1. En el nombre
de Al‑lah, el Clemente, el Misericordioso.
2. Ta Sin Mim.
3. Éstos son versículos del Libro manifiesto.
4. Posiblemente te entristezcas hasta la muerte porque no creen.
5. Si quisiéramos, podríamos revelarles un Signo del cielo, para que
sus cuellos se inclinen ante él.
6. Y no les llega ningún nuevo Recordatorio del Dios Clemente, sin que se aparten de él.
7. En verdad lo han tratado
como mentira, pero muy pronto les llegará la nueva de aquello de lo que se
mofaron.
8. ¿Por ventura no han visto
a la tierra, cuántos de cada noble
especie hemos hecho crecer en ella?
9. En verdad ahí hay un Signo; pero la mayoría de ellos no están dispuestos
a creer.
10. Y ciertamente tu Señor es el Poderoso, el Misericordioso.
R.2
11. Acuérdate de cuando tu Señor
llamó a Moisés diciendo: “Ve al pueblo
inicuo:
12. “Al pueblo del Faraón. ¿No van a temer a Dios?”.
13. Él respondió: “Mi Señor, temo que me traten de embustero;
14. “Y mi pecho se oprime y mi lengua se traba; envía pues la palabra a Aarón.
15. “Y me buscan por un supuesto delito, por lo que temo que me maten”.
16. Dios dijo: “No será así;
id pues, vosotros dos, con Nuestros Signos; estamos con vosotros y oímos.
17. “Id pues al Faraón y decidle: “Somos los Mensajeros del Señor de
los mundos,
18. “Para decirte que envíes
con nosotros a los hijos de Israel”.
19. El Faraón dijo: “¿Acaso
no te criamos entre nosotros desde niño? Y entre nosotros permaneciste muchos años de tu vida;
20. “Y cometiste la acción que cometiste y fuiste de los desagradecidos”.
21. Moisés respondió: “Lo hice en una ocasión y fui de los extraviados;
22. “Por eso huí de vosotros cuando os temí; más tarde mi Señor me
concedió la autoridad y la sabiduría y me convirtió en uno de los Mensajeros.
23. “Y éste es el favor por el que me reprochas; que has esclavizado a
los hijos de Israel”.
24. El Faraón dijo: “¿Y quién es el Señor de los mundos?”.
25. Moisés dijo: “El Señor
de los cielos y la tierra y de todo lo
que hay entre ambos, si estuvierais persuadidos”.
26. El Faraón dijo a los que
le rodeaban: “¿No habéis oído?”.
27. Moisés dijo: “Tu Señor y
el Señor de tus padres antiguos”.
28. El Faraón dijo: “En
verdad este Mensajero vuestro que os ha sido enviado es un loco”.
29. Moisés dijo: “El Señor
de Oriente y Occidente, y de todo lo que hay entre ambos, si es que podéis razonar”.
30. El Faraón respondió: “Si
tomas a un Dios distinto de mí, ciertamente te encerraré en prisión”.
31. Moisés dijo”: ¿A pesar
de que te presente algo evidente?”.
32. El Faraón respondió: “Preséntalo, pues, si dices la verdad”.
33. Así pues, arrojó su cayado y ¡he ahí que se convirtió en una serpiente
visible!
34. Y extendió la mano, ¡y he aquí que apareció blanca para los espectadores!
R.3
35. El Faraón dijo a los
jefes que lo rodeaban: “En verdad es un mago hábil;
36. “Intenta expulsaros de vuestra tierra con su magia. ¿Qué me aconsejáis
ahora?”.
37. Respondieron: “Déjalos a un lado a él y a su hermano durante algún tiempo y envía pregoneros a las ciudades,
38. “Para que te traigan a los más hábiles brujos”.
39. Así pues, los magos se reunieron en la hora y el día fijados,
40. Y se dijo al pueblo: “¿Queréis reuniros también,
41. “Para que sigamos a los magos si son ellos los vencedores?”.
42. Y cuando llegaron los
magos, dijeron al Faraón: “¿Tendremos una recompensa si somos los ganadores?”.
43. Él dijo: “Sí, y en verdad estaréis entre los favorecidos”.
44. Moisés les dijo: “Arrojad ahora
lo que tengáis que arrojar”.
45. Al punto arrojaron sus cuerdas y sus cayados, y dijeron: “Por el
honor del Faraón, ciertamente seremos vencedores”.
46. Entonces Moisés arrojó su cayado, y he ahí que se tragó todo lo
que ellos habían fabricado.
47. Al punto los magos se sintieron
impulsados a caer prosternados;
48. Dijeron: “Creemos en el Señor de los mundos,
49. “El Señor de Moisés y Aarón”.
