1. En el nombre de Al-lah, el Clemente, el
Misericordioso.
2.
Alif Lam Mim.
3.
Al-lah es Aquél fuera del
cual no hay otro Dios, el Viviente, el que Subsiste por Sí mismo y todo lo
sostiene.
4. Él ha hecho
descender sobre ti el Libro que contiene la verdad y confirma lo que le
precede; y Él hizo descender
5. En verdad,
aquellos que no crean en los Signos de Al-lah tendrán un severo castigo. Y
Al-lah es Poderoso, poseedor del poder de retribución.
6. En verdad, no
hay nada en la tierra ni en el cielo oculto para Al-lah.
7. Él es quien os
moldea en los senos maternos como desea; no hay otro Dios sino Él, el Poderoso,
el Sabio.
8. Él es Quien ha
hecho que descienda a ti el Libro; en él hay versículos decisivos en su
significado –ellos son la esencia del Libro- y hay otros que permiten
diferentes interpretaciones. Pero aquellos en cuyos corazones anida la maldad
siguen los que permiten diversas interpretaciones, buscando la discordia y la
interpretación errónea de los mismos. Y nadie conoce su interpretación correcta
sino Al-lah y quienes están firmemente basados en el conocimiento; dicen:
“Creemos en él; todo él procede de nuestro Señor”. –Y ninguno reflexiona
excepto los dotados de entendimiento-.
9. “Señor nuestro,
no permitas que nuestros corazones se perviertan después de que nos has guiado;
y concédenos Tu misericordia; en verdad, sólo Tú eres el Donador por
excelencia.
10. “Señor nuestro,
reunirás ciertamente a la humanidad en el Día sobre el cual no hay duda alguna;
en verdad, Al-lah no incumple Sus promesas.”
R. 2
11. En cuanto a los
incrédulos, ni sus posesiones ni sus hijos les servirán frente a Al-lah; y son
ellos el combustible del Fuego.
12. Con ellos
ocurre como con las gentes del Faraón
y de quienes les precedieron; rechazaron Nuestros Signos; y, así, Al-lah los
castigó por sus pecados, y Al-lah es severo en el castigo.
13. Di a los que no
creen: “Seréis vencidos y reunidos en el infierno; y es un mal lugar de
reposo”.
14. Ciertamente
hubo un Signo para vosotros en los dos ejércitos que se enfrentaron: uno que
luchaba por la causa de Al-lah y el otro formado por incrédulos, quienes les vieron con sus propios ojos en
número doble del suyo. Así Al-lah fortalece con Su ayuda a quien Le place. Ahí
hay en verdad una lección para los clarividentes.
15. Se ha hecho hermoso
para los hombres el amor por las cosas deseadas: mujeres e hijos, montones
atesorados de oro y plata, caballos que pastan, rebaños y cultivos. Ésas son
las provisiones para esta vida; pero es junto a Al-lah donde se encuentra una
morada excelente.
16. Diles: “¿Puedo
informaros de algo mejor que eso?” Para los que temen a Dios hay jardines junto
a su Señor por los cuales corren ríos; allí morarán; también habrán
cónyuges, purificados por Al-lah, y el agrado de Al-lah. Y Al-lah tiene siempre
presentes a Sus siervos.
17. Los que dicen:
“Señor nuestro, ciertamente creemos; perdónanos, pues, nuestros pecados y
sálvanos del castigo del Fuego”;
18. Los constantes,
los sinceros, los humildes y los que gastan en la causa de Dios, y los que
piden perdón en la última parte de la noche.
19. Al-lah es
testigo de que no hay dios sino Él, –y también lo son los ángeles y
quienes poseen sabiduría- Mantenedor de la justicia; no hay más Dios que Él, el
Poderoso, el Sabio.[ii]
20. En verdad, ante
Al-lah la verdadera religión es el Islam (sumisión completa). Y aquellos
a quienes se entregó el Libro no discreparon sino después de llegarles el
conocimiento, por pura envidia entre sí. Y quien niegue los Signos de Al-lah,
sepa que en verdad, Al-lah es rápido en rendir cuentas.
21. Mas si disputan
contigo, diles: “Me he sometido a Al-lah, como también los que me
siguen”. Y di a quienes se les ha entregado el Libro y a los ignorantes: “¿Os
habéis sometido?”. Si se someten, serán ciertamente guiados, pero si vuelven
sobre sus pasos, debes saber que tu única obligación es la de transmitir el
mensaje. Y Al-lah está siempre atento a Sus siervos.
R. 3
22. En verdad, a
quienes niegan los Signos de Al-lah y traman matar injustamente a los Profetas
y procuran matar a los hombres que predican la justicia: anúnciales un doloroso
castigo.
23. Son aquellos
cuyas acciones serán nulas en este mundo y en el futuro, y no tendrán
defensores.
24. ¿No conoces a
quienes se les ha dado su parte del Libro? Son llamados al Libro de
Al-lah para que el Libro juzgue entre ellos, pero una parte de ellos se aparta
con aversión.
25. Eso es porque
dicen: “El Fuego sólo nos tocará durante un número reducido de días.” Y lo que
solían falsificar les ha engañado respecto a su religión.
26. ¿Cómo les
irá cuando los reunamos en el Día acerca del cual no hay duda alguna; y
cuando se pague a cada alma todo lo que ha ganado, y no sean perjudicados?
27. Di: “¡Oh
Al-lah, Señor de la soberanía!”, Tú das la autoridad a quien Te place y retiras
el poder de quien quieres; Tú ensalzas a quien deseas y humillas a quien Te
place. En Tu mano está todo el bien. Tú, en verdad, tienes el poder de hacer
todas las cosas.
