1.
En el nombre de Al-lah, el Clemente, el Misericordioso.
2.
Toda alabanza corresponde a Al-lah, Quien ha
revelado el Libro a Su siervo, y no ha utilizado tergiversación alguna en su
creación.
3.
Él lo ha convertido en guardián, para advertir
de un doloroso castigo Suyo, y para dar a los creyentes que hacen buenas obras,
la buena noticia de que tendrán una maravillosa recompensa,
4.
En la que morarán para siempre;
5.
Y para advertir a quienes dicen: “Al-lah ha
tomado para Sí un hijo”.
6.
No tienen el menor conocimiento de ello, ni lo
tuvieron sus padres. Es una maldad la palabra que sale de sus bocas. No
dicen más que mentiras.
7.
Es posible que te aflijas hasta la muerte por
la pena que sientes por ellos si no creen en este mensaje.
8.
En verdad, hemos hecho todo lo que hay en la
tierra como adorno suyo, para probarlos y comprobar cuáles de ellos se comportan
mejor.
9.
Mas convertiremos todo cuanto existe en ella
en terreno árido.
10.
¿Crees que el Pueblo de la Caverna y la
Inscripción eran una maravilla entre Nuestros Signos?
11.
Cuando los jóvenes buscaron refugio en la
Caverna diciendo: “Señor Nuestro, concédenos Tu misericordia, y guíanos rectamente
en nuestro asunto”.
12.
De ese modo les privamos de escuchar las
noticias del mundo exterior durante una serie de años.
13.
Más tarde les despertamos para saber cuál de
los dos grupos conservaba un cálculo mejor del tiempo durante el cual habían
permanecido.
R. 2
14.
Te relataremos su historia con veracidad: Eran
jóvenes que creían en su Señor por lo que les aumentamos su guía.
15.
Y fortalecimos sus corazones cuando se
levantaron y dijeron: “Nuestro Señor es el Señor de los cielos y la tierra.
Nunca invocaremos a dios alguno en lugar de Él; si lo hiciéramos, habríamos
proferido en verdad una atrocidad”;
16.
“Éstos, nuestras gentes, han tomado para
adorar a otros dioses en lugar de Él. ¿Por qué no presentan entonces una
prueba evidente de ellos? Pues ¿quién es más injusto que quien inventa una mentira sobre Al-lah?
17.
“Y ahora, cuando os habéis retirado de
ellos y de aquello a lo que adoran en lugar de Al-lah, buscad refugio en la Caverna;
vuestro Señor extenderá sobre vosotros Su misericordia y os proporcionará
consuelo en este asunto vuestro”.
18.
Pudisteis ver el sol, cuando subió, retirarse
de su Caverna a la derecha, y cuando se puso, pasar sobre ellos a su izquierda;
y ellos se encontraban en el amplio espacio intermedio. Éste es uno de los Signos
de Al-lah. A quien Al-lah guía, está encaminado correctamente; pero a quien Él
declara extraviado, no encontrarás quien le socorra ni le guíe.
R. 3
19.
Podrías considerarlos despiertos, cuando están
dormidos; pero Nosotros haremos que se muevan a la derecha y a la izquierda;
con su perro estirando sus patas delanteras en el umbral. Si los hubieras
contemplado, ciertamente te habrías alejado de ellos atemorizado, y en verdad
te hubieras sentido aterrado ante ellos.
20.
Y así los despertamos para que pudieran interrogarse
unos a otros. Uno de ellos dijo: “¿Cuánto tiempo habéis permanecido?”.
Contestaron: “Estuvimos un día o parte de un día”. Otros dijeron.
“Vuestro Señor sabe muy bien el tiempo que habéis permanecido. Enviad
ahora a uno de vosotros a la ciudad con estas vuestras monedas de plata; y que
vea cuál de sus moradores tiene la comida más pura, y que os traiga
provisiones de ella. Y que sea amable y que no informe a nadie sobre vosotros”.
21.
“Porque si se os impusieran, os lapidarían u
os harían volver a su religión, y entonces nunca prosperaríais”.
22.
Y de este modo los descubrimos a las gentes
para que conocieran que la promesa de Al-lah era verdadera y que, en cuanto a
la Hora, no había duda alguna respecto a ella. Y acordaos de cuando las
gentes discutieron entre sí respecto a ellos y algunos dijeron:
“Edificad sobre ellos un edificio”. Su Señor los conocía perfectamente. Aquellos
cuya opinión prevaleció dijeron: “En verdad, edificaremos un lugar de oración
sobre ellos”.[i]
23.