50. El Faraón dijo: “¿Habéis
creído en él antes de que os diera permiso? Sin duda que él es vuestro jefe y
os ha enseñado la magia. Pero sabréis sus
consecuencias. En verdad os cortaré las manos y los pies de lados opuestos,
y ciertamente os crucificaré a todos”.
51. Dijeron: “No importa; pues retornaremos a nuestro Señor;
52. “Esperamos que nuestro Señor nos perdone nuestros pecados, ya que
somos los primeros entre los creyentes”.
R.4
53. Y revelamos a Moisés diciéndole: “Saca a Mis siervos de noche,
pues ciertamente seréis perseguidos”.
54. Y el Faraón envió pregoneros a las ciudades, que dijeron:
55. “Son un pequeño grupo,
56. “Y nos han ofendido;
57. Y nosotros somos una multitud perfectamente
preparada y vigilante”.
58. Por ello les expulsamos de jardines y manantiales,
59. De tesoros y de una morada honorable.
60. Así fue en verdad; y los
entregamos como herencia a los hijos de Israel.
61. Y los persiguieron y los alcanzaron al salir el sol.
62. Y cuando los dos grupos se avistaron, los compañeros de Moisés dijeron: “Seremos ciertamente apresados”.
63. “¡No, no habléis así!”, dijo, “mi Señor está conmigo. Él me dirigirá con rectitud”.
64. Entonces
revelamos a Moisés, diciéndole:
Golpea el mar con tu cayado”. Y he aquí que se dividió y cada parte parecía una enorme montaña.
65. Y dejamos que los otros se aproximaran a ese lugar.
66. Y salvamos a Moisés y a quienes estaban con él.
67. Y luego ahogamos a los demás.
68. Aquí hay en verdad un Signo; pero la mayoría de éstos no creerán.
69. Y en verdad
tu Señor: Él es el Poderoso, el Misericordioso.
R.5
70. Nárrales la historia de Abraham.
71. Cuando dijo a su padre y a su pueblo: “¿Qué es lo que adoráis?”.
72. Respondieron: “Adoramos a ídolos y continuamos siendo devotos de
ellos”.
73. Él dijo: “¿Pueden escucharos cuando los llamáis?
74. “¿U os benefician o
perjudican?”.
75. Dijeron: “No, pero vimos a nuestros padres hacer lo mismo”.
76. Él dijo: “¿Qué pensáis de
lo que habéis estado adorando
77. “Vosotros y vuestros padres antes que vosotros?,
78. “Todos son enemigos
míos, excepto el Señor de los mundos;
79. “Quien me creó y es
Quien me guía;
80. “Y Quien me alimenta y
me proporciona bebida;
81. “Y Quien cuando estoy
enfermo, me devuelve la salud;
82. “Y Quien me hará morir,
y acto seguido me devolverá de nuevo la
vida;
83. “Y Quien espero que me
perdone mis faltas en el Día del Juicio;
84. “Señor mío, concédeme la
sabiduría y úneme a los justos;
85. “Y dame una verdadera reputación entre la posteridad;
86. “Y hazme uno de los
herederos del Jardín de la Felicidad;
87. “Perdona a mi padre; pues él es uno de los extraviados;
88. “Y no me aflijas en el día en que sean resucitados,
89. “El día en que no servirán para nada ni la riqueza ni los hijos;
90. “Sino que sólo se salvará
quien se acerque a Al‑lah con el corazón sumiso”.
91. Y el Cielo sea acercado a los justos.
92. Y el Infierno quede plenamente expuesto a quienes se han extraviado.
93. Y a ellos se les dirá: “¿Dónde está lo que adorabais,
94. “En lugar de Al‑lah? ¿Pueden ayudaros o conseguir ayuda para ellos mismos?”.
95. Entonces serán arrojados en él precipitadamente, ellos y todos los
extraviados,
96. Así como las huestes de Iblis, todos
juntos.
97. Mientras disputan en él, entre ellos dirán:
98. “Por Al‑lah, estábamos en evidente error,
99. “Cuando os considerábamos iguales al Señor de los mundos,
100. “Y nadie nos extravió sino los culpables,
101. “Y ahora no tenemos intercesores,
102. “Ni amigo íntimo alguno;
103. “¡Ojalá pudiésemos regresar al
mundo, para encontrarnos entre los creyentes!”.
104. Aquí hay en verdad un Signo, pero la mayoría de éstos no creerán.
105. Y ciertamente tu Señor: Él es el Poderoso, el Misericordioso,
R.6
106. El pueblo de Noé trató a los Mensajeros de mentirosos,
107. Cuando su hermano Noé les dijo: “¿No temeréis?”.
108. “En verdad soy para vosotros un Mensajero, fiel a lo que se me ha confiado.
109. “Temed pues a Al‑lah y obedecedme;
110. “Y no os pido retribución alguna por ello. Mi recompensa sólo
corresponde al Señor de los mundos;
111. “Temed pues a Al‑lah y obedecedme”.