28. “Tú haces que
la noche se convierta en día y que el día se convierta en noche. Y Tú haces salir
lo vivo de lo muerto y lo muerto de lo vivo. Y Tú das a quien Te agrada, sin
medida.”
29. Que los
creyentes no tomen por amigos a los incrédulos, prefiriéndolos a los creyentes
–y quien haga eso no tiene relación alguna con Al-lah- salvo que os protejáis
prudentemente de ellos. Y Al-lah os advierte que no debéis tomaros libertades
contra Él; y a Al-lah será el retorno.[iii]
30. Diles. “Tanto
si ocultáis lo que hay en vuestros corazones como si lo reveláis, Al-lah lo
conoce; y Él sabe todo lo que hay en los cielos y en la tierra. Y Al-lah tiene
poder para hacer todas las cosas”.
31. No olvidéis el
Día en el que cada alma se encontrará frente a todo el bien que ha hecho
y todo el mal que ha cometido. Desearía que hubiera una gran distancia
entre ella y ese mal. Y Al-lah os previene de Su castigo. Y Al-lah es el
Sumo Compasivo con Sus siervos
R. 4
32. Diles: “Si
amáis a Al-lah, seguidme; entonces Al-lah os amará y os perdonará
vuestros pecados. Y Al-lah es el Sumo Indulgente, el Misericordioso.”
33. Diles:
“Obedeced a Al-lah y al Mensajero;” pero si vuelven la espalda
, recordad que Al-lah no ama a los incrédulos.
34. Al-lah escogió
a Adán, a Noé, a la familia de Abraham y a la familia de ‘Imrán por encima de
todos los pueblos.
35. Una raza
mutuamente relacionada. Y Al-lah es quien todo lo oye, el Omnisciente.
36. Y acordaos
de cuando la mujer de ´Imrán dijo: “Mi Señor, Te
he prometido lo que hay en mi vientre para que se consagre a Tu servicio.
Acéptamelo, pues. En verdad, sólo Tú eres el que todo lo oye, el Omnisciente.
37. Pero cuando
hubo dado a luz, dijo: “Mi Señor, he dado a luz una niña” –aunque Al-lah sabía
mejor que ella lo que había parido y que el varón en que ella pensaba
no era como la hembra que dio a luz- “y le he puesto por nombre María, y
pongo a ella y a su progenie bajo Tu protección contra Satanás, el rechazado.”
38. Y su Señor la
aceptó con benevolencia y la hizo crecer con hermoso crecimiento, y convirtió a
Zacarías en su tutor. Cada vez que Zacarías la visitaba en su habitación, la
encontraba con provisiones. Dijo: “¡Oh, María! ¿De dónde viene todo esto?”.
Ella respondió: “Procede de Al-lah.” En verdad, Al-lah da sin medida a quien Le
place.
39. Allí y entonces
rogó Zacarías a Su Señor, diciendo: “Mi Señor, concédeme de Ti mismo una
descendencia pura; en verdad, Tú eres quien escucha la oración”.
40. Y los ángeles
lo llamaron mientras oraba en el aposento: “Al-lah te da la buena nueva de Yahyá, quien dará testimonio de la verdad de una palabra de
Al-lah -noble y casto- y un Profeta, de entre los justos.”
41. Dijo: “¡Mi
Señor!, ¿cómo voy a tener un hijo, si la vejez se ha apoderado de mí, y mi
mujer es estéril?”. Él respondió: “Así es el designio de Al-lah; Él hace
lo que quiere”.
42. Dijo: “Mi
Señor, señálame una prueba”. Él respondió: “Tú prueba será que no hablarás a los
hombres durante tres días a no ser con gestos. Y recuerda mucho a Tu Señor y
glorifícale en el ocaso y en el alba”.
R. 5
43. Y acuérdate
de cuando los ángeles dijeron: “¡Oh, María!, Al-lah te ha elegido y
purificado y te ha escogido sobre las mujeres de todos los pueblos”.
44. “¡Oh, María! sé
obediente a tu Señor y póstrate y adora a Dios sólo con los que le
adoran”.
45. Éste es uno de
los relatos de las cosas ocultas que te revelamos. Y tú no estabas con ellos
cuando lanzaron sus flechas, a fin de saber cuál de ellos sería el tutor de
María, ni estabas con ellos cuando disputaron entre sí.
46. Cuando los
ángeles dijeron: “¡Oh, María! Al-lah te anuncia la buena nueva de una palabra
procedente de Él; su nombre será el Mesías, Jesús, hijo de María,
honrado en este mundo y en el otro, y que será de aquellos a quienes se concede
la proximidad a Dios;
47. “Y hablará a
los hombres desde la cuna y en la madurez, y estará entre los justos.”
48. Ella dijo: “Mi
Señor, ¿cómo voy a tener un hijo si ningún hombre me ha tocado?”. Él dijo: “Así
es el designio de Al-lah; Él crea lo que Le place. Cuando decreta una
cosa, le dice: “¡Sé!” y comienza a ser, y finalmente es;[iv]
49. “Y Él le
enseñará el Libro,
50. “Y lo
haremos Mensajero para los Hijos de Israel (y dirá): “Vengo a vosotros con
un Signo de vuestro Señor, que es éste: modelaré para vosotros, con
barro, una criatura con forma de pájaro; luego le insuflaré un nuevo
espíritu y se convertirá en un ser volador por mandato de Al-lah; y curaré
al ciego y al leproso, y daré vida al muerto, por mandato de Al-lah; y os
anunciaré lo que comeréis y lo que almacenaréis en vuestras casas. En verdad,
he ahí un Signo para vosotros, si sois creyentes.
