Los cristianos creen que Jesucristo era el Hijo de Dios, nacido de la Virgen María, y que su sangre redimirá a toda la humanidad de sus pecados.
Los judíos creen que el nacimiento de Jesús fue ilegítimo, que no fue el Mesías profetizado y que padeció la muerte maldita en la cruz.
Existe otra escuela de pensamiento que cuestiona la verdadera existencia de Jesús y los milagros a él atribuidos. Sin embargo, es inconcebible que un hombre tuviese tal cantidad de seguidores siendo simplemente un producto de la imaginación.
El Islam, la última religión revelada por Dios, tuvo la ventaja de observar la historia anterior y poder ver cómo estas creencias se habían desarrollado a través del tiempo. Fue, por consiguiente, capaz de clarificar algunos de los conceptos erróneos sobre María, el nacimiento de Jesús, su misión y su crucifixión. El mensaje del Islam está contenido en el Sagrado Coran, la sagrada escritura del Islam, que presenta a Jesús de una forma atractiva para el intelecto humano.
El Islam adopta la postura más moderada en la controversia suscitada sobre Jesús. Concede a Jesús la condición de un Profeta de Dios, que fue honrado por Dios y en cuyo favor Dios mostró varios signos. Sin embargo, el Islam no está de acuerdo con la opinión de los cristianos de concederle un estatus superior al de un profeta. El Islam rechaza la creencia de que Jesús padeció una muerte maldita en la cruz, y cree que Dios respondió a las súplicas de Jesús en la cruz y que habiendo sobrevivido al sacrificio de la crucifixión, Jesús fue rescatado por sus amigos más próximos, se apareció vivo a sus apóstoles, fue en busca de las Tribus Perdidas de Israel y murió de muerte natural a una edad avanzada.
La creencia en todos los profetas de Dios, incluido Jesús, es un artículo de fe fundamental para los musulmanes.
El Santo Coran afirma:
Al-lah te anuncia la buena nueva de una palabra procedente de Él; su nombre será el Mesías, Jesús, hijo de María, honrado en este mundo y en el otro, y que será de aquellos a quienes se concede la proximidad a Dios (3:46).
El les enseñará el Libro, la sabiduría, el Torah y el Evangelio. Y lo haremos Mensajero para los hijos de Israel (3:49-50).