112. Ellos respondieron:
“¿Acaso hemos de creer en ti, si los que te siguen son los más humildes?
113. Dijo: “¿Y qué conocimiento
tengo de lo que han estado haciendo?.
114. “¡Su cuenta sólo corresponde
a mi Señor, si supierais!
115. “Mas yo no alejaré a los creyentes,
116. “No soy más que un simple Amonestador”.
117. Ellos dijeron: “Si no desistes, Oh Noé,
serás ciertamente uno de los lapidados a muerte”.
118. Él respondió: “Señor mío, mi pueblo me ha tratado de mentiroso;
119. “Juzga pues Tú definitivamente entre ellos y yo; y sálvame a mí y
a los creyentes que están conmigo”.
120. Así pues, lo salvamos, a él y a quienes estaban con él en el Arca
totalmente cargada.
121. Después ahogamos a quienes quedaron detrás.
122. Aquí hay en verdad un Signo, pero la mayoría de ellos no están
dispuestos a creer.
123. Mas en verdad tu Señor es el Poderoso, el Misericordioso.
R.7
124. La tribu de Ad rechazó a los Mensajeros.
125. Cuando su hermano Hud les dijo: “¿No
seréis justos?
126. “En verdad, soy un Mensajero totalmente digno de confianza para
vosotros;
127. Temed pues a Al‑lah y obedecedme;
128. “Y no os pido retribución alguna por ello. Mi recompensa sólo
corresponde al Señor de los mundos;
129. “¿Levantáis monumentos en cada lugar elevado, buscando la gloria
vana,
130. “Y construís fortalezas y montáis industrias para durar para
siempre?
131. “Y cuando ponéis vuestras manos sobre alguien, las ponéis como tiranos.
132. “Temed pues a Al‑lah y obedecedme;
133. “Y temed a Quien os ha ayudado con todo lo que sabéis;
134. “Os ha ayudado con ganado e hijos,
135. “Jardines y manantiales;
136. “En verdad, temo para vosotros el castigo de un día enorme”.
137. Respondieron: “Lo mismo nos da que nos adviertas o que no seas de aquellos que amonestan”.
138. “Esto no es más que una costumbre de los antiguos,
139. “Y no seremos castigados”.
140. Así pues, le rechazaron y Nosotros los destruimos. Aquí hay en
verdad un Signo, aunque la mayoría de ellos no están dispuestos a creer.
141. Y en verdad tu Señor: Él es el Poderoso, el Misericordioso.
R.8
142. La tribu de Zamud rechazó
a los Mensajeros,
143. Cuando su hermano Salih les dijo: “¿No
seréis justos?”.
144. “En verdad soy un Mensajero totalmente digno de confianza para
vosotros;
145. “Temed pues a Al-lah y obedecedme;
146. “No os pido
retribución alguna por ello. Mi recompensa corresponde únicamente al Señor de
los mundos;
147. “¿Permaneceréis seguros entre las cosas que tenéis aquí,
148. “Entre jardines y manantiales,
149. “Campos de grano y palmeras datileras con espatas cargadas a punto de romperse?
150. “Y excaváis casas en las montañas con gran facilidad,
151. “ Temed pues a Al-lah y obedecedme;
152. “Y no obedezcáis el mandato de los que transgreden los limites,
153. “Quienes crean el desorden en la tierra y no la reforman”.
154. Respondieron : “No eres sino uno
de los embrujados;
155. “No eres sino un hombre como nosotros. Tráenos pues un Signo, si
eres uno de los veraces”.
156. Él dijo, “He aquí una camella: ella tiene su derecho a beber y vosotros tendréis también vuestra clase de bebida en el día señalado.
157. “Y no la maltratéis, no sea que os alcance el castigo de un día
enorme”.
158. Pero ellos la desjarretaron; mas luego quedaron arrepentidos.
159. Por lo que el castigo les azotó. Aquí hay en verdad un Signo,
aunque la mayoría de éstos no están dispuestos a creer.
160. Mas en verdad tu Señor: Él es el Poderoso, el Misericordioso.
R.9
161. El pueblo de Lot rechazó a los Mensajeros,
162. Cuando su hermano Lot les dijo: “¿No
vais a ser justos?
163. “En verdad, soy para vosotros un Mensajero totalmente digno de
confianza;
164. “Temed pues a Al‑lah y obedecedme.
165. “Y no os pido retribución por ello. Mi recompensa corresponde únicamente al Señor de los mundos;
166. “¿Os acercáis, de entre todas las gentes, a los varones,
167. “Y abandonáis a vuestras esposas, creadas por vuestro Señor para
vosotros? No, sois un pueblo transgresor”.