51. “Y vengo
a cumplir lo que me ha precedido, esto es,
52. “En verdad,
Al-lah es mi Señor y vuestro Señor; adoradle, pues: éste es el camino recto”.
53. Mas cuando
Jesús se dio cuenta de su incredulidad, dijo: “¿Quiénes serán mis colaboradores
en la causa de Al-lah?”. Los discípulos respondieron: “Nosotros somos los
colaboradores de Al-lah. Hemos creído en Al-lah y te ponemos por testigo de que
somos obedientes;
54. “Señor nuestro,
creemos en lo que Tú has revelado y seguimos a este Mensajero. Inscríbenos,
pues, entre los que son testigos.”
55. E intrigaron, y
Al-lah también hizo Sus planes; pues Al-lah es el que mejor sabe hacer
planes.
R. 6
56. Cuando Al-lah
dijo: “¡Oh, Jesús! te haré morir de muerte natural y te ensalzaré hasta
Mí mismo, librándote de las acusaciones de los incrédulos, y colocaré a
los que te siguen por encima de los incrédulos, hasta el Día de
57. “Y en cuanto a
los incrédulos, los castigaré con un severo castigo en este mundo y en el
futuro, y no tendrán quien les ayude.”
58. “Y a los que
creen y hacen buenas obras, Él les pagará toda su recompensa. Pues Al-lah no
ama a los injustos”.
59. Esto es lo que
te recitamos de los Signos y del sabio Recordatorio.
60. En verdad, lo
que ocurrió con Jesús ante Al-lah es como lo que ocurrió con Adán. Él lo creó
del polvo, y le dijo entonces: “¡Sé!” y fue.
61. Ésta es la verdad de tu Señor, para que no seas de los que
dudan.
62. Pero si alguien
disputa contigo respecto a él, después de haberte llegado el conocimiento, dile:
“Venid, llamemos a nuestros hijos y a los vuestros, a nuestras mujeres y a las
vuestras, a nuestras gentes y a las vuestras; entonces oremos fervientemente e
invoquemos la maldición de Al-lah sobre los que mienten.”
63. Ciertamente
éste es el relato verídico. No hay nadie digno de ser adorado sino Al-lah; y en
verdad Al-lah es el Poderoso, el Sabio.
64. Pero si vuelven
la espalda, recordad que Al-lah conoce bien a los malvados.
R. 7
65. Diles: “¡Oh,
gente del Libro! venid a una palabra que es igual entre nosotros y vosotros:
que no adoremos a nadie que no sea Al-lah, y no asociemos a nadie con Él, y que
ninguno de nosotros tomemos a nadie por Señor aparte de Al-lah.” Pero si
vuelven la espalda, diles: “Sed testigos de que nos hemos sometido a Dios.”
66. ¡Oh, gente del
Libro! ¿Por qué discutís acerca de Abraham, si
67. ¡Mirad! sois de
los que discutíais sobre lo que ya sabíais. ¿Por qué, pues, discutís ahora
de lo que desconocéis en absoluto? Al-lah sabe y vosotros no sabéis.
68. Abraham no era
ni judío ni cristiano, pero fue siempre sumiso a Dios y obediente a
él, y no fue de los que asocian otros dioses a Dios.
69. En verdad, los
más cercanos a Abraham son los hombres que lo siguieron como también
este Profeta y los que creen. Y Al-lah es el amigo de los creyentes.
70. A una parte de
la gente del Libro les encantaría extraviaros; pero sólo se han extraviado a sí
mismos, y no se dan cuenta.
71. ¡Oh, gente del
Libro! ¿por qué negáis los Signos de Al-lah, si sois sus testigos?
72. ¡Oh, gente del
Libro! ¿por qué confundís la verdad con la falsedad y ocultáis la verdad a
sabiendas?
R. 8
73. Y una parte de
la gente del Libro dice: “Creed al comienzo del día en lo que ha sido revelado
a los creyentes y no creáis al final del mismo; tal vez así regresen”;
74. “Y no
obedezcáis sino a quien sigue vuestra religión”. Di, Oh, Profeta: “En
verdad, la guía es la guía de Al-lah, la que El desee”. Lo que es
esencial es que a cada uno se le conceda una enseñanza similar a la que
fue concedida anteriormente. De otra manera tendrían derecho a disputar con
vosotros en presencia de vuestro Señor. Diles: “Toda la generosidad está en las
manos de Al-lah y Él la concede a quien Le place. Y Al-lah es Magnánimo, Omnisciente;[v]
75. “Él elige para Su
misericordia a quien Le place. Pues Al-lah es Señor de suma generosidad”.
76. Entre la gente
del Libro hay alguno que, si le confías un tesoro, te lo devolverá; y hay entre
ellos alguno que, si le confías un dinar, no te lo devolverá, a menos que le
apremies insistentemente. Y es porque dicen: “No se nos reprochará nada en lo
que se refiere a los ignorantes”; y profieren a sabiendas una mentira contra
Al-lah.
77. No, pero quien
cumple su promesa y teme a Dios, sepa que, en verdad, Al-lah ama a los
temerosos de Dios.
78. En cuanto a los que cobran un precio ridículo a cambio de su
pacto con Al-lah y sus juramentos, no tendrán parte alguna en la vida futura, y
Al-lah no les hablará ni les mirará el Día de
79. Y en verdad,
entre ellos hay una parte que tuercen la lengua mientras recitan el Libro; para
que penséis que es parte del Libro, aunque no lo es. Y dicen: “Esto
procede de Al-lah”, siendo así que no procede de Él; y profieren a sabiendas
una mentira contra Al-lah.
80. Es inadmisible
que un hombre al que Al-lah le haya dado el Libro, la sabiduría y el Profetazgo, diga después a los hombres: “Sed siervos míos y
no de Al-lah”; por el contrario debería decir: “Consagraos únicamente al
Señor porque enseñáis el Libro y lo estudiáis.”
