AL `IMRAN

 

 

1. En el nombre de Al-lah, el Clemente, el Misericordioso.

 

2.  Alif Lam Mim.

 

3.  Al-lah es Aquél fuera del cual no hay otro Dios, el Viviente, el que Subsiste por Sí mismo y todo lo sostiene.

 

4.  Él ha hecho descender sobre ti el Libro que contiene la verdad y confirma lo que le precede; y Él hizo descender la Torah y el Evangelio antes de esto, como guía del pueblo; y Él hizo descender la verdad incontrovertible.[i]

 

5.  En verdad, aquellos que no crean en los Signos de Al-lah tendrán un severo castigo. Y Al-lah es Poderoso, poseedor del poder de retribución.

 

6.  En verdad, no hay nada en la tierra ni en el cielo oculto para Al-lah.

 

7.  Él es quien os moldea en los senos maternos como desea; no hay otro Dios sino Él, el Poderoso, el Sabio.

 

8.  Él es Quien ha hecho que descienda a ti el Libro; en él hay versículos decisivos en su significado –ellos son la esencia del Libro- y hay otros que permiten diferentes interpretaciones. Pero aquellos en cuyos corazones anida la maldad siguen los que permiten diversas interpretaciones, buscando la discordia y la interpretación errónea de los mismos. Y nadie conoce su interpretación correcta sino Al-lah y quienes están firmemente basados en el conocimiento; dicen: “Creemos en él; todo él procede de nuestro Señor”. –Y ninguno reflexiona excepto los dotados de entendimiento-.

 

9.  “Señor nuestro, no permitas que nuestros corazones se perviertan después de que nos has guiado; y concédenos Tu misericordia; en verdad, sólo Tú eres el Donador por excelencia.

 

10.  “Señor nuestro, reunirás ciertamente a la humanidad en el Día sobre el cual no hay duda alguna; en verdad, Al-lah no incumple Sus promesas.”

 

R. 2

11.  En cuanto a los incrédulos, ni sus posesiones ni sus hijos les servirán frente a Al-lah; y son ellos el combustible del Fuego.

 

12.  Con ellos ocurre como con las gentes del Faraón y de quienes les precedieron; rechazaron Nuestros Signos; y, así, Al-lah los castigó por sus pecados, y Al-lah es severo en el castigo.

 

13.  Di a los que no creen: “Seréis vencidos y reunidos en el infierno; y es un mal lugar de reposo”.

 

14.  Ciertamente hubo un Signo para vosotros en los dos ejércitos que se enfrentaron: uno que luchaba por la causa de Al-lah y el otro formado por incrédulos,  quienes les vieron con sus propios ojos en número doble del suyo. Así Al-lah fortalece con Su ayuda a quien Le place. Ahí hay en verdad una lección para los clarividentes.

 

15.  Se ha hecho hermoso para los hombres el amor por las cosas deseadas: mujeres e hijos, montones atesorados de oro y plata, caballos que pastan, rebaños y cultivos. Ésas son las provisiones para esta vida; pero es junto a Al-lah donde se encuentra una morada excelente.

 

16.  Diles: “¿Puedo informaros de algo mejor que eso?” Para los que temen a Dios hay jardines junto a su Señor por los cuales corren ríos; allí morarán; también habrán cónyuges, purificados por Al-lah, y el agrado de Al-lah. Y Al-lah tiene siempre presentes a Sus siervos.

 

17.  Los que dicen: “Señor nuestro, ciertamente creemos; perdónanos, pues, nuestros pecados y sálvanos del castigo del Fuego”;

 

18.  Los constantes, los sinceros, los humildes y los que gastan en la causa de Dios, y los que piden perdón en la última parte de la noche.

 

19.  Al-lah es testigo de que no hay dios sino Él, –y también lo son los ángeles y quienes poseen sabiduría- Mantenedor de la justicia; no hay más Dios que Él, el Poderoso, el Sabio.[ii]

 

20.  En verdad, ante Al-lah la verdadera religión es el Islam (sumisión completa). Y aquellos a quienes se entregó el Libro no discreparon sino después de llegarles el conocimiento, por pura envidia entre sí. Y quien niegue los Signos de Al-lah, sepa que en verdad, Al-lah es rápido en rendir cuentas.

 

21.  Mas si disputan contigo, diles: “Me he sometido a Al-lah, como también los que me siguen”. Y di a quienes se les ha entregado el Libro y a los ignorantes: “¿Os habéis sometido?”. Si se someten, serán ciertamente guiados, pero si vuelven sobre sus pasos, debes saber que tu única obligación es la de transmitir el mensaje. Y Al-lah está siempre atento a Sus siervos.

 

R. 3

22.  En verdad, a quienes niegan los Signos de Al-lah y traman matar injustamente a los Profetas y procuran matar a los hombres que predican la justicia: anúnciales un doloroso castigo.

 

23.  Son aquellos cuyas acciones serán nulas en este mundo y en el futuro, y no tendrán defensores.

 

24.  ¿No conoces a quienes se les ha dado su parte del Libro? Son llamados al Libro de Al-lah para que el Libro juzgue entre ellos, pero una parte de ellos se aparta con aversión.

 

25.  Eso es porque dicen: “El Fuego sólo nos tocará durante un número reducido de días.” Y lo que solían falsificar les ha engañado respecto a su religión.

 

26.  ¿Cómo les irá cuando los reunamos en el Día acerca del cual no hay duda alguna; y cuando se pague a cada alma todo lo que ha ganado, y no sean perjudicados?

 

27.  Di: “¡Oh Al-lah, Señor de la soberanía!”, Tú das la autoridad a quien Te place y retiras el poder de quien quieres; Tú ensalzas a quien deseas y humillas a quien Te place. En Tu mano está todo el bien. Tú, en verdad, tienes el poder de hacer todas las cosas.

 

28.  “Tú haces que la noche se convierta en día y que el día se convierta en noche. Y Tú haces salir lo vivo de lo muerto y lo muerto de lo vivo. Y Tú das a quien Te agrada, sin medida.”