168. Respondieron: “Si no desistes, Oh Lot, serás en verdad uno
de los desterrados”.
169. Dijo “En verdad aborrezco vuestra malvada práctica”.
170. “Señor mío, líbranos a mí y a mi familia de lo que hacen”.
171. Lo libramos pues a él y a su familia, a todos ellos,
172. Salvo a una anciana de entre los que se quedaron detrás.
173. Entonces destruimos a los demás.
174. Y desencadenamos sobre ellos una lluvia; y ¡qué funesta es la
lluvia que desciende sobre los que fueron advertidos!
175. Aquí hay en verdad un Signo, pero la mayoría de éstos no están
dispuestos a creer.
176. Mas en verdad, tu Señor: Él es el Poderoso, el Misericordioso.
R.10
177. El Pueblo del Bosque rechazó a los Mensajeros,
178. Cuando Shu'aib les dijo: “¿No vais a
ser justos?
179. “En verdad soy Mensajero totalmente digno de confianza para
vosotros.
180. “Temed pues a Al‑lah y obedecedme,
181. “No os pido retribución por ello. Mi recompensa corresponde únicamente
al Señor de los mundos;
182. “Dad la medida completa y no seáis de los que dan menos,
183. “Pesad con una balanza equilibrada,
184. “No paguéis a la gente menos del valor real de las cosas ni actuéis
con corrupción en la tierra provocando el desorden;
185. “Y temed a Quien os creó a vosotros y a las anteriores criaturas”.
186. Respondieron: “No eres sino uno
de los embrujados,
187. “Y no eres sino un hombre como nosotros, y creemos que eres uno de los embusteros;
188. “Haz pues que caigan sobre nosotros trozos del cielo, si eres uno de los veraces”.
189. Respondió:
“Mi Señor sabe muy bien lo que hacéis”.
190. Por tanto, lo declararon embustero. Entonces cayó sobre ellos el
castigo de la penumbra tenebrosa. Ése fue en verdad el castigo de un día
terrible.
191. Aquí hay en verdad un Signo, pero la mayoría de éstos no están
dispuestos a creer.
192. Pues en verdad tu Señor es el Poderoso, el Misericordioso.
R.11
193. Y ciertamente ésta es una revelación del Señor de los mundos.
194. El Espíritu
fidedigno ha descendido con él,
195. A tu corazón, para que seas de los Amonestadores,
196. En lengua árabe lisa y
llana.
197. Que en verdad se menciona en
las Escritura de los pueblos antiguos.
198. Pues ¿no es un Signo para ellos que los más doctos de entre los
hijos de Israel lo conozcan?
199. Mas si lo hubiésemos revelado a uno de los no árabes,
200. Y él se lo leyera, aun así
no creerían en él.
201. Por tanto hemos hecho que entrara (la incredulidad) en los
corazones de los pecadores.
202. No creerán en él mientras no vean el doloroso castigo,
203. Mas llegará sobre ellos de repente, sin que
se den cuenta.
204. Y dirán: “¿No se nos dará
ningún respiro?”.
205. ¡Cómo! ¿Intentan apresurar Nuestro castigo?
206. ¿Qué opinas? si les hubiésemos proporcionado las ventajas
mundanas durante algunos años;
207. Llegándoles después aquello con lo que han sido amenazados,
208. De nada les servirá todo lo que se les permitió disfrutar.
209. Pues nunca destruimos ninguna ciudad sin que tuviera sus Amonestadores.
210. Ésta es una
advertencia; pues no somos injustos.
211. Mas los malvados no lo revelaron;
212. Ni lo merecen ni son capaces de hacerlo.
213. En verdad, les está vedado
escuchar.
214. No invoques pues a ningún otro dios fuera de Al-lah, no sea que
te conviertas en uno de los castigados.
215. Advierte a tus parientes
más próximos,
216. Y haz descender tu ala de misericordia sobre los creyentes que
te siguen.
217. Después, si te desobedecen,
diles: “No soy responsable de lo que hacéis”.
218. Y pon tu confianza en el Poderoso, el Misericordioso.
219. Quien te contempla cuando te levantas en Oración,
220. Y ve tus movimientos
entre quienes se postran ante Dios.
221. Él es en verdad quien Todo lo Oye, el Omnisciente.
222. ¿Queréis que os informe sobre quién descienden los malignos?
223. Descienden sobre todo gran embustero y pecador.
224. Repitiendo lo que escuchan, y la mayoría son mentirosos.
225. En cuanto a los poetas: son los extraviados los
que les siguen.
226. ¿No ves cómo vagan errantes
por cada valle,
227. Diciendo lo que no practican?
228. Excepto quienes creen y practican las buenas obras, recuerdan
mucho a Al-lah y se defienden únicamente
después de ser perjudicados. Mas los malvados pronto sabrán a qué lugar retornarán.