81. Y es igualmente
inadmisible que dicho hombre os ordene tomar a los ángeles y a los
Profetas como “Señores”. ¿Cómo puede obligaros a ser incrédulos si ya os habéis
sometido a Dios?
R. 9
82. Y acordaos de cuando Al-lah estableció una
alianza con el pueblo a través de los Profetas, diciendo: “Cuando
os dé el Libro y
83. Mas quienes se
aparten después de esto serán de los inicuos.
84. ¿Acaso buscan
una religión distinta de la de Al-lah, cuando a Él está sometido todo lo que
hay en los cielos y en la tierra, voluntaria o involuntariamente, y a Él serán
devueltos?
85. Di: “Creemos en
Al-lah y en lo que nos ha sido revelado, y en lo revelado a Abraham, Ismael,
Isaac, Jacob y a las tribus, y en lo que fue dado por su Señor a Moisés, Jesús
y otros Profetas. No hacemos distinción entre ninguno de ellos y a Él
nos sometemos.”
86. Y a quien
busque una religión distinta del Islam, no le será aceptada, y en la vida
futura estará entre los perdedores.
87. ¿Cómo guiará
Al-lah a unas gentes que han dejado de creer después de haber creído, de haber
sido testigos de que el Mensajero era auténtico y de haber recibido pruebas
claras? Pues Al-lah no guía a los injustos.
88. Su recompensa
será la maldición de Al-lah, de los ángeles y de los hombres, al mismo tiempo.
89. Y bajo ella
vivirán. Su castigo no les será aliviado ni serán indultados;
90. Excepto los que
después se arrepientan y se enmienden. En verdad, Al-lah es el Sumo Indulgente,
Misericordioso.
91. En verdad, a
quienes han dejado de creer después de haber creído y aumentan acto seguido su
incredulidad, no se les aceptará su arrepentimiento, y serán ellos los
descarriados.
92. En cuanto a
los que no han creído y mueren en la incredulidad, no se aceptará de ninguno de
ellos ni siquiera todo el oro de la tierra, aunque lo ofrezcan como rescate.
Sufrirán un doloroso castigo y no tendrán defensores.
PARTE IV
R. 10
93. Jamás alcanzaréis
la piedad a menos que gastéis de lo que amáis. Y Al-lah conoce con seguridad
cualquier cosa que deis.
94. Todo alimento
era lícito para los hijos de Israel, excepto lo que Israel se prohibió a sí
mismo, antes de que
95. Mas quienes,
después de esto, fragüen una mentira contra Al-lah, se contarán entre los
injustos.
96. Y diles:
“Al-lah ha dicho la verdad; seguid, pues, la religión de Abraham, quien
estuvo siempre sometido a Dios; y no fue de los que asocian otros
dioses a Dios.”
97. En verdad, la
primera Casa fundada para la humanidad es la de Bakka,
abundante en bendiciones y guía para todos los pueblos.
98. En ella hay
Signos evidentes; es el lugar de Abraham; y quien entra en ella entra en la
paz. Y la peregrinación a
99. Diles: “¡Oh,
Pueblo del Libro! ¿por qué negáis los Signos de Al-lah, si Al-lah es testigo de
lo que hacéis?”.
100. Diles: “¡Oh, Pueblo del Libro! ¿por qué desviáis a los
creyentes del camino de Al-lah, intentando hacerlo tortuoso, si sois sus
testigos? Pero Al-lah no está desatento a lo que hacéis.”
101. ¡Oh, vosotros,
los que creéis! si obedecéis a cualquier grupo de los que recibieron el Libro,
os convertirán de nuevo en incrédulos después de haber sido creyentes.
102. ¿Cómo podéis
renegar si os han recitado los Signos de Al-lah y su Mensajero está presente
entre vosotros? Mas quien se aferre fuertemente a Al-lah es en verdad conducido
por el camino recto.
R. 11
103. ¡Oh, vosotros,
los que creéis! temed a Al-lah como debe ser temido; y no permitáis que os llegue
la muerte si no estáis sometidos.
104. Y aferraos
fuertemente todos juntos, con la cuerda de Al-lah y no os dividáis; y recordad
el favor de Al-lah que Él os concedió cuando erais enemigos y Él unió vuestros
corazones en el amor, para que con su gracia os hicierais como hermanos;
estabais al borde de un abismo de fuego y Él os salvó. Así os explica Al-lah
sus mandamientos, para que seáis guiados.
105. Y que surja de
entre vosotros un grupo de hombres que invite a la bondad, imponga la justicia
y prohíba la maldad. Ellos serán los bienaventurados.
106. Y no seáis como
aquellos que se separaron y disputaron entre sí después de que les
llegaran pruebas evidentes. Y sobre ellos caerá un gran castigo.
107. El día en que
unos rostros serán blancos y otros negros. Y a cuantos tengan el rostro negro
se les dirá: “¿Dejasteis de creer después de haber creído? Probad, pues, el
castigo de vuestra incredulidad.”
108. Y en cuanto a
los que tengan el rostro blanco, estarán en la misericordia de Al-lah; y en
ella morarán eternamente.
109. Éstos son los
Signos de Al-lah. Te los recitamos porque aúnan
110. Y a Al-lah
pertenece cuanto hay en los cielos y en la tierra; y a Al-lah se someterán
todos los asuntos.
R. 12
111. Sois el mejor pueblo, exaltado para el bien de la
humanidad; ordenáis lo bueno, prohibís lo malo y creéis en Al-lah. Y si el
Pueblo del Libro hubiese creído, en verdad hubiese sido mejor para ellos.