 

29.  Que los creyentes no tomen por amigos a los incrédulos, prefiriéndolos a los creyentes –y quien haga eso no tiene relación alguna con Al-lah- salvo que os protejáis prudentemente de ellos. Y Al-lah os advierte que no debéis tomaros libertades contra Él; y a Al-lah será el retorno.[iii]

 

30.  Diles. “Tanto si ocultáis lo que hay en vuestros corazones como si lo reveláis, Al-lah lo conoce; y Él sabe todo lo que hay en los cielos y en la tierra. Y Al-lah tiene poder para hacer todas las cosas”.

 

31.  No olvidéis el Día en el que cada alma se encontrará frente a todo el bien que ha hecho y todo el mal que ha cometido. Desearía que hubiera una gran distancia entre ella y ese mal. Y Al-lah os previene de Su castigo. Y Al-lah es el Sumo Compasivo con Sus siervos

 

R. 4

32.  Diles: “Si amáis a Al-lah, seguidme; entonces Al-lah os amará y os perdonará vuestros pecados. Y Al-lah es el Sumo Indulgente, el Misericordioso.”

 

33.  Diles: “Obedeced a Al-lah y al Mensajero;” pero si vuelven la espalda , recordad que Al-lah no ama a los incrédulos.

 

34.  Al-lah escogió a Adán, a Noé, a la familia de Abraham y a la familia de ‘Imrán por encima de todos los pueblos.

 

35.  Una raza mutuamente relacionada. Y Al-lah es quien todo lo oye, el Omnisciente.

 

36.  Y acordaos de cuando la mujer de ´Imrán dijo: “Mi Señor, Te he prometido lo que hay en mi vientre para que se consagre a Tu servicio. Acéptamelo, pues. En verdad, sólo Tú eres el que todo lo oye, el Omnisciente.

 

37.  Pero cuando hubo dado a luz, dijo: “Mi Señor, he dado a luz una niña” –aunque Al-lah sabía mejor que ella lo que había parido y que el varón en que ella pensaba no era como la hembra que dio a luz- “y le he puesto por nombre María, y pongo a ella y a su progenie bajo Tu protección contra Satanás, el rechazado.”

 

38.  Y su Señor la aceptó con benevolencia y la hizo crecer con hermoso crecimiento, y convirtió a Zacarías en su tutor. Cada vez que Zacarías la visitaba en su habitación, la encontraba con provisiones. Dijo: “¡Oh, María! ¿De dónde viene todo esto?”. Ella respondió: “Procede de Al-lah.” En verdad, Al-lah da sin medida a quien Le place.

 

39.  Allí y entonces rogó Zacarías a Su Señor, diciendo: “Mi Señor, concédeme de Ti mismo una descendencia pura; en verdad, Tú eres quien escucha la oración”.

 

40.  Y los ángeles lo llamaron mientras oraba en el aposento: “Al-lah te da la buena nueva de Yahyá, quien dará testimonio de la verdad de una palabra de Al-lah -noble y casto- y un Profeta, de entre los justos.”

 

41.  Dijo: “¡Mi Señor!, ¿cómo voy a tener un hijo, si la vejez se ha apoderado de mí, y mi mujer es estéril?”. Él respondió: “Así es el designio de Al-lah; Él hace lo que quiere”.

 

42.  Dijo: “Mi Señor, señálame una prueba”. Él respondió: “Tú prueba será que no hablarás a los hombres durante tres días a no ser con gestos. Y recuerda mucho a Tu Señor y glorifícale en el ocaso y en el alba”.

 

R. 5

43.  Y acuérdate de cuando los ángeles dijeron: “¡Oh, María!, Al-lah te ha elegido y purificado y te ha escogido sobre las mujeres de todos los pueblos”.

 

44.  “¡Oh, María! sé obediente a tu Señor y póstrate y adora a Dios sólo con los que le adoran”.

 

45.  Éste es uno de los relatos de las cosas ocultas que te revelamos. Y tú no estabas con ellos cuando lanzaron sus flechas, a fin de saber cuál de ellos sería el tutor de María, ni estabas con ellos cuando disputaron entre sí.

 

46.  Cuando los ángeles dijeron: “¡Oh, María! Al-lah te anuncia la buena nueva de una palabra procedente de Él; su nombre será el Mesías, Jesús, hijo de María, honrado en este mundo y en el otro, y que será de aquellos a quienes se concede la proximidad a Dios;

 

47.  “Y hablará a los hombres desde la cuna y en la madurez, y estará entre los justos.”

 

48.  Ella dijo: “Mi Señor, ¿cómo voy a tener un hijo si ningún hombre me ha tocado?”. Él dijo: “Así es el designio de Al-lah; Él crea lo que Le place. Cuando decreta una cosa, le dice: “¡Sé!” y comienza a ser, y finalmente es;[iv]

 

49.  “Y Él le enseñará el Libro, la Sabiduría, la Torah y el Evangelio”;

 

50.  “Y lo haremos Mensajero para los Hijos de Israel (y dirá): “Vengo a vosotros con un Signo de vuestro Señor, que es éste: modelaré para vosotros, con barro, una criatura con forma de pájaro; luego le insuflaré un nuevo espíritu y se convertirá en un ser volador por mandato de Al-lah; y curaré al ciego y al leproso, y daré vida al muerto, por mandato de Al-lah; y os anunciaré lo que comeréis y lo que almacenaréis en vuestras casas. En verdad, he ahí un Signo para vosotros, si sois creyentes.

 

51.  “Y vengo a cumplir lo que me ha precedido, esto es, la Torah; y para permitiros parte de lo que os fue prohibido; y vengo a vosotros con un Signo de vuestro Señor; temed pues a Al-lah y obedecedme”;

 

52.  “En verdad, Al-lah es mi Señor y vuestro Señor; adoradle, pues: éste es el camino recto”.

