1. En el nombre de Al-lah,
el Clemente, el Misericordioso.
2. ¡Oh, hombres! temed
a vuestro Señor quien os creó de un solo ser, del cual creó a su pareja, y de
los dos hizo descender a muchos hombres y mujeres; y temed a Al-lah, en cuyo nombre recurrís unos a otros, y temedle
particularmente respetando los lazos del parentesco. En verdad, Al-lah os observa.
3. Y entregad a los huérfanos sus bienes, no
cambiéis lo malo por lo bueno, ni devoréis sus bienes mediante los vuestros. En
verdad, eso es un gran pecado.
4. Y si teméis que la sociedad falle en
hacer justicia en asuntos referentes a los huérfanos la al finalizar la guerra,
entonces casaros con mujeres de vuestra elección, dos, tres o cuatro;
pero si teméis no poder mantener la equidad, casaos sólo con una o con
lo que posea vuestra diestra. Éste es el camino más seguro para que
evitéis la injusticia.
5. Y entregad de buen grado su dote a las
mujeres. Pero si ellas, por su propia voluntad, os devuelven una parte de ella,
disfrutadla como algo agradable y edificante.
6. Y no entreguéis la custodia de los bienes que
os pertenecen, que Al-lah os ha dado como medio de
subsistencia, a los que son mentalmente incapaces de manejarlos
adecuadamente. Por tanto, alimentadles y vestidles convenientemente
y dirigidles palabras amables.[i]
7. Y probad el entendimiento de los
huérfanos hasta que alcancen la edad del matrimonio; entonces, si los
encontráis de sano juicio, entregadles sus bienes; y no los gastéis en
extravagancias y deprisa antes de que ellos crezcan; quien sea rico que se
abstenga; y el pobre que tome de ellos con moderación. Mas cuando les entreguéis sus bienes, llamad a unos testigos
ante ellos. Y Al-lah es suficiente como Juez.
8. A los hombres les corresponde una parte de lo
que dejan sus padres y parientes cercanos; a las mujeres les corresponde también
una parte de lo que dejan sus padres y parientes cercanos, sea poco o mucho:
una parte determinada.
9. Y cuando en la distribución de la herencia
estén presentes otros familiares, huérfanos y menesterosos, dadles algo
de ella y dirigidles palabras amables.
10. Y teman a Dios quienes, si
dejaran tras ellos una descendencia débil, se sentirían angustiados por ella.
Que teman a Al-lah y digan la palabra justa.
11. En verdad, quienes devoran
injustamente los bienes de los huérfanos no hacen más que tragar fuego en sus
entrañas, pues arderán en un fuego llameante.
R.
2
12. Al-lah os
ordena en relación con vuestros hijos: el varón tendrá la parte de dos mujeres;
pero si sólo hay mujeres, en número superior a dos, tendrán dos
tercios de lo que deja el difunto; y si hay una, recibirá la mitad. Y
sus padres tendrán cada uno la sexta parte de la herencia si tuviera un hijo; pero
si el difunto no tiene hijos y sus padres son sus herederos, la madre
recibirá un tercio; y si tiene hermanos y hermanas, su madre recibirá la sexta
parte, después de pagado cualquier legado que hubiera dispuesto o las
deudas. En cuanto a vuestros padres y vuestros hijos, desconocéis cuáles de
ellos representan un mayor beneficio para vosotros. Esta fijación de
partes procede de Al-lah. En verdad, Al-lah es Omnisciente, Sabio.
13. Y vosotros recibiréis la mitad de lo
que dejen vuestras esposas, si no tienen hijos; pero si tienen un hijo,
recibiréis la cuarta parte de lo que dejen, después de pagado cualquier
legado que hubieran dispuesto o las deudas. Si no tenéis hijos, ellas recibirán
la cuarta parte de lo que dejéis, pero si los tenéis, recibirán la octava parte
de lo que dejéis, después de pagado cualquier legado que hubierais
dispuesto o las deudas. Y si hubiera un hombre o una mujer cuya herencia ha de
ser dividida y no tiene padre ni hijos, pero tiene un hermano o una hermana,
cada uno de ellos recibirá una sexta parte. Pero si fuesen más de dos,
recibirán a partes iguales un tercio, después de pagado cualquier
legado que hubieran dispuesto o las deudas, sin intentar causar
sufrimiento a nadie. Esto es un mandato de Al-lah,
pues Al-lah es Omnisciente, Tolerante.
14. Éstos son límites fijados por
Al-lah; y a quien obedezca a Al-lah
y a Su Mensajero, Él lo introducirá en jardines por los que corren ríos; allí
morarán y será un gran triunfo.
15. Pero quien desobedezca a Al-lah y a Su Mensajero y viole Sus límites, Él lo introducirá
en el Fuego; allí morará, y sufrirá un castigo ignominioso.
R.
3
16. Sobre aquéllas de vuestras mujeres que
sean culpables de adulterio –llamad a cuatro testigos de los vuestros; y si lo
confirman, confinadlas en sus casas hasta que les llegue la muerte o Al-lah les abra otro camino.
17. Y si dos de vuestros hombres son
culpables de ello, castigad a ambos. Pero si se arrepienten y se enmiendan,
dejadlos solos; en verdad, Al-lah es Remisorio con
compasión y es Misericordioso.
18. En verdad, Al-lah
sólo se compromete a aceptar el arrepentimiento de los que hacen el mal por
ignorancia y se arrepienten pronto. Hacia éstos se vuelve a Al-lah con misericordia; pues Al-lah
es Omnisciente, Sabio.
19. Pero no se aceptará el arrepentimiento
de los que persisten haciendo el mal hasta que la muerte se presenta ante uno
de ellos y dice: “Ahora me arrepiento”; ni de los que mueren en la
incredulidad. Para ellos hemos preparado un doloroso castigo.
20.
¡Oh vosotros, los que creéis! no os es lícito
heredar a vuestras mujeres contra su voluntad; ni retenerlas injustamente para
retirarles parte de lo que les habéis dado, a menos que sean culpables de una
maldad manifiesta; y convivid con ellas con benevolencia, pues si no os gustan,
es posible que no os guste algo en lo que Dios ha puesto un gran bien.
21. Y si deseáis tomar a una esposa
en lugar de otra y habéis entregado una posesión a una de ellas, no se la quitéis.
¿Seríais capaces de quitárselo mintiendo y con iniquidad manifiesta?
22. Y ¿cómo podríais quitárselo si habéis
convivido a solas el uno con el otro, y ellas (las mujeres) han recibido
vuestra solemne promesa?