Algunos de ellos son creyentes, pero en su mayoría son desobedientes.
112. No os
perjudicarán, salvo con ligero daño; y si os combaten os volverán la espalda.
Entonces quedarán sin ayuda.
113. Serán afligidos
con la humillación donde quiera que se encuentren, a menos que tengan la
protección de Al-lah o la protección de los hombres. Han incurrido en la cólera
de Al-lah y sufrieron la miseria. Todo ello por haber rechazado los Signos de
Al-lah y matado injustamente a los Profetas. Todo ello por haberse rebelado y
ser pecadores.
114. No todos
ellos son iguales. Entre las gentes del Libro hay un grupo que cumple
con firmeza su alianza; recitan la palabra de Al-lah durante las horas
de la noche y se postran ante Él.
115. Creen en Al-lah
y en el Último Día, ordenan lo que es bueno y prohíben lo malo y rivalizan
entre ellos en las buenas obras. Y éstos están entre los justos.
116. Y de sus buenas
acciones no se les negará la debida recompensa; y Al-lah conoce bien a los que
Le temen.
117. Y en cuanto a
los que no creen, de nada les valdrá ante Al-lah ni su hacienda ni sus hijos; éstos
serán los habitantes del Fuego; allí tendrán su morada.
118. Lo que gastan
en la presente vida es parecido a un viento con frío glacial, que azota los
cultivos de un pueblo que se ha perjudicado a sí mismo, y los destruye. Y no es
Al-lah quien les hace daño, sino ellos mismos quienes se lo hacen.
119. ¡Oh, vosotros,
los que creéis! no toméis como amigos íntimos a otros que no sean de los
vuestros; porque ellos no dejarán de corromperos. Les agrada veros en
problemas. El odio se ha manifestado ya por lo que profieren sus bocas,
y es aún peor lo que ocultan en sus corazones. Os hemos aclarado Nuestro
mandamiento, si es que comprendéis.
120. He ahí que
vosotros los amáis, pero ellos no os aman. Y vosotros creéis en todo el Libro.
Cuando se reúnen con vosotros, dicen: “Creemos”; pero cuando están solos se
muerden las yemas de los dedos de rabia contra vosotros. Diles: “Morid en
vuestra rabia. En verdad, Al-lah conoce bien lo que está oculto en vuestros
corazones”.
121. Si os ocurre
algo bueno, eso les molesta; y si os ocurre algo malo se regocijan. Pero si
sois perseverantes y piadosos, sus designios no os perjudicarán en absoluto; en
verdad, Al-lah conoce todo lo que hacen.
R. 13
122. Y acuérdate
de cuando abandonaste tu casa al amanecer, a fin de asignar a los creyentes
sus posiciones para la batalla. Pues Al-lah es quien todo lo oye, el
Omnisciente.
123. Cuando dos de
vuestros grupos flaquearon aunque Al-lah era su Amigo. Y los creyentes deben
apoyarse en Al-lah.
124. Y Al-lah os
había ayudado ya en Badr cuando erais débiles.
Tomad pues a Al-lah como vuestro Protector para que seáis agradecidos.
125. Cuando dijiste
a los creyentes: “¿No será suficiente para nosotros con que vuestro Señor os
ayude con tres mil ángeles enviados desde lo alto?”.
126. Cierto que
si sois perseverantes y piadosos y ellos os atacan de inmediato y por sorpresa,
vuestro Señor os ayudará con cinco mil ángeles, atacando valientemente.
127. Y Al-lah no lo
ha hecho sino como una buena nueva para vosotros y para que vuestros corazones
se tranquilicen; y la ayuda sólo procede de Al-lah, el Poderoso, el Sabio.
128. Dios lo hará
así para poder eliminar a parte de
los incrédulos o derribarlos a fin de que retrocedan desengañados.
129. A ti nada te incumbe
en el asunto: Él puede volverse hacia ellos con misericordia o castigarlos,
porque son malvados.
130. Y a Al-lah
pertenece cuanto hay en los cielos y en la tierra. Él perdona a quien le place
y castiga a quien le place, pues Al-lah es el Sumo Indulgente, Misericordioso.
R. 14
131. ¡Oh, vosotros,
los que creéis! no devoréis intereses que llevan inherente su multiplicación; y
temed a Al-lah para que prosperéis.
132. Y temed al
Fuego preparado para los incrédulos.
133. Y obedeced a
Al-lah y al Mensajero, para que se os muestre misericordia.
134. Y rivalizad
mutuamente pidiendo el perdón de vuestro Señor, y pidiendo el paraíso cuya
recompensa son los cielos y la tierra, preparado para los temerosos de Dios.
135. Los que gastan
en la prosperidad y en la adversidad, y los que reprimen su cólera y perdonan a
los hombres; pues Al-lah ama a los que hacen el bien;
136. Y aquellos que,
cuando cometen una mala acción o se perjudican, se acuerdan de Al-lah e
imploran el perdón de sus pecados -¿y quién puede perdonar los pecados sino Al-lah?-
y no persisten a sabiendas en lo que han hecho.
137. Son éstos cuya
recompensa es el perdón de su Señor, y jardines por los cuales corren ríos, en
donde morarán eternamente; ¡qué hermosa es la recompensa de los que trabajan!
138. En verdad hubo
muchos designios antes de vosotros; recorred, pues, la tierra y comprobad qué
malo fue el fin de los que trataron a los Profetas de embusteros.
139. Éste (el
Corán), es una declaración evidente para los hombres, una guía y exhortación
para los temerosos de Dios.
140. No os
desaniméis ni os aflijáis; y tendréis ciertamente la posibilidad más ventajosa,
si es que sois creyentes.