 

53.  Mas cuando Jesús se dio cuenta de su incredulidad, dijo: “¿Quiénes serán mis colaboradores en la causa de Al-lah?”. Los discípulos respondieron: “Nosotros somos los colaboradores de Al-lah. Hemos creído en Al-lah y te ponemos por testigo de que somos obedientes;

 

54.  “Señor nuestro, creemos en lo que Tú has revelado y seguimos a este Mensajero. Inscríbenos, pues, entre los que son testigos.”

 

55.  E intrigaron, y Al-lah también hizo Sus planes; pues Al-lah es el que mejor sabe hacer planes.

 

R. 6

56.  Cuando Al-lah dijo: “¡Oh, Jesús! te haré morir de muerte natural y te ensalzaré hasta Mí mismo, librándote de las acusaciones de los incrédulos, y colocaré a los que te siguen por encima de los incrédulos, hasta el Día de la Resurrección; entonces volveréis a Mí y Yo os juzgaré respecto a vuestras diferencias.

 

57.  “Y en cuanto a los incrédulos, los castigaré con un severo castigo en este mundo y en el futuro, y no tendrán quien les ayude.”

 

58.  “Y a los que creen y hacen buenas obras, Él les pagará toda su recompensa. Pues Al-lah no ama a los injustos”.

 

59.  Esto es lo que te recitamos de los Signos y del sabio Recordatorio.

 

60.  En verdad, lo que ocurrió con Jesús ante Al-lah es como lo que ocurrió con Adán. Él lo creó del polvo, y le dijo entonces: “¡Sé!” y fue.

 

61.  Ésta es la verdad de tu Señor, para que no seas de los que dudan.

 

62.  Pero si alguien disputa contigo respecto a él, después de haberte llegado el conocimiento, dile: “Venid, llamemos a nuestros hijos y a los vuestros, a nuestras mujeres y a las vuestras, a nuestras gentes y a las vuestras; entonces oremos fervientemente e invoquemos la maldición de Al-lah sobre los que mienten.”

 

63.  Ciertamente éste es el relato verídico. No hay nadie digno de ser adorado sino Al-lah; y en verdad Al-lah es el Poderoso, el Sabio.

 

64.  Pero si vuelven la espalda, recordad que Al-lah conoce bien a los malvados.

 

R. 7

65.  Diles: “¡Oh, gente del Libro! venid a una palabra que es igual entre nosotros y vosotros: que no adoremos a nadie que no sea Al-lah, y no asociemos a nadie con Él, y que ninguno de nosotros tomemos a nadie por Señor aparte de Al-lah.” Pero si vuelven la espalda, diles: “Sed testigos de que nos hemos sometido a Dios.

 

66.  ¡Oh, gente del Libro! ¿Por qué discutís acerca de Abraham, si la Torah y el Evangelio no fueron revelados sino después de él? ¿Acaso no comprenderéis?

 

67.  ¡Mirad! sois de los que discutíais sobre lo que ya sabíais. ¿Por qué, pues, discutís ahora de lo que desconocéis en absoluto? Al-lah sabe y vosotros no sabéis.

 

68.  Abraham no era ni judío ni cristiano, pero fue siempre sumiso a Dios y obediente a él, y no fue de los que asocian otros dioses a Dios.

 

69.  En verdad, los más cercanos a Abraham son los hombres que lo siguieron como también este Profeta y los que creen. Y Al-lah es el amigo de los creyentes.

 

70.  A una parte de la gente del Libro les encantaría extraviaros; pero sólo se han extraviado a sí mismos, y no se dan cuenta.

 

71.  ¡Oh, gente del Libro! ¿por qué negáis los Signos de Al-lah, si sois sus testigos?

 

72.  ¡Oh, gente del Libro! ¿por qué confundís la verdad con la falsedad y ocultáis la verdad a sabiendas?

 

R. 8

73.  Y una parte de la gente del Libro dice: “Creed al comienzo del día en lo que ha sido revelado a los creyentes y no creáis al final del mismo; tal vez así regresen”;

 

74.  “Y no obedezcáis sino a quien sigue vuestra religión”. Di, Oh, Profeta: “En verdad, la guía es la guía de Al-lah, la que El desee”. Lo que es esencial es que a cada uno se le conceda una enseñanza similar a la que fue concedida anteriormente. De otra manera tendrían derecho a disputar con vosotros en presencia de vuestro Señor. Diles: “Toda la generosidad está en las manos de Al-lah y Él la concede a quien Le place. Y Al-lah es Magnánimo, Omnisciente;[v]

 

75.  “Él elige para Su misericordia a quien Le place. Pues Al-lah es Señor de suma generosidad”.

 

76.  Entre la gente del Libro hay alguno que, si le confías un tesoro, te lo devolverá; y hay entre ellos alguno que, si le confías un dinar, no te lo devolverá, a menos que le apremies insistentemente. Y es porque dicen: “No se nos reprochará nada en lo que se refiere a los ignorantes”; y profieren a sabiendas una mentira contra Al-lah.

 

77.  No, pero quien cumple su promesa y teme a Dios, sepa que, en verdad, Al-lah ama a los temerosos de Dios.

 

78.  En cuanto a los que cobran un precio ridículo a cambio de su pacto con Al-lah y sus juramentos, no tendrán parte alguna en la vida futura, y Al-lah no les hablará ni les mirará el Día de la Resurrección, ni tampoco los purificará; y sufrirán un severo castigo.

 

79.  Y en verdad, entre ellos hay una parte que tuercen la lengua mientras recitan el Libro; para que penséis que es parte del Libro, aunque no lo es. Y dicen: “Esto procede de Al-lah”, siendo así que no procede de Él; y profieren a sabiendas una mentira contra Al-lah.

 

80.  Es inadmisible que un hombre al que Al-lah le haya dado el Libro, la sabiduría y el Profetazgo, diga después a los hombres: “Sed siervos míos y no de Al-lah”; por el contrario debería decir: “Consagraos únicamente al Señor porque enseñáis el Libro y lo estudiáis.”