Algunos dicen: “Eran tres, el cuarto era su perro” y otros
dicen: “Eran cinco, el sexto era su perro”, conjeturando al azar. Y algunos
otros dicen: “Eran siete, el octavo era su perro”. Diles: “Mi Señor conoce
perfectamente cuál era su número real. Nadie los conoce salvo unos pocos”. No
discutáis, pues, respecto a ellos, salvo que se trate de una conversación
casual, ni busquéis información sobre los mismos de ninguno de ellos.
R. 4
24.
No digas nunca de ninguna cosa: “La haré mañana”,
25.
A menos que Al-lah lo quiera. Recuerda a tu
Señor cuando olvides y di: “Espero que mi Señor me guíe a lo que está aún
más cerca del camino recto que esto”.
26.
Mas permanecieron en su Caverna trescientos
años, y a eso añadieron nueve.
27.
Diles: “Al-lah sabe perfectamente cuánto
tiempo permanecieron allí”. A Él pertenecen lo invisible de los cielos y la
tierra. ¡Qué Vista y qué Oído tiene! No tienen amigos aparte de Él, y Él no
permite que nadie comparta Su autoridad.
28.
“Recita lo que te ha sido revelado del Libro
de tu Señor. No hay nadie que pueda cambiar Sus palabras, y no hallarás refugio
fuera de Él”.
29.
Mantente unido a quienes invocan a su Señor,
mañana y tarde, buscando Su agrado; no permitas que tus ojos se aparten de
ellos, buscando las galas de la vida del mundo; y no obedezcas a aquel cuyo
corazón lo hemos hecho distraído de Nuestro recuerdo ni a quien sigue sus
inclinaciones malvadas, superando en su conducta todos los límites.
30.
Diles: “Es la verdad de vuestro Señor;
por tanto, el que quiera creer, que crea, y el que no quiera creer, no crea”.
En verdad, para los malvados hemos preparado un fuego cuyo dosel llameante
los rodeará. Y si gritan pidiendo ayuda, recibirán agua como plomo fundido que
les quemará los rostros. ¡Qué horrible bebida y qué espantoso es el Fuego
como lugar de reposo!
31.
En verdad, para quienes creen y hacen buenas obras,
sabed ciertamente que no permitiremos que se pierda la recompensa de quienes
hacen buenas obras.
32.
Son ellos quienes tendrán Jardines de Eternidad
por los cuales correrán ríos. Serán adornados allí con brazaletes de oro, y
llevarán vestidos verdes de fina seda y grueso brocado, recostándose allí en
divanes elevados. ¡Qué buena recompensa y qué excelente lugar de reposo!
R. 5
33.
Preséntales la parábola de dos hombres: a uno
de ellos le proporcionamos dos huertos de vid y, rodeándolos, palmeras, y entre
ellos pusimos campos de cereales.
34.
Ambos huertos produjeron su fruto en abundancia,
sin fallar nada en ellos. Y entre ellos hicimos que fluyera un río.
35.
Tuvo frutos en abundancia. Y dijo a su
compañero, cuando conversaba con él: “soy más rico que tú en riquezas y más
fuerte en seguidores”.
36.
Y entró en su huerto mientras perjudicaba a su
alma. Dijo: “No creo que esto desaparezca nunca”;
37.
“Y no creo que llegue nunca la Hora. Y
aunque fuese alguna vez devuelto a mi Señor, ciertamente encontraré un lugar
mejor que éste”.
38.
Mientras conversaba con él, su compañero le
dijo: “¿Acaso no crees en Aquel que te creó del polvo, después de una gota de
semen y por último te modeló en un hombre perfecto?”.
39.
“En cuanto a mí, creo que Al-lah sólo es mi Señor, y
no asociaré a nadie a mi Señor”;
40.
“¿Y por qué no dijiste cuando entraste en tu
huerto: “Que se haga la voluntad de Al-lah; no hay poder excepto en Al-lah?”,
si me ves menor a ti en riqueza y descendencia.
41.
“Es posible que mi Señor me dé algo mejor que
tu huerto, y envíe sobre él (tu huerto) un rayo del cielo que lo convierta en
un terreno estéril y resbaladizo”;
42.