23. Y no os caséis con las mujeres que
vuestros padres han tenido por esposas, salvo que se trate de un hecho
consumado. Es algo abominable y odioso y un pésimo camino.
R.
4
24. Os están prohibidas vuestras madres,
vuestras hijas, vuestras hermanas, las hermanas de vuestros padres y las de
vuestras madres, las hijas de un hermano y las de una hermana, vuestras
nodrizas que os hayan amamantado, vuestras hermanas de leche y las madres de
vuestras esposas, vuestras ahijadas, que son vuestras pupilas por ser hijas de
las mujeres con las que hayáis cohabitado –pero si no habéis cohabitado con
ellas, no cometéis pecado- y las esposas de vuestros hijos carnales; y os
está prohibido contraer matrimonio a la vez con dos hermanas, salvo que se
trate de un hecho consumado; en verdad, Al-lah es el
Sumo Indulgente, Misericordioso.
PARTE
V
25. Y os están prohibidas las mujeres
casadas, excepto lo que posean vuestras diestras. Esto os ha ordenado Al-lah. Y os está permitido lo que no queda mencionado, que
podáis buscar gracias a vuestros bienes, desposándolas decentemente y evitando
la fornicación. Y por el beneficio que recibís de ellas, entregadles sus dotes,
según lo estipulado, y no pecaréis en lo que acordéis mutuamente después de
fijada la dote. Ciertamente, Al-lah es
Omnisciente, Sabio.
26. Y aquel de vosotros que no pueda
permitirse contraer matrimonio con mujeres creyentes libres, que se case
con lo que posean vuestras diestras, es decir, vuestras siervas creyentes.
Porque Al-lah conoce bien vuestra fe; sois todos
uno del otro; casaos, pues, con el permiso de sus tutores y entregadles sus
dotes según lo que es justo, si son castas, no cometen fornicación ni tienen
amantes secretos. Y si después de casadas, son culpables de adulterio, sufrirán
la mitad del castigo prescrito para las mujeres libres. Esto es para aquel de
vosotros que tema caer en el pecado. Pero si os abstenéis será mejor para
vosotros; y Al-lah es el Sumo Indulgente,
Misericordioso.
R.
5
27. Al-lah desea
mostraros con claridad y guiaros por los caminos de quienes os precedieron, y
volver a vosotros con misericordia. Y Al-lah es
Omnisciente, Sabio.
28. Y Al-lah
desea volver a vosotros con misericordia, pero quienes siguen sus bajos
deseos ansían extraviaros lejos.
29. Al-lah desea
aligerar vuestra carga, porque el hombre ha sido creado débil.
30. ¡Oh
vosotros, los que creéis! no devoréis vuestros bienes entre vosotros por medios
ilícitos, excepto que lo ganéis por el comercio y por mutuo consentimiento. Y
no os matéis vosotros mismos. En verdad, Al-lah es
Misericordioso con vosotros.
31. Mas a quien
lo haga con iniquidad e injusticia, lo haremos entrar en el Fuego: es cosa
fácil para Al-lah.
32. Si os alejáis de las peores cosas de
las que os están prohibidas, os absolveremos de vuestras faltas menores
y os admitiremos en un lugar de gran honra.
33. Y no ambicionéis aquello en lo que Al-lah ha hecho que algunos superéis a otros. Los hombres
tendrán una parte de lo que han ganado y las mujeres parte de lo que también han
ganado. Pedid a Al-lah de Su magnanimidad. En verdad,
Al-lah conoce perfectamente todas las cosas.
34. Y hemos instituido a cada uno heredero
de lo que dejan sus padres y familiares, y también aquellos con quienes
vuestros juramentos ratificaron un contrato. Dadles, pues, su parte. En verdad,
Al-lah vigila todas las cosas.
R.
6
35. Los hombres son protectores de las
mujeres porque Al-lah ha hecho que algunos de ellos
sobresalgan sobre otros y porque ellos (los hombres) gastan de sus bienes. Así
pues, las mujeres virtuosas son las que son obedientes y guardan los secretos de
sus maridos con la protección de Al-lah. En
cuanto a aquéllas de las que temáis desobediencia, amonestadlas, dejadlas solas
en sus lechos y castigadlas. Pero si después os obedecen, no busquéis otro
camino contra ellas. Ciertamente, Al-lah es Excelso,
Grande.
36. Y si teméis una ruptura entre ellos,
nombrad a un árbitro de la gente de él y a otro de la de ella. Si desean la
reconciliación, Al-lah la realizará entre ellos. En
verdad, Al-lah es Omnisciente, el que Todo lo Sabe.[ii]
37. Y adorad a Al-lah
y no asociéis nada a Él y mostrad bondad a los padres, a los parientes,
a los huérfanos y necesitados, al vecino afín a vosotros y al extraño, al
compañero que está a vuestro lado, al viajero y a los que poseen
vuestras diestras. En verdad, Al-lah no ama a los
orgullosos ni a los jactanciosos;
38. Que son avaros y ordenan a los hombres
ser tacaños, y ocultan lo que Al-lah les ha dado de
Su magnanimidad. Pues para los incrédulos hemos preparado un castigo
ignominioso;
39. Y también para quienes gastan su
dinero para ser vistos por los hombres y no creen en Al-lah
ni en el Último Día. Y quien tenga a Satanás por compañero, recordadle
qué pésimo compañero tiene.
40. Pero ¿qué daño les habría sobrevenido
si hubiesen creído en Al-lah y en el Último Día y
gastado de lo que Al-lah les ha dado? Y Al-lah les conoce muy bien.
41. En verdad, Al-lah
no es injusto con nadie ni en el peso de un átomo. Y si se realizan
buenas obras, Él las multiplica y concede por Su parte una magnífica
recompensa.
42. Y ¿qué suerte correrán cuando
traigamos a un testigo de cada pueblo y te presentemos a ti como testigo contra
ellos?
43. En ese día los que no creyeron al
Mensajero y lo desobedecieron desearían que se les tragara la tierra, pero no podrán
esconder nada a Al-lah.
R.
7
44. ¡Oh
vosotros, los que creéis! no os acerquéis a
45. ¿No has visto a quienes se entregó una
parte del Libro? Compran el error y desean que vosotros os desviéis también
del camino.
46. Pero Al-lah
conoce muy bien a vuestros enemigos. Y Al-lah es
suficiente como Amigo, y suficiente como Socorredor.
