1.
En el nombre de Al-lah, el Clemente, el
Misericordioso
2. Te preguntan sobre el botín de guerra. Diles: “El botín pertenece a Al-lah y al Mensajero. Temed pues a Al-lah, arreglad bien las cosas entre vosotros, y obedeced a Al-lah y a Su Mensajero, si sois creyentes.
3. Sólo son verdaderos creyentes aquellos cuyos corazones se estremecen cuando se menciona el nombre de Al-lah, que aumentan su fe cuando se les recitan Sus Signos y ponen su confianza en su Señor.
4. Quienes cumplen la Oración y gastan de lo que les hemos proporcionado.
5. Éstos son los verdaderos creyentes. Tienen grados elevados ante su Señor, así como el perdón y una generosa provisión.
6. Ya que fue tu Señor quien, legítimamente, te hizo salir de tu casa aunque una parte de los creyentes se mostraba contraria, así Él te ayudó contra tu enemigo.
7. Ellos disputan contigo sobre la verdad después de que se ha hecho evidente, como si fuesen arrastrados a la muerte mientras realmente la ven.
8. Y acordaos de cuando Al-lah os prometió que uno de los dos grupos** sería vuestro, y vosotros deseabais que lo fuera el que no tenía peligro, pero Al-lah deseó demostrar la verdad con sus palabras y exterminar de raíz a los incrédulos.
9. Para establecer la verdad y reducir a la nada lo que es falso, aunque no les agrade a los culpables.
10. Cuando implorasteis la ayuda de vuestro Señor, y Él os respondió, diciendo: “Os ayudaré con mil ángeles, uno tras otro”.
11.
Y Al-lah no hizo esto sino como una buena
nueva, para que vuestros corazones se calmaran con ella. Pero la ayuda sólo
procede de Al-lah; en verdad, Al-lah es Poderoso, Sabio.
R. 2
12.
Cuando hizo que os llegara el sueño como signo
de seguridad Suyo, y os envió agua desde las nubes, para purificaros, y
eliminar de vosotros la inmundicia de Satanás, y fortalecer vuestros corazones,
y hacer vuestros pasos firmes con todo ello.
13.
Cuando tu Señor reveló a los ángeles lo
siguiente: “Estoy con vosotros; dad firmeza a quienes creen. Yo infundiré
el terror en los corazones de los incrédulos. Golpeadles, pues, en la parte
superior de sus cuellos, y golpeadles en las yemas de los dedos”.
14.
Esto es por haberse opuesto a Al-lah y a Su
Mensajero. Pues para quien se opone a Al-lah y a Su Mensajero, Al-lah es ciertamente
severo en Su castigo.
15.
Ése es vuestro castigo, probadlo, pues;
y sabed que, para los incrédulos, está el castigo del Fuego.
16.
¡Oh vosotros, los que creéis! Cuando encontréis
a los incrédulos que avanzan con fuerza, no les volváis la espalda.
17.
Pues quien les vuelva la espalda en ese día,
salvo que esté maniobrando para la batalla o vuelva para unirse a otro
grupo, atraerá hacia sí la ira de Al-lah y el Infierno será su morada. ¡Qué mal
lugar de descanso es!
18.
Así pues, vosotros no los matasteis, sino que
fue Al-lah quien los mató. Y no fuiste tú el que tirabas cuando tiraste algo,
sino que fue Al-lah quien tiró, para vencer a los incrédulos y dar a los
creyentes una prueba –una prueba bondadosa- de Sí mismo. En verdad, Al-lah es
quien todo lo oye, el Omnisciente.
19.
Esto es lo que sucedió; y sabed
que Al-lah es quien debilita la estrategia de los incrédulos.
20.
Si buscabais un juicio, la sentencia os ha
llegado ciertamente. Y si desistís, será mejor para vosotros; pero si volvéis a
la lucha volveremos también y de nada os servirá vuestro ejército
por numeroso que sea, pues sabed que Al-lah está con los creyentes.
R. 3
21.
¡Oh vosotros, los que creéis! Obedeced a
Al-lah y a Su Mensajero, y no os apartéis de él mientras le oigáis
hablar.
22.
Y no seáis como quienes dicen: “escuchamos”,
pero no escuchan.
23.
