .
Maimonides todos los escritores occidentales hasta el mediados del siglo 18,
le trataron como un impostor y un profeta falso.

A continuación dice,

Los romances de Baphomet, tan comunes en los siglos 14 y15,le atribuyen a él
todo tipo de crímenes del mismo modo que los Athanasios hicieron con Arius.
“El es un ladrón de camellos, un libertino, un Cardinal, quien no habiendo
logrado obtener el objeto de ambición de todo Cardinal, inventa una religión
nueva para vengarse contra sus hermanos.”

El ocupa una posición destacada en el infierno.

Dante le sitúa en el noveno circulo entre los sembradores de la discordia
religiosa.

Entre los líderes de la Reforma, Mahoma, la paz sea con el, el más grande
de los reformadores, encuentra poca comprensión, y el odio de ellos hacia él,
como cabe esperar, tiene una relación inversa a sus conocimientos. Lútero
duda si es peor o no que Leo; Melancthon cree que el es Gog o Magog, o
probablemente los dos.

Desafortunadamente este triste capitulo de calumnias y expresiones de odio contra el Santo Fundador de Islam continuó. Sin embargo apreciamos un cambio gracias al Historiador Inglés Carlyle, uno de los más notables escritores sobre el tema del Islam. El introdujo una nueva visión sobre el Islam en un época oscurecida por el odio. Fue el
primero que tuvo el valor y la nobleza de alabar al Profeta Mahoma. Fue como la
golondrina que señala la proximidad de la primavera.

Después de Carlyle los actitudes occidentales empezaron a cambiar, pero desgraciadamente esta tendencia quedó como un fenómeno interrumpido. Algunos
historiadores tratando del tema del Santo Profeta han regresado al pasado y de vez en cuando ha nacido un Salman Rushdie aquí allá. La obra de Salman Rushdie no representa ninguna novedad en la historia del fanatismo religiosa, tan estrechamente ligado a la ignorancia y a la falta de tolerancia.

Ahora permítanme hacer referencia a Carlyle. En su famoso (algunos dirían infame) libro ‘Héroes y la Alabanza de Héroes’ dice,

Si de la verdadera creación de Dios conseguimos conocimientos, tales
teorías son francamente lamentables. Deberíamos dejar de prestar la más
mínima fe en ellos Son el producto de una época de escepticismo.
Representan la más triste parálisis espiritual, la muerte en vida de las almas . humanas .Pienso que una teoría más apartada de Dios no se había inventado nunca en este mundo. Un hombre falso fundar una . religión ! Un hombre falso no puede construir una sencilla casa de ladrillos si ignora las propriedades del mortero, de la arcilla cocida y de los demás
materiales que utiliza; no es una casa lo que levanta sino un montón de escombros. No durará doce siglos ni albergará a ciento ochenta millones de . personas. Se derrumbará de forma inmediata.

Luego dice,

Las mentiras que el ardor bien intencionado ha amontonado sobre este hombre representaban ya una vergüenza para nosotros cuando Pocock preguntó a Grotius como podía probar la veracidad de la historia de una paloma entrenada a coger guisantes de la oreja del Profeta Mahoma y pasar porángel. Grotius contestó que no existía ninguna prueba. Ya es hora de . deshacernos de todas estas cosas.

En mi opinión, el epíteto clave más importante del Kalima es la palabra Abd, que significa simplemente hombre, un hombre tan sincero hacia su Dios que tiene también la connotación de verdadero y fiel servidor. Hoy he elegido hablar no sobre las profecías del Profeta Mahoma, la paz sea con el, sino que he elegido destacar su personalidad como hombre, como un simple siervo de Dios y como una humilde persona que vivió toda su vida como un hombre honrado entre sus hermanos, seguidores y enemigos.
En este aspecto he elegido unos pocos aspectos de su vida real que compartiré con ustedes, para que ustedes juzguen qué clase de hombre fue.

La razón por la cual yo he dicho que ser Abd era muy importante es porque yo creo que la parte profética es siempre discutible. En parte la profecía siempre depende de Dios de modo es muy difícil los hombres creer o rechazar su verdad. Esta parte misteriosa hace que le resulta difícil concebir algo que ellos nunca pueden compartir; pero como un ser humano cualquier que se proclama enviado de Dios puede ser juzgado con justicia y ecuanimidad por cualquier hombre. Si el hombre es honrado le es imposible ser un falso profeta.

Voy a comenzar con algunos extractos de académicos occidentales y de nuevo cito a Bosworth Smith:

Mahoma era de estatura media y de constitución fuerte; su cabeza era grande y en su amplia frente y sobre sus curvadas cejas se destacaba una vena, que cuando el estaba enfadado, se oscurecía y temblaba visiblemente. Aunque debo decirles que raramente se enfurecía .Su ojos eran negros como el carbón y de un brillo penetrante; su pelo era ligeramente rizado; y su larga barba, que como otros orientales, el solía mesar cuando estaba sumergido en profundos pensamientos, se sumaba a su imponente aspecto general. Su paso era rápido y firme, “como el que desciende una colina.”

Bosworth habla de su carácter en las siguientes palabras.

Era un hombre de pocas palabras……..y buena fe. Le llamaron “El-Amin”, el Honrado. Cuidar los rebaños de su empleador; sus viajes a Siria; su posible amistad de corta duración allí con Sergius o Bahira un monje Nastoriano; su ahora famosa y solemne promesa de ayudar a los oprimidos; su empleo de parte de Khadija en un viaje comercial y su posterior matrimonio con ella, son prácticamente los únicos incidentes externos dignos de notarse de su vida temprana.