“O que su agua se hunda en la tierra
hasta el punto de que no puedas encontrarla”.
43.
Y sus frutos quedaron realmente destruidos,
y empezó a retorcerse las manos por lo que había gastado en él, pues todo
él se había derrumbado sobre sus emparrados. Y dijo: “¡Ojalá no hubiera
asociado a nadie a mi Señor!”.
44.
Y no hubo nadie que lo ayudara contra Al-lah
ni pudo defenderse a sí mismo.
45.
En esos momentos el apoyo sólo viene de
Al-lah, el Verdadero. Él es el Mejor en cuanto a recompensa y el Mejor en
cuanto a consecuencias.
R. 6
46.
Preséntales el ejemplo de la vida de este
mundo: es como el agua que enviamos del cielo, la vegetación de la tierra se
mezcla con ella y después se convierte en hierba seca rota en trozos que
desparraman los vientos. Y Al-lah tiene poder sobre todas las cosas.
47.
La riqueza y los hijos son las galas de la
vida de este mundo. Pero la perseverancia en las buenas obras es mejor, a la
vista de tu Señor, en cuanto a la recompensa inmediata y mejor en cuanto
a la esperanza futura.
48.
Y reflexiona en el día en que derrumbaremos
las montañas y verás a las naciones de la tierra marchar unas contra
otras; y las reuniremos a todas sin dejar a ninguna de ellas detrás.
49.
Serán presentadas a tu Señor, dispuestas
en filas: “Ahora comparecéis ante Nosotros como os creamos al principio. Aunque
pensasteis que no fijaríamos un plazo para el cumplimiento de Nuestra
promesa hecha a vosotros”.
50.
Y se colocará el Libro ante ellos, y
verás a los culpables atemorizados por su contenido; y dirán: “¡Ay de nosotros!
¿Qué clase de Libro es éste? No omite nada, ni grande ni pequeño, sino que lo
registra todo”. Y encontrarán ante ellos cuanto hicieron, pues tu Señor
no perjudica a nadie.
R. 7
51.
Y acuérdate de cuando dijimos a los ángeles:
“Someteos a Adán” y todos ellos se sometieron, excepto Iblis. Era uno
de los Yinn; y desobedeció la orden de su Señor. ¿Tomaréis acaso a él y a su
progenie como amigos en lugar de a Mí, a pesar de que son vuestros enemigos?
Malo es el intercambio para los inicuos.
52.
No los hice testigos de la creación de los
cielos y de la tierra, ni de su propia creación; ni podría tomar como ayudantes
a quienes extravían a las gentes.
53.
Y acuérdate del día en que Él dirá:
“Llamad a quienes considerabais Mis socios”. Entonces ellos les invocarán, pero
no recibirán respuesta; y colocaremos una barrera entre ellos.
54.
Los culpables verán el Fuego y comprenderán
que van a caer a él; y no encontrarán modo alguno de escapar de él.
R. 8
55.
En verdad, hemos explicado de diversas formas
en este Corán, para el bien de la humanidad, todo tipo de
ejemplos, pero de todas las cosas, el hombre es el más pendenciero.
56.
Mas nada impidió a las gentes creer y pedir
perdón a su Señor, cuando les llegó la guía, pero eligieron seguir el camino de
los pueblos anteriores con las mismas consecuencias o esperaron que el
castigo de Al-lah les llegara abiertamente.
57.
Mas sólo enviamos a los Mensajeros como
portadores de la buena nueva y como Amonestadores. Y quienes no creen argumentan
con la falsedad a fin de refutar con ella la verdad. Y toman Mis Signos y las
advertencias que hay en ellos, únicamente como una broma.
58.
¿Habrá alguien más injusto que aquel a quien
se le recuerdan los Signos de su Señor, y se aparta de ellos, olvidando lo que
sus manos han cometido antes? En verdad, hemos puesto unos velos sobre sus
corazones para que no lo entiendan, y sordera en sus oídos. Y si los invitas a
la guía, nunca la aceptarán.
59.
Mas tu Señor es el Sumo Indulgente, lleno de
Misericordia. Si tuviera que agarrarlos por lo que cometieron, ciertamente
habría apresurado su castigo. Pero tienen un plazo fijado contra el que no
encontrarán refugio alguno.
60.