141. Si habéis
recibido alguna herida, en verdad que los incrédulos han recibido ya
una herida similar. Y hacemos que esos días se sucedan alternativamente entre
los hombres para que sean exhortados, y para que Al-lah pueda distinguir
a los que creen y escoja testigos de entre vosotros; pues Al-lah no ama a los
injustos.
142. Y para que
Al-lah pueda purificar a los creyentes y destruir a los incrédulos.
143. ¿Suponéis que
vais a entrar en el cielo cuando Al-lah no ha distinguido aún a aquellos de
vosotros que se sacrifican en el camino de Al-lah ni tampoco ha
distinguido a los perseverantes?
144. Solíais desear
esta muerte antes de encontrarla; ahora que
finalmente la habéis visto, permanecéis
observando como si estuvierais paralizados.
R. 15
145. Y Mohammad no es más que un Mensajero y antes que él
han pasado todos los Mensajeros. Pero si muere o es asesinado,
¿volveríais sobre vuestros pasos? Quien vuelve sobre sus pasos no perjudicará
en absoluto a Al-lah. Y Al-lah recompensa a los agradecidos.
146. Y ningún alma
puede morir si no es con permiso de Al-lah: Una sentencia a plazo fijo. Y a
quien desee la recompensa de este mundo, se la daremos; y a quien desee la
recompensa del mundo futuro se la daremos; pues en verdad recompensaremos a los
agradecidos.
147. ¡Cuántos
Profetas ha habido a cuyo lado lucharon muchos hombres piadosos! No
desfallecieron por lo que les sucedió en el camino de Al-lah, ni flaquearon ni
se humillaron ante el enemigo. Y Al-lah ama a los perseverantes.
148. Y no
profirieron palabra alguna salvo para decir: “Señor nuestro, perdónanos
nuestros errores y los excesos de nuestra conducta, haz firmes nuestros pasos y
ayúdanos contra los incrédulos.”
149. Así les dio
Al-lah la recompensa de este mundo como también una recompensa excelente en el
futuro; pues Al-lah ama a quienes hacen el bien.
R. 16
150. ¡Oh, vosotros,
los que creéis! si obedecéis a quienes no creen, os harán volver sobre vuestros
pasos y seréis perdedores.
151. No; Al-lah es
vuestro Protector y es el mejor de los defensores.
152. Infundiremos el
temor en los corazones de los incrédulos por haber asociado con Al-lah, a
quienes Él no dio autoridad alguna. Su morada es el Fuego; y mala es la mansión
de los malvados.
153. Y en verdad
Al-lah cumplió con vosotros Su promesa cuando los poníais en fuga y los
derrotabais con Su permiso; hasta que, cuando flaqueasteis en lo
concerniente a la obediencia al Santo Profeta y comenzasteis a disputar entre vosotros sobre la verdadera
intención de la orden y desobedecisteis después de que Él os hubiera concedido
lo que vuestro corazón deseaba en forma de victoria, os retiró Su
ayuda. Entre vosotros había quienes deseaban el presente mundo y otros que deseaban
el futuro. Entonces os alejó de ellos para poder probaros –y en verdad Él ya os
ha perdonado, y Al-lah es Clemente para los creyentes-
154. Cuando huíais
sin volver la cabeza a nadie, mientras el Mensajero os llamaba desde atrás,
entonces Él os alivió de una aflicción menor, creando el temor a una aflicción
mayor, que no era real, para que no os lamentarais. Pues Al-lah sabe
perfectamente lo que hacéis.[vi]
155. Después, tras
la aflicción, Él hizo descender la paz sobre vosotros –un sopor que envolvió a una
parte de vosotros- mientras que los de la otra parte se sentían inquietos
respecto a sí mismos, pensando equivocadamente de Al-lah con pensamientos
propios de los ignorantes. Dijeron: “¿Tenemos algo que decir en este asunto?”.
Diles: “Todas las decisiones corresponden a Al-lah”. Ellos ocultan en sus
mentes lo que no te revelan. Dicen: “Si hubiésemos tenido parte alguna en la
dirección del asunto no nos habrían matado aquí”. Diles: “Aún cuando
hubieseis permanecido en vuestros hogares, en verdad que aquellos a quienes se
hubo ordenado luchar se habrían dirigido a sus lechos de muerte, para que
Al-lah llevara a efecto Su decreto y probara lo que había en vuestros
pechos, y purificara lo que había en vuestros corazones. Pues Al-lah sabe
perfectamente lo que hay en las mentes;
156. Aquellos de
vosotros que volvieron la espalda el día en que se encontraron las dos tropas,
fue en realidad porque Satanás los quiso inducir a tropezar por algunas
de sus acciones. Pero ciertamente Al-lah ya los ha perdonado, Al-lah es, en
verdad, el Sumo Indulgente, Paciente.
R. 17
157. ¡Oh, vosotros,
los que creéis! no seáis como los incrédulos, que dicen de sus hermanos cuando
viajan por todo el país o se dirigen a la guerra: “Si hubiesen estado con
nosotros, no habrían muerto ni hubiesen sido matados”. Esto es así para
que Al-lah lo convierta en pena en sus corazones. Pues Al-lah da la vida y
causa la muerte y Al-lah está al tanto de lo que hacéis.
158. Y si sois
matados o morís por la causa de Al-lah, en verdad el perdón de Al-lah y Su misericordia
serán mejores que cuanto puedan atesorar.
159. Y si vosotros
morís o sois matados en verdad que seréis reunidos junto a Al-lah.
160. Y por la gran
misericordia de Al-lah has sido amable con ellos; y si hubieses sido rudo y
desconsiderado, ciertamente se habrían apartado de ti. Perdónalos, pues; pide
el perdón para ellos y consúltales en asuntos importantes; y cuando estés
decidido, pon tu confianza en Al-lah. En verdad, Al-lah ama a quien pone en
Él su confianza.