47. Hay entre los judíos quienes cambian
las palabras de su lugar adecuado y dicen: “Oímos y desobedecemos”,
“escucha tú sin ser oído” y “nuestro Pastor”, profiriendo con sus
lenguas lo que hay en sus mentes e intentando injuriar la fe. Y si
hubiesen dicho “oímos y obedecemos”, “escucha tú” y “Unzurna”,
habría sido mejor y más recto para ellos. Pero Al-lah
los maldijo por su incredulidad; porque no creen sino poco.[iv]
48. ¡Oh
vosotros, Pueblo del Libro! creed en lo que hemos revelado, en cumplimiento de
lo que tenéis antes de que inflijamos humillación a vuestros jefes y los
hagamos volver sobre sus talones o los maldigamos como hicimos con el pueblo
del Sabbath. Y la sentencia de Al-lah
está destinada a que se cumpla.
49. En verdad, Al-lah
no perdonará que se le asocie nadie a Él; pero sí perdonará, exceptuado esto, a
quien Le plazca, en lo que respecta a faltas menores. Pues quien asocia otras divinidades
a Al-lah ha inventado, en verdad, un gravísimo
pecado.
50. ¿No has visto a los que se presentan a
sí mismos como puros? No, es Al-lah quien purifica a
quien le place, y no serán frustrados lo más mínimo.
51. ¡Mira cómo traman una
mentira contra Al-lah! Eso es suficiente como pecado
manifiesto.
R.
8
52. ¿No has visto a quienes se entregó una
parte del Libro? Creen en cosas malvadas, siguen a los pecadores y dicen
de los incrédulos: “Son mejor guiados que los que creen en la religión”.
53. A ésos es a quienes Al-lah ha maldecido, y no podrás encontrar defensor para el
que haya sido maldecido por Al-lah.
54. ¿Tienen acaso parte en el reino?
Aunque la tuvieran no darían a los hombres ni el pequeño hueco de un hueso de
dátil.
55. ¿O envidian a los hombres por lo que
Al-lah les ha concedido de Su magnanimidad? Si así
es, en verdad, dimos el Libro y
56. Algunos de ellos creyeron en él; y
otros se apartaron de él. Mas el Infierno bastará con su fuego llameante.
57. A quienes no crean en Nuestros Signos
los introduciremos pronto en el Fuego. En cuanto se les queme la piel, les
daremos una piel nueva para que sientan el castigo. En verdad, Al-lah es Poderoso, Sabio.
58. Pero a quienes crean y hagan buenas
obras los introduciremos en jardines por los que corren ríos, para que habiten
en ellos para siempre; allí tendrán conyuges
purificadas por Nosotros; y los admitiremos en un lugar con una
agradable y densa sombra.
59. En verdad, Al-lah
os ordena devolver lo depositado a sus propietarios y que, cuando juzguéis
entre hombres, lo hagáis con justicia. ¡Ciertamente es excelente aquello a lo
que Al-lah os exhorta! Al-lah
es quien todo lo oye y todo lo ve.
60. ¡Oh
vosotros, los que creéis! obedeced a Al-lah, a Su
Mensajero y a los que tienen autoridad sobre vosotros. Y si disputáis respecto
a cualquier asunto, sometedlo a Al-lah y al
Mensajero, si sois creyentes en Al-lah y en el Último
Día. Esto es al final lo mejor y más recomendable.
R.
9
61. ¿No has visto a quienes pretenden
creer en lo que te ha sido revelado y en lo revelado antes que a ti? Desean que
los rebeldes dicten sentencia, aunque se les ordenó que no los obedecieran.
Pero Satanás desea extraviarlos muy lejos.
62. Y cuando se les dice: “Volved a lo que
Al-lah ha revelado y a Su Mensajero”, ves cómo
los hipócritas se apartan de ti con desdén.
63. Si es así, ¿por qué cuando se abate la
desgracia sobre ellos, debido a lo que sus propias manos hicieron antes, acuden
a ti jurando por Al-lah y diciendo: “No
queríamos más que un acto de amabilidad y de concordia”?
64. En cuanto a ellos, Al-lah conoce muy bien los secretos de sus corazones. Apártate
pues de ellos, exhórtales y dirígeles palabras persuasivas respecto a si
mismos.
65. Y no hemos enviado a ningún Mensajero,
salvo para que fuera obedecido por mandato de Al-lah.
Y si hubieran acudido a ti cuando dañaron sus propias almas, pidiendo el perdón
de Al-lah; y si el Mensajero hubiera pedido también
perdón por ellos, ciertamente hubieran encontrado a Al-lah
Remisorio con compasión y Misericordioso.
66. Pero no, por tu Señor, no serán
creyentes mientras no te hagan juez de todo lo que les separa y no encuentren
en sus corazones objeción alguna a lo que tú decidas y se sometan con plena
sumisión.
67. Pero si les hubiésemos ordenado:
“Sacrificad vuestras vidas o abandonad vuestros hogares”, no lo habrían hecho
excepto unos pocos de ellos; y, si hubiesen hecho lo que se les ordena,
ciertamente hubiese sido mejor para ellos y les hubiera dado una mayor fuerza;
68. Entonces les habríamos dado en verdad
una magnífica recompensa Nuestra;
69. Y los habríamos guiado, ciertamente,
por el camino recto.
70. Pues quien obedece a Al-lah y a este Mensajero suyo, estará entre aquellos a
quienes Al-lah ha concedido sus bendiciones; a saber:
los Profetas, los Veraces, los Mártires y los Justos. ¡Qué excelente compañeros
son éstos!
71. Esta gracia procede de Al-lah y suficiente es Al-lah, el
Omnisciente.
R.
10
72. ¡Oh
vosotros, los que creéis! tomad vuestras precauciones; y acto seguido avanzad
en grupos separados o en bloque.
73. Mas hay entre vosotros quien se
quedará rezagado, y si sufrís un revés, dirá: “En verdad, Al-lah ha sido generoso conmigo, ya que no estuve con ellos”.
74. Pero si os llega un favor procedente
de Al-lah, dice, como si no existiera amor entre
vosotros y él: “Ojalá hubiese estado con ellos, pues
habría conseguido un gran éxito”.
75. Que combatan pues, por la causa de Al-lah quienes estén dispuestos a sacrificar la presente vida
por el Más Allá. Y a quien luche por la causa de Al-lah,
tanto si muere como si sale victorioso, le daremos pronto una recompensa.
76. Y ¿qué os ocurre que no
combatís por la causa de Al-lah y de los débiles
-hombres, mujeres y niños- que dicen: “Señor nuestro, sácanos de esta ciudad
cuyos habitantes son opresores y consíguenos de Tu parte, un defensor”?