Hablando de su vida temprana Carlyle nos dice;

…..pero desde una edad temprana se le han marcado como un hombre serio, sus compañeros le llamaron “el-Amin” el honrado, un hombre honesto y de fiar; sincero en lo decía y en lo que pensaba. Ellos observaban que sus palabras eran siempre significativas. Un hombre algo taciturno, callado cuando no había nada que decir, pero pertinente, sabio
y sincero cuando decidía hablar, siempre aclarando el asunto. La única forma valida de hablar. Durante su vida descubrimos que se le consideraban un hombre sólido, fraternal, sincero con un carácter serio pero simpático, cordial, sociable, alegre incluso riéndose con todos. Hay hombres cuya risa es lo más falsa de ellos. Oímos del aspecto tan atractivo de Mahoma, su cara de rasgos finos, sagaz y honesto, de color moreno y rojizo, ojos negros y brillantes, ojos parecidos a esa vena que se hinchaba en su frente cuando se enfadaba.

El había vivido entre su pueblo cuarenta años antes de ser nombrado por Dios como profeta. Incluso los que critican su carácter con más severidad no pueden encontrar mancha alguna en su vida hasta este época. No hay ningún desacuerdo o disensíón entre los historiadores sobre este hecho. En este sentido el Sagrado Corán retó a los que le rechazaban diciendo;

He pasado ya una vida entera entre vosotros. No podéis, pues, entender.(Yunus,17)

Porque no empleaís vuestras mentes, vuestra sabiduría; no veis que un hombre que ha pasado una vida intachable de cuarenta años no puede de repente transformarse en el hombre más desenfrenado de la tierra? Aquel que nunca dijo una mentira de un ser humano, como podría el atreverse a pronunciar mentiras sobre su creador; el Dios al que el tanto ama?

He hecho referencia ya a Khadija como la persona que le dio empleo. Ella era la dama rica que le enviaba a Siria en varios viajes comerciales. Siempre cumplía
estas misiones con éxito. Pero yo creo que había otra parte de este comercio que tenía más importancia pero que no se suele mencionar. Cuando después del paso de varios años Khadija se casó con el, el tenia veinte cinco años, mientras que ella había dejado ya atrás su juventud y tenia aproximadamente cuarenta años. A pesar de esta diferencia de edad cuando ella le hizo la oferta de matrimonio el aceptó y vivieron juntos durante veinte cinco años. Después de la boda, Khadija conociendo su carácter y dignidad, le ofreció toda sus propriedades y le entregó todo lo que tenía. El comercio que he mencionado como el más maravilloso, el más honrado, el más fructuoso, fue el siguiente; después de haber recibido todas estas riquezas y propriedades, lo repartió todo entre los pobres y los indigentes sin guardar un centavo para sí mismo. Acredita mucho a Khadija que siendo la mujer más rica de Arabia, de repente llegó a ser una de las más pobres y no se sorprendió lo más mínimo, viviendo el resto de su vida con la mayor fidelidad con el Santo Profeta, la paz sea con el. Ella estaba enamorada del hombre que aún no había sido nombrado profeta. Sin embargo no era su atractivo exterior de ese hombre sino su belleza interior, reluciente como una joya, de lo que ella estaba enamorada. Esto se hizo evidente cuando el Santo Fundador del Islam recibió su primer mensaje de Dios. Estaba tan impresionado por la fuerza de la experiencia que regresó a casa temblando como si tuviese fiebre. Khadija pensó que iba a enfermar y le cubrió con mantas. Luego el contó a ella la experiencia en la que se le apareció un ángel con forma de hombre y le ordenaba recitar. El sentía miedo de si mismo, tan profundamente pasmado que no podía entender lo que le estaba sucediendo. Khadija al oír esto se dirigió a él y le dijo:

Te conozco desde hace bastante tiempo y se que cuidas de las necesidades de los indigentes y compartes con ellos sus penas. Tu eres una persona que soportas las cargas de aquellos cuyas espaldea se doblan bajo el peso de sus penalidades. Tu estas restaurando las virtudes que habían desaparecido sobre la faz de la tierra. Tu eres bondadoso y considerado con los parientes y tu conducta para con todos es siempre ejemplar. Tu eres sincero y siempre lo has sido. Como podría Dios permitir que te desperdiciaras? Yo creo en lo que tu has visto.

Era sobre todo su pureza interior lo que convenció a su esposa de que era un verdadero profeta. De este modo ella se convirtió en la primera creyente del Santo Fundador del Islam, y se dio cuenta de que era imposible que un hombre sincero se transformarse en un falso profeta.

Bosworth Smith ha relatado este incidente con sus propias palabras y dice:

Khadija se volvió hacia el y le dijo:”Allah no te permitirá sufrir vergüenza. A caso no has sido tu siempre cariñoso con tus familiares amable con tus vecinos, no has tratado a los pobres con caridad y sido fiel a tu palabra y siempre defensor de la verdad.?
En contraste con el actitud de Khadija, la opinión de todos sus amigos de repente se transformó cuando el se proclamó a si mismo mensajero de Dios. Aquellos que solían llamar le al-Amin el más honrado; que iban a el para resolver sus disputas; que confiaban enteramente en el y le consideraban un hombre piadoso, empezaron a acusarle de las mayores falsedades. Bosworth Smith expresa estas actitudes de los habitantes de la Meca, después de que el Profeta Mahoma se pronunciarse como enviado de Dios con las siguientes palabras:

Allí va el hijo de Abdullah el que habló con los cielos. Le llamaron astrólogo, poeta maníaco. Su tío se burlaba y le trataba despectivamente y la mayor parte de los ciudadanos le trató con esa indiferencia y desdeño que debió resultarle más difícil de soportar que la persecución activa

Luego nos cuenta que los ciudadanos de la Meca probaron la persuasión y los pactos, los chantajes y las amenazas:

Si ellos arremetiesen contra mi y me pusieran el sol sobre mi mano derecha y la luna sobre mi izquierda, mientras Dios me diesen ordenes yo no renunciaría a mi fe

Estas no son las palabras ni la táctica de un impostor, escribe Bosworth Smith.