En verdad, a los ojos de Al-lah, las peores
bestias son los sordos y los mudos, que no entenderán.
24.
Y si Al-lah hubiese reconocido algo bueno en
ellos, en verdad les habría hecho oír. Mas si Él les
hace oír ahora, se apartarán con aversión.
25.
¡Oh vosotros, los que creéis! responded a
Al-lah y al Mensajero cuando él os llama para daros la vida, y sabed que Al-lah
está más cerca del hombre que su propio corazón, y que junto a Él seréis
reunidos.
26.
Mas estad atentos
ante una aflicción que no golpeará exclusivamente a aquellos de vosotros que
han obrado mal. Y sabed que Al-lah es severo en el castigo.
27.
Y acordaos de cuando erais muy pocos y
considerados débiles en la tierra, y temíais que las gentes os exterminaran,
pero Él os protegió y fortaleció con Su ayuda, y os proporcionó cosas buenas
para que fueseis agradecidos.
28.
¡Oh, vosotros los que creéis! no traicionéis a
Al-lah y al Mensajero, cuando a menudo traicionáis vuestros compromisos
a sabiendas.
29.
Mas sabed que vuestras riquezas y vuestros
hijos no son más que una prueba y que en Al-lah es donde tenéis una gran
recompensa.
R. 4
30.
¡Oh, vosotros, los que creéis! si teméis a
Al-lah, Él os concederá una distinción, os librará de vuestros males y os perdonará;
pues Al-lah es Señor de gran magnificencia.
31.
Y acordaos de cuando los incrédulos tramaron
contra ti para hacerte prisionero, matarte o expulsarte. Pero ellos hicieron
planes y Al-lah también hizo un plan, y Al-lah es el Mejor de los que
planifican.
32.
Cuando se les recitan nuestros versículos
dicen: “Hemos oído. Si quisiéramos, podríamos ciertamente decir cosas similares.
Éstos no son más que simples cuentos de los antiguos”.
33.
Y acordaos de cuando dijeron: “Oh
Al-lah, si ésta es ciertamente la verdad procedente de Ti, haz que lluevan
sobre nosotros piedras desde el cielo o mándanos un doloroso castigo”.
34.
Pero Al-lah no los castigaría mientras tú
estuvieras entre ellos, ni Al-lah los castigaría mientras imploraran perdón.
35.
Mas ¿qué excusa tienen ahora para que
Al-lah no los castigue, si impiden a los hombres la entrada en la
Mezquita Sagrada y no son sus verdaderos guardianes? Sus verdaderos
guardianes son únicamente los justos, pero la mayoría de ellos no lo sabe.
36.
Y su Oración en la Casa Sagrada no consiste
más que en silbidos y aplausos. “Probad el castigo por haber sido incrédulos”.
37.
En verdad, los incrédulos emplean su riqueza
en apartar a la gente del camino de Al-lah. Ciertamente continuarán gastándola;
pero después no les producirá mas que en llantos y lamentos ante su
completo fracaso, y entonces serán rotundamente vencidos. Y los incrédulos
serán reunidos en el Infierno;
38.
Para que Al-lah separe a los malos de los
buenos, ponga los malos unos sobre otros, apilándolos todos juntos y los
arroje después al Infierno. Éstos son en verdad los perdedores.
R. 5
39.
Diles a los incrédulos, si desisten, que lo
pasado se les perdonará; pero si vuelven a ello, entonces, en verdad,
tienen ante ellos el ejemplo de los pueblos que les precedieron.
40.
Y combatidlos hasta que cese la persecución y
la religión sea totalmente para Al-lah. Pero si desisten, sepan que en
verdad Al-lah vigila todo lo que hacen.
41.
Si vuelven la espalda, sabed que Al-lah es
vuestro Protector. ¡Qué magnífico Protector y qué magnífico Defensor!
PARTE X
42.
Y sabed que de cualquier cosa que toméis como
botín en la guerra, la quinta parte pertenecerá a Al-lah, al Mensajero,
a los parientes y a los huérfanos, a los necesitados y a los viajeros, si
creéis en Al-lah y en lo que revelamos a Nuestro siervo el Día de la
Distinción, -el día en que se enfrentaron los dos ejércitos– pues Al-lah tiene
el poder para hacer todas las cosas.
43.