En cuanto a estas ciudades, las destruimos
cuando cometieron iniquidades. Y fijamos un plazo para su destrucción.
R. 9
61.
Y acuérdate de cuando Moisés dijo a su
joven compañero: “No me detendré hasta que no llegue a la confluencia de
los dos mares, aunque tenga que andar años y años”.
62.
Pero cuando llegaron a la confluencia de los
dos mares, olvidaron su pescado, y éste emprendió rápidamente su camino
al mar, alejándose.
63.
Y cuando hubieron avanzado aún más, dijo a su
joven compañero: “Tráenos nuestro almuerzo. En verdad, hemos sufrido
muchas fatigas a consecuencia de este nuestro viaje”.
64.
Respondió: “¿No has visto que cuando nos
refugiamos junto a la roca para descansar, y olvidé el pescado – y nadie
sino Satanás me hizo olvidar mencionártelo – tomó rumbo hacia el mar de forma
extraña?”.
65.
Dijo: “Eso es lo que hemos estado buscando”. Y
los dos volvieron sobre sus pasos.
66.
Encontraron entonces a uno de Nuestros siervos
al que habíamos concedido Nuestra misericordia, y a quien le habíamos enseñado
Nuestro conocimiento.
67.
Moisés le dijo: “¿Puedo seguirte a condición
de que me enseñes la guía que te ha sido enseñada?”.
68.
Respondió: “No puedes hacerme compañía con
paciencia”;
69.
“¿Y cómo podrías ser paciente sobre cosas cuyo
conocimiento no abarcas?”.
70.
Dijo: “Me encontrarás paciente, si es la
voluntad de Al-lah, y no te desobedeceré
en nada”.
71.
Dijo: “Bien, si me has de seguir, no me
preguntes acerca de nada hasta que yo mismo te hable sobre ello”.
R. 10
72.
Así pues, ambos partieron hasta que, después
de subir a una barca, él la taladró. Moisés dijo: “¿La has taladrado
para ahogar a quienes están en ella? En verdad, has cometido una mala acción.
73.
Él respondió: “¿No te dije que no podrías
hacerme compañía con paciencia?”.
74.
Moisés dijo: “No me reprendas por haberme olvidado y no
seas demasiado duro por este fallo mío”.
75.
Y ambos continuaron el viaje hasta que,
habiendo encontrado a un joven, él lo mató. Moisés dijo: “¿Has matado a
un inocente sin que él hubiera matado a nadie? ¡En verdad, has cometido
una acción malvada!”.
PARTE XVI
76.
Él respondió: “¿No te dije que no podrías
hacerme compañía con paciencia?”.
77.
Moisés dijo: “Si te pregunto sobre algo después de esto,
no permitas que continúe en tu compañía, pues entonces habrás recibido
suficientes excusas mías”.
78.
Continuaron, pues, hasta que, habiendo llegado a las gentes
de una ciudad, pidieron comida a sus moradores, pero se negaron a considerarles
sus huéspedes. Mas encontraron en ella un muro que estaba a punto de
derrumbarse y él lo reparó. Moisés dijo: “Si hubieses querido, habrías
podido pedir una retribución por ello”.
79.
Dijo: “Aquí se separan los caminos tuyo
y mío. Te diré ahora el significado de lo que no has podido soportar con paciencia”;
80.
“En cuanto a la barca, pertenecía a unas
pobres gentes que trabajaban en el mar; y quise dañarla porque detrás había un
rey que incautaba por la fuerza todas las embarcaciones”;
81.
“En cuanto al joven, sus padres eran
creyentes, y temíamos que les causara graves problemas por su rebelión y su
incredulidad”;
82.
“Deseamos pues que su Señor les diera a cambio
de él un hijo mejor que él en cuanto a pureza y con más afecto filial;
83.
“Y en cuanto al muro, pertenecía a dos
huérfanos de la ciudad, y debajo había un tesoro que les pertenecía, y su padre
había sido un hombre justo, por lo que tu Señor deseó que alcanzaran su
edad adulta y encontraran su tesoro, como favor de tu Señor; y no lo hice por
mi propia voluntad. Ésta es la explicación de lo que no has podido soportar con
paciencia”.
R. 11
84.
Te preguntan sobre Dhu´l Qarnain. Diles: “En
verdad, os narraré algo de su historia”.
85.