El era un hombre humilde en sus relaciones con los demás y por supuesto con Dios. Se mostraba humilde incluso ante aquellos que le habían aceptado como profeta de Dios. En una ocasión en Medina después de que Dios le hubiese anunciado que el era el sello de los profetas, que significa el mejor de ellos, uno de sus acompañantes comenzó una disputa con alguien que sentía gran respeto por el profeta Joná . El compañero del Santo Fundador dijo que Mahoma era superior mientras el otro dijo que Joná era mucho mejor. Cuando se le habló sobre este caso al Santo Profeta, este dijo, “No proclaméis mi superioridad sobre Joná, hijo de Muta, porque está en contra de la dignidad de las relaciones humanas el presumir de vuestros líderes por encima de los líderes de los demás. El asunto de la superioridad de uno sobre el otro es una cuestión que debe ser decidido por Dios no algo sobre lo que se triunfa. Ese fue el mensaje que se nos dio, por desgracia ha sido olvidado por muchos Musulmanes hoy en dia.

Ocurrió un incidente parecido entre un musulmán y un judío sobre la cuestión de la superioridad de Moisés o Mahoma. La actitud arrogante del judío hizo enfadarse mucho al musulmán quien incluso dio al judío una bofetada. El judío se fue al Santo Profeta para quejarse. El compañero responsable recibió una fuerte censura del Santo Profeta que entonces se pronunció como en el incidente previamente contado: “No declaréis que yo sea mejor que Moisés.” En continuación contó algunas de las cualidades excelentes de Moisés y le alababa para compensar al judío por la ofensa que ha sufrido.

Oímos de que el Santo Profeta solía quedarse de pie durante toda la noche, buscando el perdón de Allah. Sus compañeros observaban que sus pies se hinchaban por estar de pie tanto tiempo. No le habían visto pecar jamás y le consideraban el hombre más inocente en la tierra. Estaban por lo tanto muy sorprendidos. Le preguntaron; “Oh Profeta de Allah, porque busca usted el perdón de Allah ?” El contestó, “A caso no debería estar yo agradecido a Allah por todos los favores que me ha concedido ?”
En otra ocasión cuando se hablaba de la misma cuestión de perdón y la piedad del hombre, el Santo Profeta dijo a sus compañeros que nadie en este mundo encontraría perdón por sus buenas acciones. Solamente la Gracia de Dios puede en última instancia liberar al hombre del cautiverio de sus pecados y permitirle entrar en el paraíso. Algunos se extrañaban y preguntaron, ”Oh Profeta de Allah, no conseguirá usted el perdón por sus buenas acciones y su piedad?” El respondió, “Conseguiré el perdón solamente con la Gracia de Allah. Todo pertenece a El, a nosotros nada nos pertenece. El nos concede temporalmente algunas cosas y nosotros las utilizamos y empleamos según nuestros mejores conocimientos y habilidades. Pero incluso un hombre que pasa toda su vida haciendo acciones de caridad y piedad, no conseguirá el perdón como resultado de estas acciones. Allah le otorgó estas oportunidades.

Su humildad no tenía limites. Cuando se sentaba entre sus seguidores, vestía como ellos, comía lo mismo que ellos y no ocupaba ningún sitio especial. A veces personas de fuera se equivocaban cuando intentaban identificar al Santo Profeta entre sus seguidores. Abu Bakr, que más tarde llegó a ser el primer Kalifa del Islam, era más mayor que él y quizás tenía una barba más larga, no lo se, pero lo supongo, de todas formas que algo en su aspecto inducía a la gente a dirigirse a él como si fuera el Santo Profeta. El, con una actitud de respeto, solía indicar la persona que de hecho buscaban.

En una ocasión Omar, quien más tarde se convertió en el segundo Kalifa del Islam, obtuvo su permiso para hacer Umra; es un pequeño perigrinaje a la Meca similar al Haj.
El Santo Profeta se le dirigió a el y le dijo, ”Adelante, realiza el Umra, y por favor no olvide me en tus oraciones.” Tal era la humildad del hombre de cuyas oraciones todos dependían, que el mismo pedía a uno de sus servientes que le recordara en sus oraciones.

A lo largo de su vida compartió todo tipo de adversidades con las que se enfrentaban los Musulmanes en general. Durante la batalla de la zanja se sabe que sufrió hambre con los otros. Cuando se asignaban partes que cavar de la zanja, el no era una excepción y hacía su parte del trabajo. En una ocasión un compañero le vio en un estado que le sobrecogió. El dijo, “El día de la batalla de Ahdab, yo vio el Santo Profeta llevando tierra que le cubría la parte más blanca de su abdomen. El decía sin ti O Señor no tendríamos guía, ni habríamos hecho caridad, ni orado; bendiga nos pues con tranquilidad y haga firme nuestros pasos cuando encontramos el enemigo. De verdad hay gente que nos oprime pero no nos rendiremos jamas si ellos intentan afligirnos a causa de nuestra fe en Ti.

Jabir narra que ellos estaban excavando durante la batalla de la Zanja, y se encontraron con una gran roca. Se lo contaron al Santo Profeta. Cuando el se levantó vieron una piedra atada a su vientre; el no había comido nada durante tres días. Es una costumbre Arabe atarse una piedra de este modo cuando se está extremadamente oprimido por el hambre,quiza esto ayudaba aliviar sus punzadas. En otra version del mismo incidente, encontramos que compañeros del Santo Profeta tenían una piedra cada uno atada a sus vientres, pero cuando se levantó la camisa del Santo Profeta vieron dos piedras atadas en el suyo. Jabir al verlo en esta estado no pudo soportar lo más. El pidió permiso y fue al sección de las mujeres, buscó a su esposa y le pidió se había algo para comer Ella dijo que había una cabra y un poco de harina. El le dijo que sacrificarse la cabra porque había visto al Santo Profeta en un estado lamentable.
Así fue el hombre, El Profeta Mahoma, la paz sea con el, quien siempre compartía las miserias con sus leales servientes. No existian diferencias. Por el contrario, de muchas narraciones podemos deducir que el era el que más sufría.