Cuando estabais en la ladera más próxima del
valle, y ellos en la más alejada, con la caravana debajo de vosotros. Si
vosotros, las dos partes beligerantes, tuvieseis que decidir el momento
del encuentro, habríais disputado en cuanto al tiempo para favorecer
vuestros propios intereses. Pero estaba destinado que Al-lah decidiera el
momento, para cumplir lo que estaba decretado; para que perecieran los
condenados a perecer con justificación clara y sobrevivieran los que merecían
sobrevivir con el apoyo de una justificación manifiesta. Pues en verdad Al-lah
es quien todo lo oye, el Omnisciente.
44.
Cuando Al-lah, en tu sueño, te los hizo ver
como poco numerosos; ya que si te los hubiera mostrado en gran número, ciertamente
habríais vacilado y estado mutuamente en desacuerdo sobre la cuestión; pero
Al-lah os salvó. En verdad, Él conoce perfectamente lo que hay en
vuestros corazones.
45.
Y acordaos del momento de vuestro enfrentamiento,
cuando Él hizo que aparecieran como pocos ante vuestros ojos, y a vosotros como
pocos ante los ojos de ellos, para que Al-lah cumpliese lo que estaba decretado.
Y a Al-lah se someten todos los asuntos para su decisión final.
R. 6
46.
¡Oh vosotros, los que creéis! cuando encontréis
un ejército, permaneced firmes, y acordaos mucho de Al-lah para que triunféis.
47.
Y obedeced a Al-lah y a Su Mensajero y no
disputéis mutuamente, no sea que flaqueéis y perdáis el poder. Sed perseverantes;
pues en verdad, Al-lah está con los perseverantes.
48.
No seáis como los que salieron de sus casas
jactándose de sus obras, exhibiéndolas a la gente y evitando que la gente
alcanzara el camino de Al-lah, pues Al-lah abarca todo lo que hacen.
49.
Y de cuando Satanás les hizo que sus obras les
parecieran justas ante sus ojos, y les dijo: “ninguno de entre los hombres
os vencerá en este día, ya que yo soy vuestro protector”. Mas cuando los dos
ejércitos se vieron mutuamente, volvió sobre sus talones y dijo: “en verdad, no
tengo nada que ver con vosotros; yo veo lo que vosotros no veis. Ciertamente
temo a Al-lah; y Al-lah es severo en el castigo”.
R. 7
50.
Cuando los hipócritas y los de corazón enfermo
dijeron: “su religión ha ofuscado a estos hombres”. Pero quien pone su
confianza en Al-lah, verá que en verdad Al-lah es Poderoso, Sabio.
51.
Ojalá pudieras ver cuando los ángeles se
llevan las almas de los incrédulos, golpeándolos en los rostros y en las espaldas,
diciendo: “¡Probad el castigo del fuego!”.
52.
“Esto es por lo que vuestras manos hicieron
anteriormente, pues sabed que Al-lah no es en absoluto injusto con Sus
siervos”.
53.
Su ejemplo es como el del pueblo del
Faraón y los que los precedieron: no creyeron en los Signos de Al-lah. Así
pues, Al-lah los castigó por sus pecados. En verdad, Al-lah es Poderoso y
Severo en el castigo.
54.
Esto es porque Al-lah nunca cambiaría una
gracia concedida a un pueblo mientras no cambiaran su propia condición, pues sabed
que Al-lah es Quien todo lo oye, el Omnisciente.
55.
Su ejemplo es como el del pueblo del Faraón
y los que los precedieron: rechazaron los Signos de su Señor, por lo que los
destruimos por sus pecados. Y ahogamos a las gentes del Faraón porque todos
eran transgresores.
56.
En verdad, ante Al-lah, las peores de las
criaturas son los ingratos, y no creerán.
57.
Aquellos con quienes cerraste un pacto. En
cada ocasión rompen su pacto; y no temen a Dios.
58.
Por eso, si los apresas en la guerra, infunde con
su derrota el temor en los que están tras ellos, para que sean advertidos.
59.
Y si temes la traición de un pueblo, devuélveles
su pacto con equidad. En verdad, Al-lah no ama a los traidores.
R. 8
60.
Y que los incrédulos no piensen que Nos
han vencido. En verdad, no pueden vencer el designio de Dios.