 

81.  Y es igualmente inadmisible que dicho hombre os ordene tomar a los ángeles y a los Profetas como “Señores”. ¿Cómo puede obligaros a ser incrédulos si ya os habéis sometido a Dios?

 

R. 9

82. Y acordaos de cuando Al-lah estableció una alianza con el pueblo a través de los Profetas, diciendo: “Cuando os dé el Libro y la Sabiduría y os llegue después un Mensajero, cumpliendo lo que ya tenéis, creed en él y ayudadle”. Y Él dijo: “¿Estáis de acuerdo y aceptáis la responsabilidad que os impongo a este respecto?”. Dijeron: “Aceptamos”. Él dijo: “Dad, pues, testimonio y Yo estaré con vosotros entre los testigos.”

 

83.  Mas quienes se aparten después de esto serán de los inicuos.

 

84.  ¿Acaso buscan una religión distinta de la de Al-lah, cuando a Él está sometido todo lo que hay en los cielos y en la tierra, voluntaria o involuntariamente, y a Él serán devueltos?

 

85.  Di: “Creemos en Al-lah y en lo que nos ha sido revelado, y en lo revelado a Abraham, Ismael, Isaac, Jacob y a las tribus, y en lo que fue dado por su Señor a Moisés, Jesús y otros Profetas. No hacemos distinción entre ninguno de ellos y a Él nos sometemos.”

 

86.  Y a quien busque una religión distinta del Islam, no le será aceptada, y en la vida futura estará entre los perdedores.

 

87.  ¿Cómo guiará Al-lah a unas gentes que han dejado de creer después de haber creído, de haber sido testigos de que el Mensajero era auténtico y de haber recibido pruebas claras? Pues Al-lah no guía a los injustos.

 

88.  Su recompensa será la maldición de Al-lah, de los ángeles y de los hombres, al mismo tiempo.


 

89.  Y bajo ella vivirán. Su castigo no les será aliviado ni serán indultados;

 

90.  Excepto los que después se arrepientan y se enmienden. En verdad, Al-lah es el Sumo Indulgente, Misericordioso.

 

91.  En verdad, a quienes han dejado de creer después de haber creído y aumentan acto seguido su incredulidad, no se les aceptará su arrepentimiento, y serán ellos los descarriados.

 

92. En cuanto a los que no han creído y mueren en la incredulidad, no se aceptará de ninguno de ellos ni siquiera todo el oro de la tierra, aunque lo ofrezcan como rescate. Sufrirán un doloroso castigo y no tendrán defensores.

 

PARTE IV

R. 10

93.  Jamás alcanzaréis la piedad a menos que gastéis de lo que amáis. Y Al-lah conoce con seguridad cualquier cosa que deis.

 

94.  Todo alimento era lícito para los hijos de Israel, excepto lo que Israel se prohibió a sí mismo, antes de que la Torah fuese revelada. Diles: “Traed, pues, la Torah y recitadla, si sois sinceros.”

 

95.  Mas quienes, después de esto, fragüen una mentira contra Al-lah, se contarán entre los injustos.

 

96.  Y diles: “Al-lah ha dicho la verdad; seguid, pues, la religión de Abraham, quien estuvo siempre sometido a Dios; y no fue de los que asocian otros dioses a Dios.”

 

97.  En verdad, la primera Casa fundada para la humanidad es la de Bakka, abundante en bendiciones y guía para todos los pueblos.

 

98.  En ella hay Signos evidentes; es el lugar de Abraham; y quien entra en ella entra en la paz. Y la peregrinación a la Casa es un deber que los hombres –quienes sean capaces de encontrar el camino a ella– deben a Al-lah. Mas a quien no crea, recuérdale que Al-lah es ciertamente independiente de todas las criaturas.

 

99.  Diles: “¡Oh, Pueblo del Libro! ¿por qué negáis los Signos de Al-lah, si Al-lah es testigo de lo que hacéis?”.

 

100.  Diles: “¡Oh, Pueblo del Libro! ¿por qué desviáis a los creyentes del camino de Al-lah, intentando hacerlo tortuoso, si sois sus testigos? Pero Al-lah no está desatento a lo que hacéis.”

 

101.   ¡Oh, vosotros, los que creéis! si obedecéis a cualquier grupo de los que recibieron el Libro, os convertirán de nuevo en incrédulos después de haber sido creyentes.

 

102.   ¿Cómo podéis renegar si os han recitado los Signos de Al-lah y su Mensajero está presente entre vosotros? Mas quien se aferre fuertemente a Al-lah es en verdad conducido por el camino recto.

 

R. 11

103.   ¡Oh, vosotros, los que creéis! temed a Al-lah como debe ser temido; y no permitáis que os llegue la muerte si no estáis sometidos.

 

104.   Y aferraos fuertemente todos juntos, con la cuerda de Al-lah y no os dividáis; y recordad el favor de Al-lah que Él os concedió cuando erais enemigos y Él unió vuestros corazones en el amor, para que con su gracia os hicierais como hermanos; estabais al borde de un abismo de fuego y Él os salvó. Así os explica Al-lah sus mandamientos, para que seáis guiados.

 

105.   Y que surja de entre vosotros un grupo de hombres que invite a la bondad, imponga la justicia y prohíba la maldad. Ellos serán los bienaventurados.

 

106.   Y no seáis como aquellos que se separaron y disputaron entre sí después de que les llegaran pruebas evidentes. Y sobre ellos caerá un gran castigo.

 

107.   El día en que unos rostros serán blancos y otros negros. Y a cuantos tengan el rostro negro se les dirá: “¿Dejasteis de creer después de haber creído? Probad, pues, el castigo de vuestra incredulidad.”

 

108.   Y en cuanto a los que tengan el rostro blanco, estarán en la misericordia de Al-lah; y en ella morarán eternamente.

 

109.   Éstos son los Signos de Al-lah. Te los recitamos porque aúnan la Verdad. Pues Al-lah no desea nada malo a Sus criaturas.