Era un hombre impávido y intrépido que nunca dudaba en enfrentarse a un peligro directamente. Durante su vida luchó en muchas batallas defensivas pero nunca participó en ninguna guerra ofensiva. Normalmente se colocaba en el sitio más peligroso de la lucha y donde más encarnizada era la batalla. Un narrador relata que cuando se buscaba al Santo Profeta durante la batalla siempre había que buscarle en el sitio donde el combate era más feroz y allí se le encontraba. Una vez en Medina, la ciudad a donde el había emigrado después de trece años de persecución en la Meca, durante la madrugada la gente oía algunos ruidos extraños. En aquellos tiempos vivían bajo la amenaza constante de un ataque de sus enemigos, entonces ensillaron sus caballos y salieron para investigar. Solamente encontraron al Santo Profeta volviendo, montado sin silla. El había salido con prisas y sin haber preparado su caballo. Les dijo que no había nada de que alarmarse y que podían todos volver a sus casas tranquilamente.

En otra ocasión durante un viaje en un día de muchísimo calor, descansaba debajo de un árbol. Un beduino que pertenecía a los idólatras, vió su oportunidad, porque el Santo Profeta estaba solo. Cogió la espada del Santo Profeta, la paz sea con él, y le despertó diciéndole en son de burla, “Quien puede salvarte de mis manos ahora, oh Profeta de Allah?” El Santo Profeta contestó, “Allah.” Y repitió la palabra tres veces. Esta breve respuesta abrumó al hombre de tal modo que la espada se le cayó de la mano. Entonces, el Santo Profeta recogió su espada y llamando a sus compañeros se dirigió al beduino diciendo, “Ahora quien te puede salvar a ti de mi ?” Con la situación cambiada el hombre sólo pudo hablar de la generosidad y bondad del Santo Profeta y rogar que le perdonara la vida. El Santo Profeta le dijo, ”Ay de ti! Ni siquiera has podido aprender de esto. Ha sido Allah el que acaba de salvar me de ti.” El hombre, por supuesto, fue perdonado, y a pesar de rechazar la invitación de convertirse en Musulman, puesto inmediatamente en libertad. El Santo Profeta era una persona muy compasiva y clemente.

Hoy en día las mezquitas han llegado a ser lugares de discusión en todo el mundo. El amor en el corazón del Santo Profeta hacia la mezquita era tan intenso que no se puede imaginar otra persona con sentimientos parecidos. Una vez un beduino que no era musulmán vino a visitar Medina y fue alojado en la mezquita. En aquellos tiempos, e incluso hoy en día en algunos partes del mundo, las mezquitas se emplean como casas de huéspedes. Siendo lugares de culto, las mezquitas siempre se mantienen escrupulosamente limpias, ni siquiera se permite llevar zapatos dentro. Pero este hombre, por su ignorancia, comenzó a orinar donde la gente solía orar y postrarse. El acto tuvo lugar en presencia del Santo Profeta. Algunos de sus compañeros se lanzaron sobre este hombre para pegarle pero el Santo Profeta inmediatamente les mandó parar, y les ordenó no molestar al beduino. Cuando este hubó terminado, el Santo Profeta pidió un cubo de agua y el mismo lavó aquel sitio. Luego se dirigió a sus compañeros y dijo:” Dios no ha formado vuestra comunidad para hacer difícil la vida a la gente. Recordad que vuestra comunidad ha sido creada para traer alivio a la humanidad.”

Una vez una delegación de dirigentes Cristianos de Najran vinieron para discutir sobre las diferencias entre el Islam y el Cristianismo. Permanecieron allí durante tres días. Mientras estaban hablando con el Santo Profeta, llegó la hora de sus oraciones. Pidieron permiso al Santo Profeta para salir para rezar. El Santo Profeta, la paz sea con él, dijo que la mezquita era un lugar de culto, y que estaban cordialmente invitados a rezar allí, y así lo hicieron. Mientras tanto, algunos compañeros llegaron a la mezquita y vieron a los Cristianos rezando cara al este, una orientación diferente a la de los Musulmanes. Querían protestar, pero el les prohibió cualquier intervención con firmeza y dijo, “Yo se lo he permitido porque ésta es una casa de Dios y ningún hombre tiene derecho a oponerse a alguien que rinde culto a Dios en un lugar dedicado a Su culto.”

Una vez una delegación del Monasterio de Santa Caterina publicó una proclama pidiendo que su monasterio fuera protegido cuando el Islam ganarse la victoria en aquella parte del mundo. El Santo Profeta respondió de forma inmediata dando ordenes para que se cumpliese esta petición. Que yo sepa este documento aún se conserva en Turquía. Dice textualmente; “Nadie deberá interferir en las propiedades del monasterio, ni con la figura de la cruz, ni con ningún objeto representativo de su fe. No deben sufrir molestia alguna. Cualquier persona que haga caso omiso de esta orden no pertenecerá a nuestra comunidad.

Se habla mucho del odio que existe hoy en día entre Musulmanes y Judíos. A pesar de que los clanes Judíos en los alrededores de Medina se oponían con vehemencia al Santo Profeta, su actitud hacia ellos no fue perjudicada. Una vez estaba sentado junto a varios compañeros cuando pasó cerca un cortejo fúnebre; para mostrar su respeto, el Santo Profeta se puso de pie. Entonces alguien indicó que el difunto era Judío.
El Santo Profeta respondió, “Acaso esta persona no recibió su vida de Dios? No era una creación de Dios? En lo referente a las cosas que el hombre tiene en común, recordad, debemos ser siempre respetuosos, dejando al margen religión, raza y credo. En esto consiste la esencia del Islam; en tiempos del Santo Profeta, estas enseñanzas no eran sólo teóricas sino que se llevaban a la practica en todo detalle.

Era un hombre de amor, un amor mezclado con humildad. Amaba a los niños, incluso les respetaba. Después del fallecimiento del Santo Profeta, uno de sus compañeros pasaba cerca de un grupo de niños y les saludaron diciendo “Assalaam alaikum.” Eran jóvenes y se sorprendieron que una persona mayor y de alto rango siendo compañero del Santo Profeta, les había saludado primero. El les dijo: “Siempre observaba al Santo Profeta haciendo esto, era su costumbre decir assalaam alaikum primero, incluso a niños.

