1.
En el nombre de Al-lah, el Clemente, el Misericordioso.
2.
¿Acaso no te hemos abierto el pecho,
3.
Y retirado de ti tu carga,
4.
Que había estado
a punto de romperte la espalda,
6.
En verdad, tras toda tribulación
hay siempre desahogo.
7. ¡Si! En verdad que hay desahogo después de la tribulación.
8. Así pues, cuando estés libre esfuérzate al máximo,
9.
Y
vuelve hacia tu Señor buscándole con
anhelo.