 

110.   Y a Al-lah pertenece cuanto hay en los cielos y en la tierra; y a Al-lah se someterán todos los asuntos.

 

R. 12

111.  Sois el mejor pueblo, exaltado para el bien de la humanidad; ordenáis lo bueno, prohibís lo malo y creéis en Al-lah. Y si el Pueblo del Libro hubiese creído, en verdad hubiese sido mejor para ellos. Algunos de ellos son creyentes, pero en su mayoría son desobedientes.

 

112.   No os perjudicarán, salvo con ligero daño; y si os combaten os volverán la espalda. Entonces quedarán sin ayuda.

 

113.   Serán afligidos con la humillación donde quiera que se encuentren, a menos que tengan la protección de Al-lah o la protección de los hombres. Han incurrido en la cólera de Al-lah y sufrieron la miseria. Todo ello por haber rechazado los Signos de Al-lah y matado injustamente a los Profetas. Todo ello por haberse rebelado y ser pecadores.

 

114.   No todos ellos son iguales. Entre las gentes del Libro hay un grupo que cumple con firmeza su alianza; recitan la palabra de Al-lah durante las horas de la noche y se postran ante Él.

 

115.   Creen en Al-lah y en el Último Día, ordenan lo que es bueno y prohíben lo malo y rivalizan entre ellos en las buenas obras. Y éstos están entre los justos.

 

116.   Y de sus buenas acciones no se les negará la debida recompensa; y Al-lah conoce bien a los que Le temen.

 

117.   Y en cuanto a los que no creen, de nada les valdrá ante Al-lah ni su hacienda ni sus hijos; éstos serán los habitantes del Fuego; allí tendrán su morada.

 

118.   Lo que gastan en la presente vida es parecido a un viento con frío glacial, que azota los cultivos de un pueblo que se ha perjudicado a sí mismo, y los destruye. Y no es Al-lah quien les hace daño, sino ellos mismos quienes se lo hacen.

 

119.   ¡Oh, vosotros, los que creéis! no toméis como amigos íntimos a otros que no sean de los vuestros; porque ellos no dejarán de corromperos. Les agrada veros en problemas. El odio se ha manifestado ya por lo que profieren sus bocas, y es aún peor lo que ocultan en sus corazones. Os hemos aclarado Nuestro mandamiento, si es que comprendéis.

 

120.   He ahí que vosotros los amáis, pero ellos no os aman. Y vosotros creéis en todo el Libro. Cuando se reúnen con vosotros, dicen: “Creemos”; pero cuando están solos se muerden las yemas de los dedos de rabia contra vosotros. Diles: “Morid en vuestra rabia. En verdad, Al-lah conoce bien lo que está oculto en vuestros corazones”.

 

121.   Si os ocurre algo bueno, eso les molesta; y si os ocurre algo malo se regocijan. Pero si sois perseverantes y piadosos, sus designios no os perjudicarán en absoluto; en verdad, Al-lah conoce todo lo que hacen.

 

R. 13

122.   Y acuérdate de cuando abandonaste tu casa al amanecer, a fin de asignar a los creyentes sus posiciones para la batalla. Pues Al-lah es quien todo lo oye, el Omnisciente.

 

123.   Cuando dos de vuestros grupos flaquearon aunque Al-lah era su Amigo. Y los creyentes deben apoyarse en Al-lah.

 

124.   Y Al-lah os había ayudado ya en Badr cuando erais débiles. Tomad pues a Al-lah como vuestro Protector para que seáis agradecidos.

 

125.   Cuando dijiste a los creyentes: “¿No será suficiente para nosotros con que vuestro Señor os ayude con tres mil ángeles enviados desde lo alto?”.

 

126.   Cierto que si sois perseverantes y piadosos y ellos os atacan de inmediato y por sorpresa, vuestro Señor os ayudará con cinco mil ángeles, atacando valientemente.

 

127.   Y Al-lah no lo ha hecho sino como una buena nueva para vosotros y para que vuestros corazones se tranquilicen; y la ayuda sólo procede de Al-lah, el Poderoso, el Sabio.

 

128.   Dios lo hará así para poder eliminar a parte de los incrédulos o derribarlos a fin de que retrocedan desengañados.

 

129.   A ti nada te incumbe en el asunto: Él puede volverse hacia ellos con misericordia o castigarlos, porque son malvados.

 

130.   Y a Al-lah pertenece cuanto hay en los cielos y en la tierra. Él perdona a quien le place y castiga a quien le place, pues Al-lah es el Sumo Indulgente, Misericordioso.

 

R. 14

131.   ¡Oh, vosotros, los que creéis! no devoréis intereses que llevan inherente su multiplicación; y temed a Al-lah para que prosperéis.

 

132.   Y temed al Fuego preparado para los incrédulos.

 

133.   Y obedeced a Al-lah y al Mensajero, para que se os muestre misericordia.

 

134.   Y rivalizad mutuamente pidiendo el perdón de vuestro Señor, y pidiendo el paraíso cuya recompensa son los cielos y la tierra, preparado para los temerosos de Dios.

 

135.   Los que gastan en la prosperidad y en la adversidad, y los que reprimen su cólera y perdonan a los hombres; pues Al-lah ama a los que hacen el bien;

 

136.   Y aquellos que, cuando cometen una mala acción o se perjudican, se acuerdan de Al-lah e imploran el perdón de sus pecados -¿y quién puede perdonar los pecados sino Al-lah?- y no persisten a sabiendas en lo que han hecho.

 

137.   Son éstos cuya recompensa es el perdón de su Señor, y jardines por los cuales corren ríos, en donde morarán eternamente; ¡qué hermosa es la recompensa de los que trabajan!

 

138.   En verdad hubo muchos designios antes de vosotros; recorred, pues, la tierra y comprobad qué malo fue el fin de los que trataron a los Profetas de embusteros.

 

139.   Éste (el Corán), es una declaración evidente para los hombres, una guía y exhortación para los temerosos de Dios.