Anas Osama bin Zaid ha contado que cuando era niño un día el Santo Profeto le levantó y le sentó sobre una de sus rodillas y puso sus nieto Hasan sobre la otra. Abrazando los dos dijo, “ Oh Dios mío, demuestra Tu merced a estos niños igual que yo se les demuestro en este momento. ”Este incidente dejo un huella imborrable en la mente de Osama bin Zaid quien lo contaba con lagrimas en sus ojos.

El Santo Fundador del Islam tenía un sentido de humor muy agradable. Solía bromear con niños para distraerles pero su humor nunca hizo daño a nadie. Hay muchos relatos de sus bromas con niños y de vez en cuando con personas mayores. En una ocasión una anciana le pidió que rezara para que Allah le perdonara.él Santo Profeta le contestó que ninguna anciana entraría en el paraíso. Esta respuesta causó la anciana cierta conmoción, pero El Santo Profeta sonrió en seguida y le aseguró que cualquier persona entrando en el paraíso volvería a ser joven. Su sentido de humor era fino y agradable, y siempre practicado con un subyacente sentido de amor, y nunca de burla.

Era un hombre que tenía un sentido de la justicia estricta y absoluta. Pero al mismo tiempo perfectamente complementada por una exquisita benevolencia. Después de la Batalla de Badr, cuando los idólatras habían lanzado un ataque contra los musulmanes cerca de Medina, los musulmanes volvieron con algunos prisioneros. Entre los cautivos se hallaba un tío del Santo Profeta. La única manera de prevenir la fuga de estos prisioneros era maniatarles a los postes de la mezquita. En aquellos tiempos no existían cárceles y las mezquitas tenían que ser empleadas para ello. En esta ocasión alguien había atado las cuerdas demasiado apretadas. El Santo Profeta cuyo hogar estaba contiguo a la mezquita, no podía dormir. Se dice que estaba inquieto y daba muchas vueltas en la cama. Sus compañeros le preguntaron la causa de su intranquilidad y el respondió que podía oír los gemidos de su tío Abbas en la mezquita. Entonces alguien fue y aflojó las cuerdas de Abbas. Después de un rato el Santo Profeta notó que el ruido que le estaba molestando había cesado y preguntó porqué . Cuando se enteró de que las cuerdas de Abbas habían sido aflojadas dijo, “Si has hecho esto para Abbas, haz lo para todos los prisioneros.” Así su bondad complementó su justicia.


Una vez la hija de un destacado jefe Arabe fue sorprendida en el acto de robar. Su nombre era Fátima, igual que la hija del Santo Profeta. Se estuvo discutiendo sobre el asunto cerca de la casa del Santo Profeta y algunos estaban a favor de la clemencia porque su padre era un jefe importante. Convencieron a Osama bin Said, hijo de un antiguo esclavo del Santo Profeta, para que intercediese por ella. Este joven aún no conocía lo suficientemente bien el carácter del Santo Profeta y procedió a pedir clemencia para la mujer. Esta fue una de esas raras ocasiones en que la vena en la frente del Santo Profeta se oscureció. Y dijo, ”Que pretendes intercediendo por ella ! Sin duda alguna, yo habría cumplido la voluntad de Allah , incluso si hubiese sido mi hija la que hubiese cometido este crimen.

El Santo Profeta tenía, una vez, una deuda con un judío. El judío tenía la impresión de que el momento del cobro había llegado, aunque, de hecho, no era cierto. El se enfrentó con el Santo Profeta y exigió su dinero utilizando términos muy duros, diciendo que los Quraish todos eran unos morosos que nunca cumplían sus promesas. De este modo insultó no solo al Santo Profeta sino también a toda su tribu. Umar que estaba presente se puso furioso y su mano buscó su espada. El Santo Profeta detuvo a Umar que ya había contestado al judío con malas palabras y estaba quizás al punto de golpearle y le dijo, “Umar, deberías haberte comportado de otro modo. Primero deberías haberme recordado esta deuda y luego deberías haberle dicho que hiciera sus demandas con cortesía y que fuera bondadoso con los que le deben dinero.” Luego se dirigió a otro compañero y dijo,” Aún quedan tres días, se que la fecha tope todavía no ha llegado, pero pagale lo que yo le debo y un poco más por la actitud brusca de Umar.” Este era su comportamiento cuando era insultado abiertamente delante de sus compañeros. Su sentido de la justicia era supremo y absoluto; es decir que no tenía nada que ver con sus lealtades personales, tribales o religiosas.

Hoy en día existen muchos malentendidos entre los musulmanes y los judíos que necesitan corrección. Citaré algunos ejemplos de como el Santo Profeta llevó sus relaciones con los judíos porque nosotros tenemos que seguir su ejemplo en este asunto y descartar cualquier actitud en contra. El Santo Profeta había demostrado una y otra vez ser un hombre cuyo sentido de la justicia era imparcial y absoluto. Incluso cuando habían disputas entre judíos y musulmanes, o entre musulmanes e idólatras, todos acudían a consultarle. En un caso, se relata que un musulmán y un judío discutían quien de ellos era el dueño de una parcela. Se entrevistaron con el Santo Profeta para que el decidiese. En el primer lugar, el Santo Profeta pidió al musulmán alguna prueba de que la parcela era de su propiedad. El musulmán contestó que no tenía ningún testigo, pero juró con su palabra de honor que decía la verdad. El Santo Profeta se dirigió al judío y le invitó a jurar en el nombre de Díos que la tierra era suya. El musulmán protestó diciendo, “Oh Profeta de Díos, hará un juramento falso! Por ganar la parcela, a él no le supone nada mentir.” El Santo Profeta contestó: “No hay otra manera de decidir el asunto. Si el jura que el terreno es suyo, entonces es suyo. “ esto es precisamente lo que ocurrió.