161. Si Al-lah os
ayuda, nadie podrá venceros; pero si os abandona, ¿quién podrá ayudaros aparte
de Él? ¡Que los creyentes pongan, pues, en Al-lah su confianza!
162. No es posible
que un Profeta actúe deshonestamente, pues quien así actúe llevará consigo
aquello en lo que ha sido deshonesto en el Día de
163. Quien busca el
agrado de Al-lah ¿será acaso como aquel que atrae sobre sí la cólera de Al-lah
y cuya morada es el infierno? ¡Terrible refugio es ése!
164. Poseen diferentes
grados de gracia ante Al-lah; pues Al-lah ve lo que hacen.
165. En verdad,
Al-lah ha concedido un gran don a los creyentes suscitando de entre ellos un
Mensajero que les recita Sus Signos, los purifica y les enseña el Libro y
166. ¡Cómo! cuando
sufrís una desgracia –aunque vosotros les causasteis una doble- decís: ¿De
dónde viene esto? Diles: “De vosotros mismos”. En verdad, Al-lah tiene poder
sobre todas las cosas.
167. Y lo que os
sucedió el día en que las tropas se encontraron fue por mandato de Al-lah; y fue
así para que Él distinguiera a los creyentes;
168. Y distinguiera
a los hipócritas. Pues a ellos se les dijo: “Venid a luchar por la causa de Al-lah
y rechazad el ataque del enemigo;” y respondieron: “Si supiéramos
combatir, ciertamente os seguiríamos.” En aquel día, estaban más cerca de la
incredulidad que de la fe. Profieren con sus bocas lo que no está en sus
corazones. Pero Al-lah sabe muy bien lo que ocultan.
169. Son éstos quienes decían de sus hermanos, mientras ellos
permanecían detrás: “Si nos hubieran obedecido, no habrían sido matados”.
Diles: “Apartad la muerte de vosotros, si sois sinceros.”
170. No penséis que
los que han muerto por la causa de Al-lah están muertos. No, ellos viven en la
presencia de su Señor, y están provistos de todo.
171. Con gran
regocijo por lo que Al-lah les ha dado de Su bondad; y alegres por aquellos que
quedan atrás, que aún no se les han unido, porque no les sobrecogerá el temor,
ni serán afligidos.
172. Se regocijan
por el favor de Al-lah y Su bondad, y porque Al-lah no permite que los
creyentes queden sin recompensa.
R. 18
173. En cuanto a los
que respondieron a la llamada de Al-lah y del Mensajero después de que sufrieran
una herida sepan que quienes de
entre ellos hagan el bien y actúen piadosamente tendrán una magnífica
recompensa;
174. A quienes
dijeron los hombres: “La gente se ha reunido contra vosotros; temedles, pues,”
pero esto no hizo más que aumentar su fe, y dijeron: “Nos basta con
Al-lah; ¡qué excelente guardián es Él!”.
175. Regresaron,
pues, con el poderoso favor de Al-lah y Su gran magnanimidad, sin
sufrir daño alguno; y siguieron a la voluntad de Al-lah, pues Al-lah es el
Señor de la suma magnanimidad.
176. Sólo Satanás
asusta a sus amigos, no les temáis, por tanto, sino sólo temedme a Mí, si sois
creyentes.
177. Y no permitas
que te aflijan quienes se precipitan en la incredulidad; ciertamente, no pueden
perjudicar a Al-lah en absoluto. Al-lah no desea reservarles una parte en la
vida futura; y sufrirán un severo castigo.
178. En verdad,
quienes compraron la incredulidad a costa de la fe no pueden perjudicar a
Al-lah en absoluto; y tendrán un grave castigo.
179. Y que no
piensen los incrédulos que el respiro que les concedemos es un bien para ellos;
el resultado de que les concedamos tal respiro sólo será que
acrecentarán sus pecados; y sufrirán un humillante castigo.
180. Al-lah no
abandonará a los creyentes en la condición en la que os encontráis, mientras no
haya separado al malvado del bueno. Ni tampoco os revelará Al-lah lo
desconocido. Mas Al-lah elige de sus Mensajeros a quien Le place. Creed, pues,
en Al-lah y en Sus Mensajeros. Si creéis y sois piadosos, tendréis una gran
recompensa.
181. Y que no piensen
los tacaños, respecto a lo que Al-lah con Su magnanimidad les ha concedido, que
eso es bueno para ellos. No, les resultará peor. En el Día de
R. 19
182. Y en verdad,
Al-lah ha oído las palabras de quienes dijeron: “Al-lah es pobre y nosotros
ricos”. Tomaremos nota de lo que dijeron y de sus intentos por matar
injustamente a los Profetas; y diremos: “¡Gustad el castigo del fuego!”.
183. Eso es por lo
que os prepararon vuestras propias manos, pues lo cierto es que
Al-lah no es injusto, en absoluto, con Sus Siervos.
184. Quienes dicen:
“Al-lah nos ha encomendado que no creamos a ningún Mensajero mientras no nos
presente una ofrenda que devore el fuego”. Diles: “Antes de mi os han llegado
Mensajeros con Signos claros y con lo que acabáis de decir. ¿Por qué, pues,
procurasteis matarlos, si sois veraces?”.
185. Y si te acusan
de mentiroso, también fueron acusados de mentirosos los Mensajeros que te
precedieron, quienes vinieron con Signos evidentes, libros de sabiduría y el
Libro que ilumina.