77. Los creyentes combaten por la causa de
Al-lah y los incrédulos por la causa del Maligno.
¡Combatid, pues, contra los amigos de Satanás; pues en verdad la estrategia de
Satanás es débil!
R.
11
78. ¿No has visto a quienes se les dijo:
“Contened vuestras manos, cumplid
79. Dondequiera que estéis os alcanzará la
muerte, aunque os encontréis en torres inexpugnables. Si les sucede algo bueno
dicen: “Esto procede de Al-lah”, pero si es una
desgracia dicen: “Esto procede de ti”. Diles: “Todo procede de Al-lah”. ¿Qué le ha sucedido a esa gente que apenas comprende
nada?
80. Todo el bien que te acontece procede
de Al-lah; y el mal que te aflige procede de ti
mismo. Y te hemos enviado a la humanidad como Mensajero. Pues Al-lah basta como Testigo.
81. Quien obedece al Mensajero obedece
ciertamente a Al-lah; en cuanto a los que vuelven la
espalda: no te hemos enviado como guardián de ellos.
82. Y dicen: “La obediencia es el
principio que nos guía”; pero cuando se retiran de tu presencia, una parte
de ellos pasa la noche intrigando contra lo que tú dices. Mas Al-lah toma nota de cuanto traman por la noche. Aléjate, pues,
de ellos y pon tu confianza en Al-lah. Al-lah es suficiente como Ordenador de asuntos.
83. ¿Acaso no meditarán en el Corán? Si
procediera de alguien que no fuera Al-lah,
ciertamente hallarían en él muchas contradicciones.[v]
84. Y cuando conjeturan rumores
respecto a un asunto de paz o de alarma, los divulgan; mientras que si los
hubieran transmitido al Mensajero y a quienes detentan la autoridad, en verdad que
quienes hubieran examinado críticamente el tema, podrían saber la verdad. De no
ser por la gracia de Al-lah para vosotros y por Su
misericordia, habríais seguido a Satanás, salvo unos pocos.
85. Combatid, pues, por la causa de Al-lah –tú solo eres responsable de ti mismo- y exhorta a los
creyentes. Tal vez Al-lah reprima el poder de los
incrédulos; pues Al-lah es más fuerte en poder y más
fuerte a la hora de infligir el castigo.
86. Quien interceda en una buena causa
tendrá parte en ella, y quien lo haga en una causa inicua, compartirá sus malas
consecuencias; pues Al-lah es Poderoso sobre
todas las cosas.
87. Si recibís una expresión de amistad
devolvedla en la misma medida, o incluso mayor. Ciertamente, Al-lah tiene en cuenta todas las cosas.
88. ¡Al-lah!
fuera de Él no existe nada que merezca adoración. Él continuará
ciertamente congregándoos hasta el Día de
R.
12
89. ¿Qué os ha ocurrido que estáis
divididos en dos bandos respecto a los hipócritas? Al-lah
los derrocó por lo que habían merecido. ¿Os gustaría guiar a quien Al-lah ha hecho perecer? Y no encontraréis camino para quien
Al-lah ha hecho perecer.
90. Desean que dejéis de creer, como
dejaron de creer ellos, para que seáis todos iguales. No os haréis, pues,
amigos de ninguno de ellos hasta que no hayan emigrado en el camino de Al-lah. Y si se alejan, capturadlos y matadlos dondequiera que
los encontréis; y no toméis por amigo o por defensor a ninguno de ellos;
91. Excepto los relacionados con un pueblo
entre el cual y vosotros haya una alianza, o quienes vinieren a vosotros con
sus corazones arrepentidos por haber combatido contra vosotros o contra su
propia gente. Si Al-lah lo hubiera querido, les
habría dado poder sobre vosotros, y ciertamente os habrían combatido. Por
tanto, si se mantienen alejados de vosotros, no os combaten y os ofrecen la
paz, recordad que Al-lah no os permite ningún
modo de agresión en su contra.
92. Encontraréis a otros que desean estar
seguros respecto a vosotros y a su propia gente. Cada vez que se les hace
renunciar a la hostilidad, caen de cabeza en ella. Así pues, si no se mantienen
alejados de vosotros, no os ofrecen la paz ni retienen sus manos, capturadlos y
matadlos dondequiera que los encontréis. Contra éstos os damos autoridad
absoluta.
R.
13
93. No es propio de un creyente matar a
otro creyente, salvo que sea por error. Y quien mate a un creyente por error
pondrá en libertad a un esclavo creyente, y pagará una indemnización
para que sea entregada a sus herederos, a menos que éstos lo perdonen por
caridad. Pero si la víctima fuese de un pueblo enemigo, y es creyente, el
culpable pondrá en libertad a un esclavo creyente, y si fuese de un pueblo
con el que tenéis un pacto, el culpable pagará una indemnización que
será entregada a sus herederos y pondrá en libertad a un esclavo creyente. Mas
quien no encuentre uno, ayunará durante dos meses consecutivos: como
penitencia impuesta por Al-lah-. Pues Al-lah es Omnisciente, Sabio.
94. Y quien mate intencionadamente a un
creyente, su recompensa será el Infierno, y en él morará. Y Al-lah le mostrará Su ira, lo maldecirá y le preparará un
severo castigo.
95. ¡Oh
vosotros, los que creéis! cuando avancéis por la causa de Al-lah, informaos cuidadosamente y no digáis a quien os saluda
con el saludo de la paz: “Tú no eres creyente”. Buscáis las cosas buenas de
este mundo, pero es con Al-lah donde hay
abundancia de cosas buenas. Así erais antes, pero Al-lah
os otorgó Su favor especial; informaos pues cuidadosamente. En verdad,
Al-lah es perfectamente consciente de lo que hacéis.
96. No son iguales los creyentes que se quedan
sentados, exceptuados los incapacitados, que los que se sacrifican por la
causa de Al-lah con sus bienes y personas. Al-lah ha exaltado en rango a quienes se sacrifican con sus
bienes y personas respecto a los que se quedan sentados. Y aunque Al-lah ha prometido lo mejor a todos, ha exaltado a los que se
sacrifican por encima de los que permanecen sentados, con una gran recompensa,
97. Es decir, con distintos grados
de excelencia concedidos por Él, y con especial perdón y
misericordia; pues Al-lah es el Sumo
Indulgente, Misericordioso.
R.