Una vez un pequeño grupo de comerciantes musulmanes visitó Khaibar, una zona ocupada por un clan judío con el nombre Bani-Nazeer. Esta gente había sido anteriormente expulsada de Medina y había establicido su nuevo hogar en Khaibar; pero esta es otra historia. Este lugar había llegado a ser una fortaleza judía ocupada solamente por ellos. Durante la visita de los comerciantes musulmanes a Khaibar, uno de ellos fue asesinado. Cuando volvieron los musulmanes pidieron al Santo Profeta que declararse a los Bani-Nazeer responsables del crimen y que se impusiese a ellos la multa correspondiente por el asesinato. El Santo Profeta preguntó, “Tenéis alguna prueba de que este hombre haya sido asesinado por ellos?” Contestaron, “No hay ningún testigo, pero tiene que ser uno de ellos porque son los únicos que viven allí.” El Santo Profeta dijo, “El única solución entonces, es que ellos juren su inocencia.” Y así lo hicieron y fueron absueltos. Sin embargo, por orden del Santo Profeta, los perjudicados recibieron una cantidad de dinero del dinero del estado. Observamos en el una bondad ligada a su sentido de la justicia de un modo tan bello y ecuánime que es un verdadero placer contemplar.

El era también siempre muy amable con sus siervos y esclavos. La cuestión de la esclavitud es bastante mal entendida en occidente. No voy a entrar en detalles ahora, pero puedo asegurarles que el Corán solamente permite convertir a alguien en esclavo de una manera. En el capitulo Al-Anfal, versículo 68, se dice que sólo después de una batalla de envergadura, no una escaramuza, se puede tomar esclavos. En aquellos tiempos no existía ningún sistema de campamentos para prisioneros de guerra, así que los cautivos eran distribuidos en distintas familias. También vemos que El Corán sigue
con numerosas sugerencias de como esta gente pueden conseguir su liberación. Hay tantos versículos sobre este tema que, después de ojearlos, es difícil entender como cualquier musulmán de hoy puede llegar a la conclusión que el Corán dar por valido el sistema de esclavitud. Hasta tal punto que según el Santo Corán y el ejemplo del Santo Profeta, la paz sea con el, si un esclavo no es puesto en libertad por el rescate pagado por sus familiares, y no le queda otra vía para conseguir su liberación, entonces puede acudir al juzgado islámico y exigir su puesta en libertad de inmediato, bajo la condición que ganarse y pagarse en pequeños plazos lo que se considera su valor. En tiempos del Santo Profeta se seguía estrictamente estas normas. A veces hasta miles de esclavos eran puestos en libertad en un solo día. Debido a la herencia del pasado y dado que eran tiempos revueltos, algunos esclavos formaban una parte del patrimonio de algunas familias y continuaban sus servicios en casas particulares. El Santo Profeta amonestaba una y otra vez a sus seguidores advirtiendo que debían tratarles como si fueran de su propia familia. Encontramos relatos de muchos incidentes de este tipo, por ejemplo, a veces un amo y su esclavo estaban haciendo compras juntos y el tendero no podía adivinar quien era quien. En una ocasión Ali, que era el cuarto Califa del Islam después del Santo Profeta, fue a comprar y pidió y compró dos trajes idénticos. El tendero sugirió que comprarse ropa de diferentes colores. El dijo, ”Mi maestro me ha enseñado a tratar a mis esclavos como si fueran de mi propia sangre. De modo que lo yo lleve, haré vestir a mi esclavo lo mismo.

Abu Masood Badri ha relatado; “Yo estaba pegando a un esclavo mío con un látigo cuando oí una voz detrás de mi. ’Cuidado Abu Masood !’ En ese momento estaba tan alterado que no reconocí la voz hasta que la persona se acercó y me di cuenta que era el Santo Profeta que me estaba diciendo ‘ Ojo Abu Masood, Allah tiene más poder sobre ti que tu sobre este esclavo.’ Yo respondí, ‘Mensajero de Allah, le doy su libertad para ganar el agrado de Allah.’ El Santo Profeta observó, ‘Si no lo hubieras hecho habrías sido chamuscado por el fuego.’”

A menudo en la historia del Islam se cita el caso de Zaid que era el único esclavo que vivía con el Santo Profeta. El ha contado, “Estando de servicio con Santo Profeta cometí muchos errores, pero no me reprochó ni una sola vez. Jamas me criticó, y por supuesto nunca me puso la mano encima..”

Durante el periodo en que el Santo Profeta vivía en Medina, el padre y tío de Zaid pudieron localizarle después varios años de búsqueda infructuosa. Acudieron al Santo Profeta para pedir su liberación. Este dijo, “Por supuesto lo haré, pero porque no le preguntan a el? Es un hombre libre. Si quiere quedarse yo no puedo obligarle a marchar.”
Así que se mantuvo en silencio cuando Zaid se encontró en presencia de su padre y de su tío. Después de tan larga separación era un momento de mucha emoción. Ellos pidieron a Zaid que regresarse a casa con ellos. El contestó, “ Si la elección es mía no volveré porque he descubierto un hombre que es más querido para mi que mi padre, mi madre, mi tío o cualquier otra persona en el mundo.” Oyendo esto el Santo Fundador del Islam les invitó a salir fuera y en presencia de algunas personas llamadas por el, proclamó que Zaid ya no era esclavo sino un hombre libre. “Declaro también,” dijo, “que le trataré como a mi propio hijo y a partir de ahora se le conocerá como Zaid, hijo de Mahoma.”

Ahora mencionaré otro aspecto del carácter del Santo Profeta, como marido, padre y pariente. En sus relaciones con mujeres se comportó siempre son respeto y bondad y no se oye de ningún acto de antipatía por su parte hacia ellas. Aunque existen relatos que nos cuentan que Aisha y sus demás mujeres se enfadaron en algunas ocasiones con el, no consta ningún dato de que le respondiera con brusquedad a ellas. Aisha ha contado que el solía ayudarla con las tareas diarias de la casa, aparte de cumplir con sus responsabilidades como Profeta de Dios. Solía coser su propia ropa, arreglar sus zapatos y traer agua para su propio uso y nunca pedir la ayuda de otros en estos asuntos. Este aspecto de su carácter impresionaba mucho a sus seguidores. Después de fallecer el Santo Profeta, un compañero que un día iba cabalgando dejó caer su látigo. Un chico vino corriendo para devolvérselo, pero el dijo, “No por favor, déjame bajar y que lo recoja yo mismo, porque durante toda mi vida siempre he observado que el Santo Profeta nunca solicitaba la ayuda de otras personas ni las molestaba con sus necesidades.”