 

140.   No os desaniméis ni os aflijáis; y tendréis ciertamente la posibilidad más ventajosa, si es que sois creyentes.

 

141.   Si habéis recibido alguna herida, en verdad que los incrédulos han recibido ya una herida similar. Y hacemos que esos días se sucedan alternativamente entre los hombres para que sean exhortados, y para que Al-lah pueda distinguir a los que creen y escoja testigos de entre vosotros; pues Al-lah no ama a los injustos.

 

142.   Y para que Al-lah pueda purificar a los creyentes y destruir a los incrédulos.

 

143.   ¿Suponéis que vais a entrar en el cielo cuando Al-lah no ha distinguido aún a aquellos de vosotros que se sacrifican en el camino de Al-lah ni tampoco ha distinguido a los perseverantes?

 

144.   Solíais desear esta muerte antes de encontrarla; ahora que  finalmente la habéis visto, permanecéis  observando como si estuvierais paralizados.

 

R. 15

145.  Y Mohammad no es más que un Mensajero y antes que él han pasado todos los Mensajeros. Pero si muere o es asesinado, ¿volveríais sobre vuestros pasos? Quien vuelve sobre sus pasos no perjudicará en absoluto a Al-lah. Y Al-lah recompensa a los agradecidos.

 

146.   Y ningún alma puede morir si no es con permiso de Al-lah: Una sentencia a plazo fijo. Y a quien desee la recompensa de este mundo, se la daremos; y a quien desee la recompensa del mundo futuro se la daremos; pues en verdad recompensaremos a los agradecidos.

 

147.   ¡Cuántos Profetas ha habido a cuyo lado lucharon muchos hombres piadosos! No desfallecieron por lo que les sucedió en el camino de Al-lah, ni flaquearon ni se humillaron ante el enemigo. Y Al-lah ama a los perseverantes.

 

148.   Y no profirieron palabra alguna salvo para decir: “Señor nuestro, perdónanos nuestros errores y los excesos de nuestra conducta, haz firmes nuestros pasos y ayúdanos contra los incrédulos.”

 

149.   Así les dio Al-lah la recompensa de este mundo como también una recompensa excelente en el futuro; pues Al-lah ama a quienes hacen el bien.

 

R. 16

150.   ¡Oh, vosotros, los que creéis! si obedecéis a quienes no creen, os harán volver sobre vuestros pasos y seréis perdedores.

 

151.   No; Al-lah es vuestro Protector y es el mejor de los defensores.

 

152.   Infundiremos el temor en los corazones de los incrédulos por haber asociado con Al-lah, a quienes Él no dio autoridad alguna. Su morada es el Fuego; y mala es la mansión de los malvados.

 

153.   Y en verdad Al-lah cumplió con vosotros Su promesa cuando los poníais en fuga y los derrotabais con Su permiso; hasta que, cuando flaqueasteis en lo concerniente a la obediencia al Santo Profeta y comenzasteis  a disputar entre vosotros sobre la verdadera intención de la orden y desobedecisteis después de que Él os hubiera concedido lo que vuestro corazón deseaba en forma de victoria, os retiró Su ayuda. Entre vosotros había quienes deseaban el presente mundo y otros que deseaban el futuro. Entonces os alejó de ellos para poder probaros –y en verdad Él ya os ha perdonado, y Al-lah es Clemente para los creyentes-

 

154.   Cuando huíais sin volver la cabeza a nadie, mientras el Mensajero os llamaba desde atrás, entonces Él os alivió de una aflicción menor, creando el temor a una aflicción mayor, que no era real, para que no os lamentarais. Pues Al-lah sabe perfectamente lo que hacéis.[vi]

 

155.   Después, tras la aflicción, Él hizo descender la paz sobre vosotros –un sopor que envolvió a una parte de vosotros- mientras que los de la otra parte se sentían inquietos respecto a sí mismos, pensando equivocadamente de Al-lah con pensamientos propios de los ignorantes. Dijeron: “¿Tenemos algo que decir en este asunto?”. Diles: “Todas las decisiones corresponden a Al-lah”. Ellos ocultan en sus mentes lo que no te revelan. Dicen: “Si hubiésemos tenido parte alguna en la dirección del asunto no nos habrían matado aquí”. Diles: “Aún cuando hubieseis permanecido en vuestros hogares, en verdad que aquellos a quienes se hubo ordenado luchar se habrían dirigido a sus lechos de muerte, para que Al-lah llevara a efecto Su decreto y probara lo que había en vuestros pechos, y purificara lo que había en vuestros corazones. Pues Al-lah sabe perfectamente lo que hay en las mentes;

 

156.   Aquellos de vosotros que volvieron la espalda el día en que se encontraron las dos tropas, fue en realidad porque Satanás los quiso inducir a tropezar por algunas de sus acciones. Pero ciertamente Al-lah ya los ha perdonado, Al-lah es, en verdad, el Sumo Indulgente, Paciente.

 

R. 17

157.   ¡Oh, vosotros, los que creéis! no seáis como los incrédulos, que dicen de sus hermanos cuando viajan por todo el país o se dirigen a la guerra: “Si hubiesen estado con nosotros, no habrían muerto ni hubiesen sido matados”. Esto es así para que Al-lah lo convierta en pena en sus corazones. Pues Al-lah da la vida y causa la muerte y Al-lah está al tanto de lo que hacéis.

 

158.   Y si sois matados o morís por la causa de Al-lah, en verdad el perdón de Al-lah y Su misericordia serán mejores que cuanto puedan atesorar.

 

159.   Y si vosotros morís o sois matados en verdad que seréis reunidos junto a Al-lah.

 

160.   Y por la gran misericordia de Al-lah has sido amable con ellos; y si hubieses sido rudo y desconsiderado, ciertamente se habrían apartado de ti. Perdónalos, pues; pide el perdón para ellos y consúltales en asuntos importantes; y cuando estés decidido, pon tu confianza en Al-lah. En verdad, Al-lah ama a quien pone en Él su confianza.