Lo establecimos en la tierra y le dimos los
medios para realizar cualquier cosa.
86.
Entonces él siguió un determinado
camino.
87.
Hasta que, cuando llegó al poniente del sol,
lo encontró poniéndose en un charco de aguas oscuras, y cerca encontró una población.
Dijimos: “Oh, Dhu´l Qarnain, castígalos o trátalos bondadosamente”.
88.
Respondió: “En cuanto a quien haga el mal,
ciertamente lo castigaré; después será devuelto a su Señor, Quien lo castigará
con un castigo terrible”;
89.
“Pero en cuanto a quien crea y actúe
justamente, le daremos una buena recompensa y le dirigiremos las palabras
más suaves de Nuestros mandamientos”.
90.
Entonces, en verdad, siguió otro
camino.
91.
Hasta que, cuando llegó al saliente del sol,
encontró que salía sobre un pueblo al que no habíamos dado protección contra
él.
92.
Así fue en verdad. Ciertamente abarcamos
con Nuestro conocimiento todo lo que poseía.
93.
Luego siguió otro camino.
94.
Hasta que, cuando llegó al lugar situado entre
las dos montañas, encontró bajo ellas a un pueblo que apenas podía comprender
una palabra.
95.
Dijeron: “Oh, Dhu´l Qarnain, en verdad Gog y
Magog están creando el desorden en la tierra; ¿podemos pagarte un tributo a
condición de que levantes una barrera entre ellos y nosotros?”.
96.
Respondió: “El poder con el que me ha dotado
mi Señor a este respecto es mejor, pero podéis ayudarme con vuestra fuerza
física; levantaré entre vosotros y ellos una muralla”.
97.
“Traedme bloques de hierro”. Así lo
hicieron hasta que, una vez que hubo nivelado el espacio entre las dos
laderas de la montaña, dijo: “Soplad ahora con vuestros fuelles”. Soplaron
hasta que, una vez que lo hubo puesto al rojo vivo, dijo: “Traedme cobre
fundido para echarlo encima”.
98.
De este modo ellos (Gog y Magog) no pudieron
escalarla ni socavarla.
99.
Tras lo cual dijo: “Ésta es una gracia de mi Señor. Pero
cuando se cumpla la promesa de mi Señor, Él la romperá en trozos. Pues la promesa
de mi Señor es ciertamente infalible”.
100.
Y en aquel día dejaremos que algunos de ellos
se levanten contra otros, y sonará la trompeta. Entonces los congregaremos a
todos.
101.
Y en ese día mostraremos el infierno, cara a
cara, a los incrédulos.
102.
Cuyos ojos se encontraban cubiertos por un
velo para que no escucharan mi advertencia ni tampoco oyeran.
R. 12
103.
¿Creen los incrédulos que pueden tomar a Mis
siervos como protectores en vez de a Mí? En verdad, hemos preparado el Infierno
como morada para los incrédulos.
104.
Diles: “¿Queréis que os informe de aquellos
que son los mayores perdedores en cuanto a sus obras?”,
105.
“Aquellos cuyo trabajo se pierde todo en
búsqueda de las cosas correspondientes a la vida de este mundo, aunque piensan
que están haciendo buenas obras”.
106.
Son ellos quienes no creen en los Signos de su
Señor ni en la reunión con Él. Sus obras son, pues, vanas y en el Día de la Resurrección
no les daremos mérito alguno.
107.
Ésa es su recompensa: el Infierno; por no
haber creído y haberse burlado de Mis Signos y de Mis Mensajeros.
108.
En verdad, quienes creen y hacen buenas obras
tendrán como morada los Jardines del Paraíso.
109. En el habitarán; no desearán que su suerte cambie en modo alguno.
110.
Diles: “Si el Océano se convirtiera en tinta
para las palabras de mi Señor, en verdad que el Océano se agotaría antes de que
se terminaran las palabras de mi Señor, aunque trajéramos otro tanto como ayuda
suplementaria”.
111.
Diles: “No soy más que un hombre como
vosotros; pero he recibido la revelación de que vuestro Dios es sólo un
Único Dios. Así pues, quien espere reunirse con su Señor que haga buenas obras
y no asocie a nadie en el culto de su Señor”.
[i] “Erigir un edificio sobre ellos” quiere
significar la creación de un monumento en el lugar donde se encontraban sus
tumbas.