Aisha ha descrito su cama como un saco de cuero lleno de hojas. Dice, ”Nunca comimos pan de trigo durante más de tres días seguidos. A veces transcurrían meses enteros sin que comiésemos ni carne ni pan, en cambio saciábamos nuestra hambre con dátiles y un poco de leche, a menos que alguien matara una oveja y nos mandara un trozo de carne. Umar, el segundo califa, ha narrado, “Entré en el pequeño cuarto ocupado por el Santo Fundador del Islam. El estaba tumbado sobre una cama de paja tan tosca, que pude ver el lado de su cuerpo sobre el que se apoyaba estaba marcado con la marca de la paja. Miré alrededor de la habitación y estaba prácticamente vacía, no había nada salvo un cubo pequeño y dos o tres cosas más. Yo le conocí como la persona más amada por Dios, una persona que había llegado al cumbre de la humanidad. Este contraste me sobrecogió de tal manera que empecé a llorar. El Santo Profeta se dirigió a mi y dijo, “Umar, que te pasa?” Respondí, ”O Mensajero de Dios, Dios le quiere tanto, usted es la mejor persona que El ha creado nunca, sin embargo le veo viviendo en una austeridad tan extrema. Ni si quiera dispone de una cama decente. Usted no tiene ninguna cosa para decorar la casa, no hay nada.” El Santo Profeta sonrió y dijo, “Umar preferirías las cosas de este mundo y esta vida en lugar de lo que nos espera con Dios en el más allá?” Umar respondió que sin duda alguna las cosas por venir eran mejores, y entonces el debate terminó.

Es un incidente sin mucha importancia, pero podría un impostor hacer esto? Porque inventa mentiras la gente? Con que propósito? .¿ Es para vivir en rigorosa austeridad, compartiendo los sufrimientos de su época con sus fieles seguidores? Si esto es posible, entonces la verdad misma no tiene sentido y todo en el hombre es falso.

La bondad del Santo Profeta se extendía incluso a los animales. Una vez en el transcurso de un viaje oyó el gorjeo angustioso de un pájaro. Preguntó a sus seguidores que le había pasado al pájaro. Uno de ellos contestó que había quitado dos huevos del nido del pájaro. El Santo Profeta dijo, “Devuélveselos. ”En otra versión del mismo incidente se dice que alguien había quitado dos pajaritos y el Santo Profeta dijo que no se debería hacer sufrir jamas a una madre a causa de sus hijos. No era solamente un asunto de pájaros y pajaritos sino una cuestión de valores humanos y su relación con la vida.
En otra ocasión el Santo Profeta contó lo siguiente a algunos compañeros: Un hombre que estaba en el desierto tenía mucha sed y buscando agua, encontró un pozo. Trepó hacia abajo y pudo beber todo lo que quería . Al salir del pozo observó que había un perro jadeando y medio muerto de sed. Volvió al pozo, llenó su zapato con agua y aguantándolo con sus dientes subió otra vez y dio de beber al perro. El Santo Fundador dijo, “Dios me ha dicho que El perdonó a este hombre todos sus pecados. En otra narración se dice que fue una prostituta la que lo hizo. Su vida estaba llena de pecados pero consiguió el perdón de Dios por un acto de bondad hacia un animal.


Uno de sus compañeros preguntó si tendrían alguna recompensa por actos de misericordia hacia los animales. El contestó, “Si, todos los animales que tienen hígados ‘húmedos’:” La palabra ‘húmedos’ en árabe significa blandos o sensibles. Lo he traducido literalmente pero la connotación es cualquier animal con sensibilidad de algún tipo debe ser tratado con amabilidad y Dios recompensará por esos actos de amabilidad.
En una ocasión vio a alguien ordeñando a una cabra y le preocupaba por si no quedaba leche para sus crías. El prohibió a sus seguidores que mataran cualquier pajaro o animal sin necesidad. El dijo vosotros tendréis que responder ante Dios por matar sin necesidad ni justificación. Cuando le preguntaron que podría justificarlo el dijo, “Si tienes necesidad de carne, podéis matar.” Era entonces cuando les recordó que incluso a matar es necesario evitar la crueldad: es decir matar de modo que el animal sienta el menor dolor posible. Algunos Ahmadis me preguntan si la forma actual de matar es islámica, primero atontando al animal y luego degollándolo. Yo afirmo que esto es perfectamente islámico. Yo no esto de acuerdo con los intelectuales musulmanes ortodoxos, que dicen que este sistema era desconocido en las primeras etapas de Islám, y por lo tanto no se debe emplear. Los instrumentos que sirven hoy en día para aliviar el dolor de los animales no estaban disponibles entonces. Sin embargo, el principio de que incluso al matar a un animal uno debe evitar cualquier sufrimiento innecesario, fue pronunciado por el Santo Profeta mismo.