 

161.   Si Al-lah os ayuda, nadie podrá venceros; pero si os abandona, ¿quién podrá ayudaros aparte de Él? ¡Que los creyentes pongan, pues, en Al-lah su confianza!

 

162.   No es posible que un Profeta actúe deshonestamente, pues quien así actúe llevará consigo aquello en lo que ha sido deshonesto en el Día de la Resurrección. Entonces cada alma recibirá el pago completo de lo que ha merecido; y no serán tratados injustamente.

 

163.   Quien busca el agrado de Al-lah ¿será acaso como aquel que atrae sobre sí la cólera de Al-lah y cuya morada es el infierno? ¡Terrible refugio es ése!

 

164.   Poseen diferentes grados de gracia ante Al-lah; pues Al-lah ve lo que hacen.

 

165.   En verdad, Al-lah ha concedido un gran don a los creyentes suscitando de entre ellos un Mensajero que les recita Sus Signos, los purifica y les enseña el Libro y la Sabiduría; aunque antes de eso estaban ciertamente en un error manifiesto.

 

166.   ¡Cómo! cuando sufrís una desgracia –aunque vosotros les causasteis una doble- decís: ¿De dónde viene esto? Diles: “De vosotros mismos”. En verdad, Al-lah tiene poder sobre todas las cosas.

 

167.   Y lo que os sucedió el día en que las tropas se encontraron fue por mandato de Al-lah; y fue así para que Él distinguiera a los creyentes;

 

168.   Y distinguiera a los hipócritas. Pues a ellos se les dijo: “Venid a luchar por la causa de Al-lah y rechazad el ataque del enemigo;” y respondieron: “Si supiéramos combatir, ciertamente os seguiríamos.” En aquel día, estaban más cerca de la incredulidad que de la fe. Profieren con sus bocas lo que no está en sus corazones. Pero Al-lah sabe muy bien lo que ocultan.

 

169.   Son éstos quienes decían de sus hermanos, mientras ellos permanecían detrás: “Si nos hubieran obedecido, no habrían sido matados”. Diles: “Apartad la muerte de vosotros, si sois sinceros.”

 

170.   No penséis que los que han muerto por la causa de Al-lah están muertos. No, ellos viven en la presencia de su Señor, y están provistos de todo.

 

171.   Con gran regocijo por lo que Al-lah les ha dado de Su bondad; y alegres por aquellos que quedan atrás, que aún no se les han unido, porque no les sobrecogerá el temor, ni serán afligidos.

 

172.   Se regocijan por el favor de Al-lah y Su bondad, y porque Al-lah no permite que los creyentes queden sin recompensa.

 

R. 18

173.   En cuanto a los que respondieron a la llamada de Al-lah y del Mensajero después de que sufrieran una herida  sepan que quienes de entre ellos hagan el bien y actúen piadosamente tendrán una magnífica recompensa;

 

174.   A quienes dijeron los hombres: “La gente se ha reunido contra vosotros; temedles, pues,” pero esto no hizo más que aumentar su fe, y dijeron: “Nos basta con Al-lah; ¡qué excelente guardián es Él!”.

 

175.   Regresaron, pues, con el poderoso favor de Al-lah y Su gran magnanimidad, sin sufrir daño alguno; y siguieron a la voluntad de Al-lah, pues Al-lah es el Señor de la suma magnanimidad.

 

176.   Sólo Satanás asusta a sus amigos, no les temáis, por tanto, sino sólo temedme a Mí, si sois creyentes.

 

177.   Y no permitas que te aflijan quienes se precipitan en la incredulidad; ciertamente, no pueden perjudicar a Al-lah en absoluto. Al-lah no desea reservarles una parte en la vida futura; y sufrirán un severo castigo.

 

178.   En verdad, quienes compraron la incredulidad a costa de la fe no pueden perjudicar a Al-lah en absoluto; y tendrán un grave castigo.

 

179.   Y que no piensen los incrédulos que el respiro que les concedemos es un bien para ellos; el resultado de que les concedamos tal respiro sólo será que acrecentarán sus pecados; y sufrirán un humillante castigo.

 

180.   Al-lah no abandonará a los creyentes en la condición en la que os encontráis, mientras no haya separado al malvado del bueno. Ni tampoco os revelará Al-lah lo desconocido. Mas Al-lah elige de sus Mensajeros a quien Le place. Creed, pues, en Al-lah y en Sus Mensajeros. Si creéis y sois piadosos, tendréis una gran recompensa.

 

181.   Y que no piensen los tacaños, respecto a lo que Al-lah con Su magnanimidad les ha concedido, que eso es bueno para ellos. No, les resultará peor. En el Día de la Resurrección llevarán como un collar, alrededor de su cuello, aquello en lo que fueron tacaños. Pues a Al-lah pertenece la herencia de los cielos y la tierra, y Al-lah conoce perfectamente lo que hacéis.

 

R. 19

182.   Y en verdad, Al-lah ha oído las palabras de quienes dijeron: “Al-lah es pobre y nosotros ricos”. Tomaremos nota de lo que dijeron y de sus intentos por matar injustamente a los Profetas; y diremos: “¡Gustad el castigo del fuego!”.

 

183.   Eso es por lo que os prepararon vuestras propias manos, pues lo cierto es que Al-lah no es injusto, en absoluto, con Sus Siervos.

 

184.   Quienes dicen: “Al-lah nos ha encomendado que no creamos a ningún Mensajero mientras no nos presente una ofrenda que devore el fuego”. Diles: “Antes de mi os han llegado Mensajeros con Signos claros y con lo que acabáis de decir. ¿Por qué, pues, procurasteis matarlos, si sois veraces?”.

 

185.   Y si te acusan de mentiroso, también fueron acusados de mentirosos los Mensajeros que te precedieron, quienes vinieron con Signos evidentes, libros de sabiduría y el Libro que ilumina.