14
98. En verdad, a quienes los ángeles hacen
morir mientras están perjudicando sus propias almas, ellos (los ángeles) les
dirán: “¿Qué buscabais?”. Responderán: “Fuimos tratados como débiles en la
tierra”. Dirán: “¿No era la tierra de Al-lah
suficientemente amplia para que pudierais emigrar?”. Éstos son los que morarán
en el Infierno; ¡qué pésimo destino!;
99. Excepto los hombres, mujeres y niños
verdaderamente débiles, que son incapaces de preparar un plan o hallar algún
camino.
100. Tal vez Al-lah suprima
los pecados de éstos; porque Al-lah es Remisorio y
es el Sumo Indulgente.
101. Mas quien
emigre de su país por la causa de Al-lah, encontrará
en la tierra un amplio lugar de refugio y abundancia. Y quien abandone su
hogar, emigrando por la causa de Al-lah y de Su
Mensajero, y le sorprenda la muerte, tendrá su recompensa en Al-lah, pues Al-lah es el Sumo
Indulgente, Misericordioso.
R.
15
102. Y cuando viajéis por la tierra, no
pecaréis si abreviáis
103. Y cuando estés entre ellos y les
dirijas
104. Y cuando hayáis finalizado
105. Y no desfallezcáis cuando veáis a
esas gentes. Si sufrís, ellos sufren tanto como vosotros. Pero vosotros esperáis
de Al-lah lo que ellos no esperan. Pues Al-lah es Omnisciente, Sabio.
R.
16
106. Te hemos revelado ciertamente el
Libro que contiene la verdad, para que juzgues entre los hombres por lo que Al-lah te ha enseñado. Y no defiendas la causa de los que
traicionan la confianza.
107. Y pide perdón a Al-lah. En verdad, Al-lah es el Sumo
Indulgente, Misericordioso.
108. No abogues por quienes son
deshonestos con ellos mismos. En verdad, Al-lah no
ama a quien es pérfido y un gran pecador.
109. Procuran ocultarse de los hombres,
pero no se cuidan de ocultarse de Al-lah; y Él está
con ellos cuando pasan la noche tramando sobre asuntos que Él no aprueba. Pues
Al-lah abarca todo cuanto hacen.
110. ¡Mirad! sois vosotros los que
abogasteis por ellos en esta vida. Pero ¿quién abogará por ellos ante Al-lah en el Día de
111. Mas quien
hace el mal o perjudica a su propia alma, y pide después perdón a Al-lah, comprobará ciertamente que Al-lah es el Sumo Indulgente, Misericordioso.
112. Y quien comete un pecado sólo lo hace
en perjuicio de su propia alma. Pues Al-lah es
Omnisciente, Sabio.
113. Y quien comete una falta o un pecado,
y se lo imputa a un inocente, ciertamente soporta la carga de una calumnia y de
un pecado flagrante.
R.
17
114. Y si no fuera por la gracia de Al-lah contigo y por Su misericordia, un grupo de ellos había
decidido extraviarte, pero El frustró sus designios. De hecho, no
extravían a nadie salvo a si mismos y no pueden perjudicarte de modo alguno.
Al-lah te ha revelado el Libro y
115. No hay nada bueno que salga de sus
reuniones secretas salvo cuando deciden gastar por la causa del pobre, en el
bienestar público o en promover la reconciliación o reforma de las gentes. Y a
quien así actúe, buscando el agrado de Al-lah, le
concederemos pronto una magnífica recompensa.
116. En cuanto a quien se opone al Mensajero
después de que se le ha mostrado claramente la guía y sigue un camino distinto
al de los creyentes, lo dejaremos continuar por el camino que ha elegido y lo
arrojaremos al Infierno; ¡qué pésimo destino!
R.
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117. Al-lah no
perdonará que se Le asocie ningún otro copartícipe, pero perdonará cualquier
falta inferior a ésta a quien desee. Pues quien ponga otra cosa al nivel de Al-lah, en verdad se ha extraviado muy lejos.
118. No invocan, aparte de Él, mas que a falsas diosas; en realidad no invocan más
que a Satanás, el rebelde,
119. A quien Al-lah
ha maldecido. Él dijo: “Con toda seguridad me apoderaré de una parte
determinada de Tus siervos”;
120. “Y con toda seguridad los extraviaré
y despertaré en ellos vanos deseos, y ciertamente les ordenaré que corten las
orejas de los camellos y otro tipo de ganado, y ciertamente los incitaré
y modificarán la creación de Al-lah”. Y quien tome a
Satanás por amigo, en lugar de Al-lah, ciertamente
sufrirá una enorme pérdida.
121. Les hace promesas y despierta en
ellos vanos deseos, pero Satanás no les promete sino cosas vanas.
122. Son los que tendrán como morada el
Infierno, y no encontrarán medio de salir de él.
123. En cambio, a quienes creen y hacen
buenas obras los admitiremos en jardines por los que fluyen ríos, y habitarán
allí para siempre. Ésta es la promesa indefectible de Al-lah; y ¿quién es más sincero que Al-lah
en Su palabra?
124. No será según vuestros deseos ni según
los deseos del pueblo del Libro. Quien haga el mal recibirá su merecido; y
fuera de Al-lah no encontrará amigo ni defensor para
él.
125. Pero quien hace buenas obras, sea
hombre o mujer, y es creyente, entrará en el Cielo y no será perjudicado ni tan
siquiera en lo que ocupa el pequeño hueco que hay detrás de un hueso de dátil.
126. Y ¿quién es mejor en la fe que aquel
que se somete a Al-lah, practica el bien y sigue la
religión de Abraham, el recto? Pues Al-lah tomó a
Abraham como amigo íntimo.
127. Y a Al-lah
pertenece todo lo que hay en la tierra; pues Al-lah
abarca todo.
R.
19
128. Y te piden la decisión de
129. Y si una mujer teme malos tratos o
indiferencia por parte de su marido, no hay ningún mal en que se reconcilien
efectivamente. Pues la reconciliación es lo mejor. Cierto que las gentes son
inclinadas a la avaricia por naturaleza. Pero si practicáis el bien y sois
piadosos, sabed que, en verdad, Al-lah conoce
muy bien lo que hacéis.
130. Por mucho que lo deseéis, no podéis
mantener una equidad perfecta entre vuestras mujeres a pesar de
vuestras mejores intenciones. Pero no os inclinéis totalmente hacia una
dejando a las demás en estado de incertidumbre, desatendidas y sin afecto. Y si
os enmendáis y os reconciliáis, en verdad Al-lah es
el Sumo Indulgente, Misericordioso.