Ahora quiero hacer referencia a uno de los temas más polémicos de hoy en día, el de la blasfemia. Vaya donde vaya en el mundo, esta pregunta me persigue. Me preguntan por el edicto de muerte de Khomeini contra Salman Rushdie. Yo respondo que el islám que conozco no prescribe ningún castigo en absoluto por blasfemia .No habla de muerte ni de otro posible castigo. Y en este contexto cito un episodio en la vida del Santo Profeta que también recibe mención en el Sagrado Corán. Antes de la llegada del Santo Profeta a Medina un hombre estaba emergiendo por unanimidad de opinión como dirigente conjunto de todas sus tribus y diferentes religiones.. Se llamaba Abdullah Bin Obey Bin Solul. Después de la llegada del Santo Profeta a la ciudad la situación cambió paulatinamente, y fue Mahoma, y no Abdullah, quien fue elegido por unanimidad como máxima autoridad en Medina. Abdullah llegó a mostrarse muy celoso, y no dejaba de expresar su malestar. Tal era su comportamiento que los musulmanes empezaron a referirse a el como jefe de los ‘monafic’ o hipócritas. En una ocasión, durante la vuelta a Medina de una expedición que había sido un fracaso y después de la cual todos se sentían decepcionados y cansados, Abdullah eligió este momento para lanzar su reto más atrevida a la autoridad del Santo Profeta. Manifestó a un grupo de personas, que a la vuelta a Medina ‘ el más noble echaría al más desgraciado’. Todo el mundo entendió perfectamente el significado de este mensaje. Cuando Umar se enteró pidió permiso al Santo Profeta para matar a este hombre. El Santo Profeta se lo denegó. Se dice que el propio hijo de Abdullah bin Obey, Julabin Obey Bin Solul, se dirigió al Santo Profeta en el siguiente manera: “O Mensajero de Dios, si usted permite a alguien matar a mi padre, al ser yo su hijo, es posible que guarde rencor y luego sin querer busque venganza sobre su asesino y de este modo incurrir en un grave pecado. Mi padre merece este castigo por el grave insulto que ha lanzado contra usted, por lo tanto pido su permiso para matarle yo mismo.” El Santo Profeta sonrió y dijo, “No, olvídalo. No hay ningún castigo. ”Todos volvieron a Medina y durante muchos años este hombre vivió bajo la protección del Santo Fundador de Islam contra quien había pronunciado esta blasfemia. Cuando murió, el Santo Profeta decidió dirigir las oraciones en su funeral. Para algunos de sus compañeros esto era más de lo que podían soportar. Umar .contó que cortó el paso del Santo Profeta y le dijo, “Pero no es este el hombre el jefe de los hipócritas? No este el hombre sobre el cual Dios ha dicho que incluso si tu pidieras setenta veces perdón para el, el no sería perdonado? Entonces, oh Profeta de Dios, siendo que usted ha recibido esta revelación, porque ha decidido dirigir las oraciones fúnebres?” El Santo Profeta contestó, “Apártate Umar, Si yo tuviese la esperanza de que rezando por este hombre más de setenta veces, conseguiría así su perdón, lo haría.” Así era el carácter del Santo Profeta. Era un hombre de una gran compasión, un hombre de principios; un hombre que pasó su vida adhiriendose siempre a la verdad y nada más que la verdad.


Cuando se dio cuenta de que se acercaba el momento del reencuentro con su Señor, el Santo Profeta se dirigió a los Musulmanes. La ocasión fue ‘el ultimo peregrinaje’ Haja Tul Wida, el ultimo viaje que realizó el Santo Profeta a la Meca. Delante de la más grande asamblea de fieles jamas reunida durante su vida, indicó que aquel día su mensaje iba dirigido no solo hacia los musulmanes sino a toda la humanidad de todos los tiempos. Se dirigió a ellos diciendo, “Oh Seres Humanos !”, no dijo ‘Oh musulmanes’ sino, ”Oh Seres Humanos, todos sois iguales. No existe superioridad de un árabe sobre uno que no es árabe o de un hombre blanco sobre uno negro. Todas las personas, sea cual sea la nación o tribu a que pertenecen, o sea cual sea su rango en la vida, son iguales. La única distinción que se puede admitir es la medida en que uno es temeroso de Dios.” Al final dijo, “Decidme si yo he comunicado el mensaje !” Todos le contestaron a una, “Si, Oh Profeta de Dios, sin duda alguna ha transmitido el mensaje!” Entonces dijo el, “Prometédme que hareis llegar este mensaje a los últimos rincones del mundo. Los aquí presentes debéis comunicar este mensaje a los ausentes, y así hasta el final de los tiempos”


El racismo es un tema muy polémico hoy en día. Y aunque hay muchas naciones que intentan minimizar los efectos del racismo en sus propias culturas, mi experiencia después de muchos viajes por el mundo, me hace pensar que es un fenómeno existente en cada pueblo en todo el mundo.. No es solo una cuestión de los blancos sintiendo una especie de superioridad sobre los negros, sino también de los negros sintiendo una clase de superioridad vengativa sobre los blancos. Continua siendo la más peligrosa corriente en el pensamiento humano. Bajo las explícitas instrucciones del Santo Profeta, yo os comunico este mensaje de igualdad racial. Siendo todos criaturas de Dios, compartiendo los mismos antepasados,¿ cómo podemos permitir hundirnos hasta tal punto, que cuestiones de superioridad racial se apoderen de nosotros?


Cuando el momento de dejar esta vida se le acercaba, Dios le concedió la opción de bien volver hacia El o bien pasar algunos años más en este mundo. Su repuesta fue: “Firifiqil Allah.” Prefiero volver a mi querido Señor.” Estas fueron las ultimas palabras que pronunció antes de pasar a la vida eterna.


Si a ustedes le parece un hombre falso entonces era un profeta falso. Al contrario puedo asegurarles que un hombre verdadero no puede llegar a ser un profeta falso. Es imposible. Es la estrechez de entendimiento lo que transforma las cosas en lo que no son . Es el hombre el que convierte la realidad en mito y leyenda. Algunas leyendas se crean motivadas por el amor; este proceso termina elevando la posición del hombre más allá del límite humano, a veces incluso hasta el nivel de Dios. Esto ha ocurrido en la mayoría de las religiones del mundo. También observamos el efecto inverso. De la figura del Profeta Mahoma, la paz de Dios sea con el, se hizo una leyenda de odio que ha durado muchos siglos y desafortunadamente este leyenda aun no ha desaparecido del todo. Por favor, cuando juzguen a las personas no formen su opinión a base de leyendas sino de su realidad. Que Allah les bendiga la paz de Dios sea con ustedes. Gracias.

 

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