 

186.   Toda alma probará el sabor de la muerte. Y vuestra recompensa total sólo se os pagará el Día de la Resurrección. Por tanto, quien sea apartado del Fuego e introducido en el Cielo, ha alcanzado en verdad su meta. Pues la vida en este mundo no es más que un placer ilusorio.

 

187.   En verdad, seréis probados en vuestros bienes y en vuestra persona, y ciertamente oiréis muchas cosas perniciosas de parte de quienes recibieron el Libro antes que vosotros y de quienes asocian a Dios otras divinidades. Pero si mostráis fortaleza y actuáis con justicia, es desde luego un acto de enérgica decisión.

 

188.   Y acuérdate de cuando Al-lah estableció un pacto con los que recibieron el Libro, diciendo: “Dad a conocer este Libro a las gentes y no lo ocultéis.” Pero lo tiraron a sus espaldas y lo vendieron a un precio ridículo. Lo que compraron fue el mal.

 

189.   No creas que los que se alegran por lo que han hecho y desean ser alabados por lo que no han hecho: no creas que están a salvo del castigo. Sufrirán un castigo humillante.

 

190.   Pues a Al-lah pertenece el reino de los cielos y la tierra; y Al-lah tiene poder sobre todas las cosas.

 

R. 20

191.   En la creación de los cielos y la tierra y en la sucesión de la noche y el día hay sin duda Signos para los hombres sensatos;

 

192.   Que se acuerdan de Al-lah cuando están de pie, sentados y tumbados sobre su costado, y meditan en la creación de los cielos y la tierra: “Señor nuestro, Tú no has creado esto en vano; no ¡Santificado eres Tú!; ¡sálvanos, pues, del castigo del Fuego!

 

193.   “Señor nuestro, a quienquiera que hagas entrar en el Fuego lo cubres en verdad de oprobio. Pues los malvados no tendrán defensores”.

 

194.   “Señor nuestro, hemos oído a un Pregonero llamarnos a la fe: “Creed en vuestro Señor”, y hemos creído. Señor nuestro, perdónanos, pues, nuestros pecados, borra nuestras malas acciones y únenos a los justos a la hora de morir”.

 

195.   “Señor nuestro, danos lo que nos has prometido por medio de Tus Mensajeros; y no nos afrontes en el Día de la Resurrección. En verdad, Tú no incumples tu promesa”.

 

196.   Entonces su Señor respondió a sus plegarias, diciendo: “No permitiré que se pierda el trabajo de ninguno de vosotros, sea hombre o mujer. Procedéis unos de otros. Por tanto, a quienes emigraron, fueron expulsados de sus hogares, fueron perseguidos por Mi causa, lucharon y fueron matados, en verdad les perdonaré sus malas acciones y los introduciré en unos jardines por los que corren ríos: una recompensa de Al-lah, pues junto a Al-lah está la mejor de las recompensas.”

 

197.   No permitas que te engañe el ir y venir de los incrédulos por la tierra.

 

198.   Es una ventaja pequeña y breve, ya que después el Infierno será su morada. ¡Qué espantoso lugar de reposo!

 

199.   Pero quienes temen a su Señor tendrán jardines por los que corren ríos; allí habitarán -como huéspedes de Al-lah-. Y lo que está junto a Al-lah es aún mejor para los piadosos.

 

200.   Y entre el pueblo del Libro hay en verdad quienes creen en Al-lah, en lo que se te ha revelado y en lo que les fue revelado, humillándose ante Al-lah. No malvenden los Signos de Al-lah por un precio ridículo. Son ellos quienes tendrán su recompensa junto a su Señor. En verdad, Al-lah es rápido en ajustar las cuentas.

 

201.   ¡Oh, vosotros, los que creéis! sed pacientes, luchad por sobresalir en la perseverancia, estad en alerta y temed a Al-lah para que prosperéis.



[i] La palabra “musaddiqan” tiene un significado más amplio que la expresión “cumplir” utilizada en la traducción original. Significa confirmar la verdad de las revelaciones anteriores a la vez que el cumplimiento y la realización de las profecías en ellas contenidas. En razón de todo esto parece más apropiado traducir el versículo de la forma descrita.

“Al-Furqan” significa la verdad incontrovertible así como todo lo que distingue claramente una cosa de otra; en este sentido actúa como referencia.

 

[ii] De hecho, la expresión arábiga “Qaiman bil Qist” es más enfática que la traducción “Mantenedor de la justicia”. “Siempre de guardia a favor de la justicia” sería una mejor traducción.

 

[iii] La palabra árabe “yuhazziro kumul-laho nafsahu” significa literalmente que “Al-lah os previene contra Si mismo”, lo que significa que os advierte en contra de que os toméis libertades respecto a Sus Mandamientos y órdenes.

 

[iv] La expresión “Sé y es” no indica una transformación instantánea desde la nada a la existencia. Significa que en el momento que Dios lo desea, Su voluntad comienza a tomar forma y finalmente se realiza como El desea.

 

[v] Esto indica que los judíos no eran los que tenían argumentos para discutir con el Santo Profeta (la paz y bendiciones de Dios sean con él) simplemente por el hecho de que  las enseñanzas que le fueron concedidas no eran exactamente las mismas que las suyas. Al contrario, constituiría mas bien un derecho a favor del pueblo del Islam argumentar que, de haber sido privados por completo de una enseñanza divina, indicaría  una actitud parcial de Dios a favor del pueblo del Libro. La diferencia en la enseñanza  por la que los judíos se sentían ofendidos es completamente irrelevante.

 

[vi] En ocasiones la amenaza de un mal mayor hace desaparecer el dolor de pérdidas relativamente menores acaecidas  con anterioridad. Una situación así ocurrió durante la batalla de Uhud, donde el rumor de la muerte del Santo Profeta, la paz sea con él, hizo desaparecer toda atención a las privaciones y sufrimientos que los combatientes musulmanes habían experimentado antes. Luego, las noticias de su supervivencia cambiaron el sentimiento de profunda merma por el de un gran contento y agradecimiento.

 

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