131. Mas si se separan, Al-lah los hará independientes a ambos, gracias a Su abundancia;
pues Al-lah es Magnánimo, Sabio.
132. Y a Al-lah
pertenece cuanto hay en los cielos y en la tierra. Y tanto a quienes se les
entregó el Libro antes que a vosotros, como a vosotros mismos, os hemos
ordenado temer a Al-lah. Pero si dejáis de creer, recordad
que a Al-lah pertenece cuanto hay en los cielos y
en la tierra, y Al-lah es Autosuficiente, Loable.
133. Pues a Al-lah
pertenece cuanto hay en los cielos y en la tierra, y basta Al-lah como Protector.
134. Si a Él Le place, puede expulsaros, ¡Oh, humanos!, y poner a otros en vuestro lugar;
porque Al-lah tiene pleno poder para hacer eso.
135. Quien desee la recompensa de este
mundo, que recuerde que en Al-lah está la
recompensa de este mundo y la del futuro; pues Al-lah
es Quien todo lo Oye y todo lo Ve.
R.
20
136. ¡Oh
vosotros, los que creéis! sed estrictos en la observancia de la justicia,
actuando de testigos por la causa de Al-lah, aunque
sea contra vosotros mismos, vuestros padres y familiares. Sea rico o pobre, Al-lah está más atento a ambos que vosotros. No sigáis
pues los bajos deseos para que podáis actuar con equidad. Y si ocultáis la
verdad o la eludís, recordad que Al-lah
conoce muy bien todo lo que hacéis.
137. ¡Oh
vosotros, los que creéis! creed en Al-lah y en Su
Mensajero, en el Libro que Él ha revelado a Su Mensajero, y en el que reveló
antes de este. Pues quien no cree en Al-lah,
Sus ángeles, Sus Libros, Sus Mensajeros y en el Último Día, ciertamente se ha extraviado
muy lejos.
138. A quienes creen, dejan de creer,
creen de nuevo, otra vez dejan de creer y luego aumentan en su incredulidad,
Al-lah nunca los perdonará ni los guiará al camino
recto.
139. Dad a los hipócritas la noticia de
que sufrirán un espantoso castigo.
140. Quienes toman por amigos a incrédulos
en lugar de creyentes ¿buscan acaso dignidad alguna de ellos? Pues que
recuerden que toda dignidad pertenece a Al-lah.
141. Él ya os ha revelado en el Libro que,
cuando oigáis que son negados y escarnecidos los Signos de Al-lah, no os sentéis con ellos mientras no inicien otra
conversación; ya que, de no hacerlo, seríais como ellos. En verdad, Al-lah reunirá juntos, en el Infierno, a hipócritas e
incrédulos;
142. Aquellos que esperan noticias
acerca de vosotros. Si obtenéis una victoria procedente de Al-lah, dicen: “¿No estábamos acaso con vosotros?”. Y si los
incrédulos participan en ella, les dicen: “¿No recogimos lo mejor
de vosotros y os protegimos contra los creyentes?”. Al-lah
juzgará entre vosotros en el Día de
R.
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143. Los hipócritas pretenden engañar a
Dios, pero Él hará que se engañen a ellos mismos. Cuando se levantan para
vistos por los hombres, e invocan a Dios, pero poco.
144. Vacilando entre esto y
aquello, sin pertenecer a estos ni a aquellos. Y si Al-lah hace que alguien se pierda, no encontrarás para él camino
alguno.
145. ¡Oh
vosotros, los que creéis! no toméis por amigos a los incrédulos, prefiriéndolos
a los creyentes. ¿Queréis dar a Al-lah una prueba
manifiesta contra vosotros mismos?
146. Los hipócritas estarán con seguridad
en lo más profundo del Fuego; y no podrás encontrarles defensor.
147. Excepto los que se arrepienten, se
enmiendan, se aferran a Al-lah y son sinceros en su
obediencia a Al-lah. Éstos están entre los creyentes.
Y Al-lah concederá pronto una magnífica recompensa a
los creyentes.
148. ¿Por qué os habría de castigar Al-lah si sois agradecidos y creéis? Pues Al-lah es Agradecido, Omnisciente.
PARTE
VI
149. A Al-lah
no le agrada que se profieran palabras impropias en público, excepto por
parte de quien esté siendo perjudicado. En verdad, Al-lah lo Oye todo, es Omnisciente.
150. Tanto si ponéis de manifiesto como si
ocultáis una buena obra, o si perdonáis el mal, sabed que Al-lah es ciertamente el Perdonador de pecados y es
Omnipotente.
151. En verdad, quienes no creen en Dios
ni en Sus Mensajeros y desean hacer distinción entre Al-lah
y Sus Mensajeros, dicen: “Creemos en unos y no creemos en otros”, y quieren
tomar un camino intermedio;
152. Éstos son, en efecto, verdaderos
incrédulos, y para los incrédulos hemos preparado un castigo infamante.
153. Y en cuanto a quienes creen en Al-lah y en Sus Mensajeros y no hacen distinción entre ninguno
de ellos, es a éstos a quien Él dará pronto sus recompensas. Pues Al-lah es Sumo Indulgente, Misericordioso.
R.
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154. El pueblo del Libro te pide que hagas
que les descienda un Libro desde el Cielo. Ya pidieron a Moisés algo más grande
que esto cuando dijeron: “Muéstranos a Al-lah cara a
cara”. Y al punto les sobrevino un castigo demoledor por su grave pecado. Entonces
tomaron el becerro para adorarlo después de haberles llegado Signos
evidentes, pero incluso eso les perdonamos. Y dimos a Moisés un
argumento claro y decisivo.
155. E hicimos que el Monte se elevara
sobre ellos mientras pactábamos una alianza, y les dijimos: Entrad por la
puerta con sumisión”, y les dijimos: “No profanéis el Sabbath”.
Y aceptamos su firme pacto.
156. Luego, por haber roto su pacto, por
negar los Signos de Al-lah, por intentar matar
injustamente a los Profetas y por decir: “Nuestros corazones están cubiertos”,
-¡No!: Al-lah los ha sellado por su incredulidad, por
no creer sino poco-
157. Y debido a su incredulidad y por
haber dirigido contra María una gravísima calumnia,
158. Y por decir: “Hemos matado al Mesías,
Jesús, hijo de María, el Mensajero de Al-lah”; cuando
en realidad no lo asesinaron, ni lo mataron por crucifixión[vi],
sino que apareció ante ellos como crucificado; pero los que discrepan al
respecto se encuentran, en verdad, en duda sobre esta cuestión; no tienen un
conocimiento directo de ella, sino que sólo se apoyan en conjeturas; pero
ciertamente ellos no lo mataron.