61.
Mas preparad contra ellos cuanto podáis de
fuerza armada y de piquetes de caballería en la frontera, para que
asustéis al enemigo de Al-lah y enemigo vuestro, y a los demás que están tras
ellos y a quienes desconocéis, pero que son conocidos de Al-lah. Pues
todo lo que gastéis por la causa de Al-lah os será reembolsado del todo y no
seréis perjudicados.
62.
Pero si se inclinan hacia la paz, inclínate tú
también hacia ella y deposita tu confianza en Al-lah. En verdad, Él es Quien
todo lo oye, el Omnisciente.
63.
Pero si pretenden engañarte, en verdad Al-lah
te basta. Él es Quien te ha fortalecido con Su ayuda y con los creyentes;
64.
Pues Él ha puesto el afecto entre sus corazones.
Si hubieses gastado todo lo que hay en la tierra, no hubieras podido poner
afecto entre sus corazones, pero Al-lah lo ha puesto entre ellos. En verdad, Él
es Poderoso, Sabio.
65.
¡Oh, Profeta! Al-lah es suficiente para ti y
para quienes te siguen de entre los creyentes.
R. 9
66.
¡Oh, Profeta! apremia a los creyentes al combate.
Si hubiese veinte de vosotros perseverantes, podrían vencer a doscientos; si
hubiese cien de vosotros, vencerían a un millar de los incrédulos, porque son
gente que no entienden.
67.
Ahora Al-lah ha aligerado vuestra carga, pues
Él sabe que hay debilidad en vosotros. Así, si hubiese entre vosotros un
centenar de perseverantes, vencerían a dos centenares; y si hubiese un millar
de vosotros, vencerían a dos millares por mandato de Al-lah. Y Al-lah está con
quienes son perseverantes.
68.
No corresponde a un Profeta tener prisioneros
mientras no haya iniciado una batalla regular en el país. Vosotros deseáis los
bienes del mundo, mientras que Al-lah desea para vosotros el Más Allá.
Pues Al-lah es Poderoso, Sabio.
69.
Si no hubiera habido un decreto de Al-lah
dictado previamente, en verdad os habría acaecido una gran desgracia en relación
con lo que tomasteis.
70.
Comed pues de lo que habéis ganado en la
guerra como lícito y bueno, y temed a Al-lah. En verdad, Al-lah es el Sumo
Indulgente, Misericordioso.
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71.
¡Oh, Profeta! di a los cautivos que tenéis en
vuestro poder: “si Al-lah descubriera bondad en vuestros corazones, os daría
algo mejor de lo que os ha tomado, y os perdonaría. Pues Al-lah es el Sumo
Indulgente, Misericordioso”.
72.
Y si intentan traicionar tu confianza, ya traicionaron
antes la confianza de Al-lah, pero Él les dejó indefensos. Pues Al-lah es Omnisciente,
Sabio.
73.
En verdad quienes han creído y han abandonado
sus hogares, luchando con sus bienes y sus personas por la causa de Al-lah, y
quienes les han prestado cobijo y ayuda: éstos son, en verdad,
mutuamente amigos. Mas de quienes han creído pero no
han dejado sus casas, no eres en absoluto responsable de su protección mientras
no abandonen sus hogares. Pero si buscan tu ayuda en materias de
religión, es tu deber ayudarles, excepto contra un pueblo con el que tengáis
una alianza. Pues Al-lah ve lo que hacéis.
74. Y quienes no creen: son también mutuamente
amigos. Si no lo hacéis, habrá perturbaciones en el país y un gran desorden.
75.
En cuanto a quienes han creído y han dejado
sus casas, luchando por la causa de Al-lah, y aquellos que les han dado
protección y ayuda: éstos son en verdad los verdaderos creyentes. Para ellos
será el perdón y una generosa provisión.
76.
Mas quienes han
creído desde entonces, y han abandonado sus casas, luchando por la causa de
Al-lah junto con vosotros: éstos son de los vuestros; y en cuanto a
los parientes de sangre, están más cercanos entre sí, en el Libro de Al-lah. En
verdad, Al-lah conoce perfectamente todas las cosas.
* Es decir, el ejercito de la Meca, bien pertrechado, y la caravana que, escasamente defendida, se dirigía desde la Meca hacia el norte