186. Toda alma
probará el sabor de la muerte. Y vuestra recompensa total sólo se os pagará el
Día de
187. En verdad,
seréis probados en vuestros bienes y en vuestra persona, y ciertamente oiréis
muchas cosas perniciosas de parte de quienes recibieron el Libro antes
que vosotros y de quienes asocian a Dios otras divinidades. Pero si
mostráis fortaleza y actuáis con justicia, es desde luego un acto de
enérgica decisión.
188. Y acuérdate
de cuando Al-lah estableció un pacto con los que recibieron el Libro, diciendo:
“Dad a conocer este Libro a las gentes y no lo ocultéis.” Pero lo
tiraron a sus espaldas y lo vendieron a un precio ridículo. Lo que compraron
fue el mal.
189. No creas que
los que se alegran por lo que han hecho y desean ser alabados por lo que no han
hecho: no creas que están a salvo del castigo. Sufrirán un castigo humillante.
190. Pues a Al-lah
pertenece el reino de los cielos y la tierra; y Al-lah tiene poder sobre todas
las cosas.
R. 20
191. En la creación
de los cielos y la tierra y en la sucesión de la noche y el día hay sin duda
Signos para los hombres sensatos;
192. Que se acuerdan
de Al-lah cuando están de pie, sentados y tumbados sobre su costado, y
meditan en la creación de los cielos y la tierra: “Señor nuestro, Tú no has
creado esto en vano; no ¡Santificado eres Tú!; ¡sálvanos, pues, del castigo del
Fuego!
193. “Señor nuestro,
a quienquiera que hagas entrar en el Fuego lo cubres en verdad de oprobio. Pues
los malvados no tendrán defensores”.
194. “Señor nuestro,
hemos oído a un Pregonero llamarnos a la fe: “Creed en vuestro Señor”, y hemos
creído. Señor nuestro, perdónanos, pues, nuestros pecados, borra
nuestras malas acciones y únenos a los justos a la hora de morir”.
195. “Señor nuestro,
danos lo que nos has prometido por medio de Tus Mensajeros; y no nos afrontes
en el Día de
196. Entonces su
Señor respondió a sus plegarias, diciendo: “No permitiré que se pierda
el trabajo de ninguno de vosotros, sea hombre o mujer. Procedéis unos de otros.
Por tanto, a quienes emigraron, fueron expulsados de sus hogares, fueron
perseguidos por Mi causa, lucharon y fueron matados, en verdad les perdonaré
sus malas acciones y los introduciré en unos jardines por los que corren ríos:
una recompensa de Al-lah, pues junto a Al-lah está la mejor de las
recompensas.”
197. No permitas que
te engañe el ir y venir de los incrédulos por la tierra.
198. Es una ventaja pequeña y breve, ya que después el
Infierno será su morada. ¡Qué espantoso lugar de reposo!
199. Pero quienes
temen a su Señor tendrán jardines por los que corren ríos; allí habitarán -como
huéspedes de Al-lah-. Y lo que está junto a Al-lah es aún mejor para los
piadosos.
200. Y entre el
pueblo del Libro hay en verdad quienes creen en Al-lah, en lo que se te ha
revelado y en lo que les fue revelado, humillándose ante Al-lah. No malvenden
los Signos de Al-lah por un precio ridículo. Son ellos quienes tendrán su
recompensa junto a su Señor. En verdad, Al-lah es rápido en ajustar las
cuentas.
201. ¡Oh, vosotros,
los que creéis! sed pacientes, luchad por sobresalir en la perseverancia, estad
en alerta y temed a Al-lah para que prosperéis.
[i] La palabra “musaddiqan”
tiene un significado más amplio que la expresión “cumplir” utilizada en la
traducción original. Significa confirmar la verdad de las revelaciones
anteriores a la vez que el cumplimiento y la realización de las profecías en
ellas contenidas. En razón de todo esto parece más apropiado traducir el
versículo de la forma descrita.
“Al-Furqan” significa la verdad incontrovertible así como todo
lo que distingue claramente una cosa de otra; en este sentido actúa como
referencia.
[ii] De hecho, la expresión arábiga “Qaiman bil Qist”
es más enfática que la traducción “Mantenedor de la justicia”. “Siempre de
guardia a favor de la justicia” sería una mejor traducción.
[iii] La palabra árabe “yuhazziro
kumul-laho nafsahu” significa literalmente que “Al-lah os previene
contra Si mismo”, lo que significa que os advierte en contra de que os toméis
libertades respecto a Sus Mandamientos y órdenes.
[iv] La expresión “Sé y es” no indica una
transformación instantánea desde la nada a la existencia. Significa que en el
momento que Dios lo desea, Su voluntad comienza a tomar forma y finalmente se
realiza como El desea.
[v] Esto indica que los judíos no eran los que
tenían argumentos para discutir con el Santo Profeta (la paz y bendiciones de
Dios sean con él) simplemente por el hecho de que las enseñanzas que le fueron concedidas no
eran exactamente las mismas que las suyas. Al contrario, constituiría mas bien
un derecho a favor del pueblo del Islam argumentar que, de haber sido privados
por completo de una enseñanza divina, indicaría
una actitud parcial de Dios a favor del pueblo del Libro. La diferencia
en la enseñanza por la que los judíos se
sentían ofendidos es completamente irrelevante.
[vi] En ocasiones la amenaza de un mal mayor hace
desaparecer el dolor de pérdidas relativamente menores acaecidas con anterioridad. Una situación así ocurrió
durante la batalla de Uhud, donde el rumor de la
muerte del Santo Profeta, la paz sea con él, hizo desaparecer toda atención a
las privaciones y sufrimientos que los combatientes musulmanes habían experimentado
antes. Luego, las noticias de su supervivencia cambiaron el sentimiento de
profunda merma por el de un gran contento y agradecimiento.