159. Por el contrario, Al-lah lo exaltó hacia Él. Pues Al-lah
es Poderoso, Sabio.
160. Y no hay secta o grupo de entre el
pueblo del Libro que no crea en él antes de su muerte; y en el Día de
161. Así, debido a la trasgresión de los
judíos, les prohibimos cosas puras que les habían sido permitidas, y también
por haber extraviado a muchos hombres del camino de Al-lah,
162. Y por cobrar intereses, aunque
se les había prohibido, y por devorar injustamente los bienes de las
gentes. Pero para los incrédulos hemos preparado un doloroso castigo.
163. Pero aquellos de entre ellos que
están firmemente apoyados en el conocimiento, y los creyentes, creen lo que te
ha sido revelado y en lo que fue revelado antes de ti; y especialmente
aquellos que cumplen
R.
23
164. En verdad, te hemos mandado la
revelación, como revelamos a Noé y a los Profetas que le siguieron; y enviamos
la revelación a Abraham, Ismael, Isaac, Jacob y sus hijos; y a Jesús,
Job, Jonás, Aarón y Salomón, y dimos a David los Salmos.
165. Y enviamos algunos Mensajeros
que te hemos mencionado y otros que no te hemos mencionado –y Al-lah habló a Moisés transmitiéndole los Mandamientos-[vii]
166. Mensajeros, portadores de buenas
nuevas y advertencias, para que las gentes no tuvieran argumento contra Al-lah después del advenimiento de los Mensajeros. Pues
Al-lah es Poderoso, Sabio.
167. Pero Al-lah
da testimonio, por medio de la revelación que te envió, que El la hizo
descender cargada de Su ciencia, y los ángeles también son testigos;
aunque Al-lah basta como Testigo.
168. Los incrédulos que apartan a otros
del camino de Al-lah, ciertamente se han extraviado
muy lejos.
169. En verdad, Al-lah
no perdonará a los incrédulos que han actuado inicuamente, ni les guiará por
camino alguno.
170. Excepto el camino del Infierno, en
donde morarán un larguísimo período. Pues eso es
fácil para Al-lah.
171. ¡Oh,
humanos! el Mensajero ha venido a vosotros con
172. ¡Oh pueblo
del Libro! no rebaséis los límites de vuestra religión y no digáis de Al-lah más que la verdad. En verdad, el Mesías, Jesús, hijo de
María, fue sólo un Mensajero de Al-lah y el
cumplimiento de Su palabra que reveló a María, y una gracia procedente de
Él. Creed, pues, en Al-lah y en Sus Mensajeros
y no digáis: “Son tres”. Desistid; será mejor para vosotros. En
verdad, Al-lah es el sólo Dios Único. Lejos está de
Su Santidad que haya de tener un hijo. A Él pertenece cuanto hay en los cielos
y en la tierra. Y Al-lah es suficiente como
Protector.
R.
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173. En verdad, el Mesías no desdeñará
nunca ser siervo de Al-lah, como tampoco los ángeles
que están cerca de Dios; mas quienes desdeñan adorarle y caen en el
orgullo, sepan que los reunirá a todos junto a Él.
174. En cambio, a los que han creído y
hecho buenas obras, les dará su recompensa completa y les entregará más de Su
magnanimidad; pero a los desdeñosos y orgullosos los castigará con un doloroso
castigo. Y fuera de Al-lah no encontrarán amigo ni
defensor alguno.
175. ¡Oh
humanos!, ciertamente os ha llegado una prueba manifiesta de vuestro Señor, y
os hemos revelado una Luz evidente.
176. En cuanto a quienes creen en Al-lah y se aferran a Él, ciertamente Él los admitirá a Su
misericordia y gracia, y los guiará por el camino recto que lleva hasta
Él mismo.
177. Te piden instrucciones. Diles: “Al-lah os da Sus instrucciones respecto al ´Kalalah.
Si un hombre muere sin hijos y tiene una hermana, ella recibirá la mitad de
cuanto deje; y él heredará de ella si ésta no tiene hijos. Pero si hubiese dos
hermanas, recibirán dos tercios de cuanto deje. Y si los herederos son
hermanos –hombres y mujeres- entonces el varón recibirá la parte de dos
hembras. Al-lah os explica esto para que no os
extraviéis, pues Al-lah conoce perfectamente todas
las cosas”.
[i] Aquí se dirige a la sociedad en su conjunto, aunque la propiedad de la que se habla no es la propiedad nacional sino la que pertenece a los huérfanos, cuyo número aumenta extraordinariamente en las guerras. Obviamente, una parte considerable de la riqueza nacional se ve involucrada en estas circunstancias excepcionales. Si una nación en su conjunto, no cuida de tales propiedades y la deja enteramente al cargo de niños sin experiencia ni capacidad para manejar sus bienes con sensatez, acabará afectando necesariamente de forma adversa a toda la economía nacional. Para resolver este problema, se hace a la nación en su conjunto destinataria del mensaje y se le hace responsable del cuidado oportuno de la propiedad en cuestión, como si de hecho le perteneciera. Esto no significa, no obstante, que a tales huérfanos se les deba desposeer o desheredar de forma permanente de sus derechos individuales. El versículo que sigue y el nº 11 abundan en la importancia de este versículo.
[ii] La palabra “arbitro” no es realmente necesaria porque el pronombre “ellos” puede también referirse a las partes afectadas.
[iii] La palabra “impuro” es argumentable. El término árabe “Yunuban” se aplica a la persona que ha tenido una relación sexual o a la que ha eyaculado, sin relación sexual. En tales casos, es preciso tomar un baño antes de ofrecer las oraciones.
[iv] No sería hacer justicia a la primera parte del versículo el hecho de traducirlo simplemente, pues aquí se describe a los hipócritas pronunciando mal e intencionadamente algunas frases comunes para darles un giro con el propósito de insultar al Santo Profeta. Los creyentes usaban la frase “Same’na wa at’ana” que significa “oímos y obedecemos”. En lugar de decir “At’ana”, los hipócritas decían “Asai’na” (la palabra usada en el texto real del versículo) significando que “oímos y desobedecimos”. Sin embargo lo pronunciaban arrastrando la palabra tratando de confundir al oyente y hacerle creer que habían dicho “at’ana” en lugar de “asai’na”. A un oyente atento, sin embargo, no le pasaba desapercibido el engaño y el insulto implícito.
De la misma manera pronunciaban la palabra “Rai’na” torciendo la lengua para hacer que sonara a mitad de voz entre “Rai’na” y “Raena”. Rai’na significa sé indulgente con nosotros, mientras que Rae’na quiere decir “Oh, nuestro pastor de ganado”. También se trataba de un intento de insultar al Santo Profeta bajo el engaño de la pronunciación.
[v] La expresión coránica “Ijtilafan Kaziran” (muchas contradicciones) quiere significar que, de ser otro distinto de Al-lah el autor del Santo Corán, la gente hubiera encontrado muchas contradicciones en el Libro. Una expresión similar respecto a la creación del Universo se encuentra en 67:4 (Al-Mulk) que declara que es imposible encontrar un fallo o contradicción en la obra de Dios.
[vi] Se hace énfasis sobre su fracaso en matar a Jesús por cualquier medio. Se recuerda al lector que el comienzo del versículo hace referencia a la jactancia de los judíos de que habían tenido éxito en matar a Jesús.
Esta afirmación judía es rechazada por el Santo Corán. Por eso, al final del versículo, la declaración concluyente especifica que ocurriera lo que hubo ocurrido, ciertamente que fracasaron en su intento de matarle. Esto implica que no es el acto de la crucifixión lo que se niega. Se niega la muerte por crucifixión.
“Wa la kin shubbiha lahum”.
La palabra shubbiha del texto debe ser estudiada cuidadosamente. El contexto del pasaje precedente no permite aplicar esta referencia a ningún otro salvo a Jesús, o, de manera alternativa, podría referirse al incidente en general.. De acuerdo con las reglas de la gramática, el pronombre implícito en la palabra “Shubbiha” no puede referirse a otro que a Jesucristo. Esto significa que fue él quien fue ocultado y se les hizo aparecer como similar a alguien otro. Por tanto, Jesús fue colgado en la cruz, de manera similar a como fue colgado cualquier otro. Evidentemente, la negación no se refiere a la crucifixión en sí o a la muerte aparente como consecuencia de la misma, sino que lo que se niega es la muerte por crucifixión. Existió ciertamente una gran confusión respecto a lo que realmente ocurrió en aquel momento. Por lo tanto el versículo continúa creando este escenario existente de confusión y duda. Todo lo demás no es sino conjetura. Esta es la única conclusión.
Si la palabra “Subbiha” se aplica al incidente en conjunto, querría señalar las pretensiones divergentes de los dos grupos en disputa respecto a lo acontecido. Ninguno de los dos grupos estaba seguro de la validez de sus afirmaciones. Por ejemplo, la creencia cristiana de que la muerte de Jesús por crucifixión y su posterior resurrección, no se basa en pruebas tangibles sino que es una mera conjetura. De igual manera la afirmación judía de la muerte de Jesús en la cruz no era menos supuesta; por ello solicitaron a Pilatos que les entregara el cuerpo de Jesús. De hecho, expresaron claramente sus dudas respecto a todo el episodio y su supuesta muerte y advirtieron a Pilatos que en el caso de que hubiera sobrevivido, podría reaparecer en público declarando que había resurgido de los muertos (Mateo 27:63-64).
Es a esto a lo que se refiere la última parte del versículo, cuando dice “Wa innal-lazina”: ciertamente quienes difieren sobre ello (o sobre él en cuanto a los que realmente le sucedió) se encontraban ellos mismos en la duda
“Bal Rafa’a hul-laho Ileihi”
La mayoría de los musulmanes ortodoxos deducen de esta parte del versículo que la connotación “bal” se refiere al acto de la crucifixión; es decir, que en vez de dejar que muriera sobre la cruz, Dios le rescató elevándolo corporalmente a algún lugar del cielo. En consecuencia, debe estar viviendo en algún lugar del espacio con la misma forma corporal que poseía al momento previo del intento de su crucifixión. Esta interpretación origina muchas preguntas difíciles de responder, como:
a). Si Jesús no fue crucificado en absoluto, ¿es acaso toda la historia de la crucifixión completamente rechazable y todo el episodio no más que una ficción o ilusión óptica vivida por los judíos, los cristianos y los romanos por igual?
b)¿Dónde existe en el versículo la afirmación de que Jesús fue ascendido corporalmente a los cielos? Todo lo que se menciona es simplemente que Al-lah lo elevó hacia Si mismo.
Respecto a la primera cuestión, los ortodoxos responden creando un escenario fantástico según el cual no se niega el hecho mismo de la crucifixión, pero se alega que la persona que fue crucificada no era Jesús sino alguien a quien se dio semejanza a Jesús por obra de unos ángeles, bajo mandato divino. Por tanto, las dudas y las conjeturas se refieren a la identidad de la persona que fue crucificada. Evidentemente, esta explicación genera más problemas que los que soluciona. Además, este relato carece de fundamento alguno. No hay evidencia en las Escrituras ni evidencia basada en las tradiciones del Santo Profeta (sas) que apoye esta extraña opinión, que lo único que consigue es crear mas desconcierto e incertidumbre.
Es como si esta explicación del versículo se hubiera inspirado únicamente a los “eruditos” medievales sin que el Mensajero de Dios (la paz sea con él) hubiera permanecido advertido de ella.
Respecto a la segunda cuestión, la debilidad del argumento se hace aparente desde las palabras del Santo Corán. La palabra “Rafa’a” significa elevado. Cuando Al-lah eleva a una persona, dicha elevación se refiere siempre al estatus del individuo, nunca a su cuerpo. De hecho, es imposible traducir este versículo de alguna otra manera distinta a la referida, es decir, a la elevación del estado espiritual.
El versículo declara que Al-lah elevó a Jesús hacia Si mismo. Evidentemente no se menciona ningún punto en el espacio hacia el cual Al-lah lo hiciera ascender. El lo exaltó a Si mismo mientras El se hallaba presente donde Jesús se encontraba. No hay lugar en el cielo ni en la tierra que se encuentre vacío de la presencia de Dios. Por tanto, cuando se dice que alguien ha sido elevado a El, es imposible e inconcebible un movimiento corporal. Según el entendimiento Ahmadía de este versículo, la connotación de “contrario” se refiere a la declaración judía de la muerte maldita de Jesús. Obviamente, lo opuesto a esto, es la cercanía a Dios.
[vii] Según la gramática árabe, cuando la raiz de una palabra es repetida como en el caso de este versículo, se hace con la intención de indicar intensidad, repetición, altas cualidades, o para clarificar una ambigüedad. Todas estas connotaciones pueden aplicarse de forma simultánea.