2. La revelación de este Libro procede
de Al‑lah, el Poderoso, el Sabio.
3. Por cierto
que somos Nosotros quienes te hemos revelado el Libro con verdad; adora pues a
Al‑lah, dedicándole tu fe con toda sinceridad.
4. Escuchad: sólo a Al‑lah se le debe sincera obediencia. Y quienes toman
por protectores a otros distintos de Él, dicen:
“Los servimos únicamente para que nos lleven a un
nivel próximo a Al‑lah”. En verdad, Al‑lah juzgará entre ellos en
cuanto a lo que disputan. Ciertamente Al-lah no guía al mentiroso desagradecido.
5. Si Al‑lah hubiese
querido tomar un Hijo, hubiera elegido a quien le gustara de lo creado por Él
¡Santo es Él! Él es Al‑lah, el Único, el Dominante.
6. Creó los cielos y la tierra de
acuerdo con los requisitos de la sabiduría. Hace que la noche cubra el día y
que el día cubra la noche; ha puesto en servicio al sol y a la luna; cada uno
sigue su curso hasta el momento
señalado. Escuchad, sólo Él es Poderoso,
el Gran Perdonador.
7. Él os creó de un solo ser; y a
partir de él creó a su compañera; y os ha enviado ocho cabezas de ganado en parejas. Os crea en los vientres de vuestras
madres, creación tras creación, en tres grados de tinieblas. Éste es Al‑lah,
vuestro Señor. Suyo es el Reino. No existe ningún dios sino Él. ¿Incluso así os
apartáis?
8. Si sois desagradecidos, en verdad
Al‑lah es Autosuficiente, por ser
independiente de vosotros. Mas Él no aprueba la
ingratitud en Sus siervos. Pero si mostráis gratitud, le agrada verla en vosotros. Ningún portador de
carga llevará la carga de otro. Después volveréis a vuestro Señor; Él os
informará lo que habéis estado haciendo. En verdad, Él conoce muy bien lo que
hay oculto en los pechos.
9. Mas
cuando la aflicción cae sobre el hombre, acude a su Señor, volviendo a Él, con penitencia. Después, cuando Él le
otorga Su favor, olvida lo que solía implorar antes y empieza a asignar rivales
a Al‑lah, para apartar a los
hombres de Su Camino. Dile: “Aprovéchate algún tiempo de tu incredulidad;
en verdad eres de los habitantes del Fuego”.
10. ¿Acaso quien ora con devoción
a Dios en las horas de la noche,
postrado y de pie, teme el Más Allá y espera la misericordia de su Señor, puede equipararse a quien no actúa así? Di: “¿Son acaso iguales quienes conocen y
quienes no conocen?”. En verdad, sólo caerán en la cuenta los dotados de conocimiento.
R.2
11. Diles: “Oh
vosotros, Mis siervos creyentes, temed a vuestro Señor. Hay una recompensa excelente
para quienes practican el bien en esta vida. Y la tierra de Al‑lah es
vasta. En verdad, los perseverantes tendrán su recompensa sin medida”.
12. Diles: “En verdad, se me ha
ordenado que adore a Al‑lah, ofreciéndole una sincera devoción en la fe.
13. “Y se me ha ordenado que sea
el primero de los que se someten a Él”.
14. Diles: “En
verdad temo, si desobedezco a mi Señor, el castigo del gran día”.
15. Diles: “A Al‑lah es a
Quien adoro, siendo sincero ante Él en mi religión.
16. “Adorad pues a lo que queráis
fuera de El”. Diles: “En verdad los perdedores serán quienes arruinen a sus
almas y a sus familias en el Día de la Resurrección”.¡Cuidado!
ésa será ciertamente la pérdida manifiesta.
17. Tendrán sobre ellos capas de
fuego, y debajo de ellos, otras similares.
Contra esto es contra lo que Al‑lah advierte a Sus siervos: “Oh, siervos Míos, temedme sólo a Mí”.
18. Mas
quienes se apartan de los falsos dioses para no adorarles y vuelven a Al‑lah:
Para ellos hay una buena nueva. Da pues la buena nueva a Mis siervos.
19. Que escuchan la Palabra y siguen
lo mejor de ella. Ellos son los guiados por Al‑lah y ellos son los
hombres del entendimiento.
20. ¿Podrá ser rescatado, pues, aquel contra quien se
ha dictado la sentencia del castigo? ¿Puedes rescatar a quien está en el Fuego?
21. Pero para los que temen a su Señor hay mansiones elevadas y otras construidas aún más elevadas, por debajo de las cuales fluyen ríos. Al‑lah ha hecho esa promesa; y Al‑lah no rompe Su promesa.
22. ¿No has visto que Al‑lah envía
el agua del cielo, y hace que fluya en
forma de pequeños arroyuelos en la tierra, produciendo entonces con ella
vegetación de diversos colores? Después se seca y la ves ponerse amarilla; más
tarde se convierte en desperdicio. Aquí hay en verdad un recordatorio para los hombres
que entienden.
R.3
23. ¿Acaso es aquel cuyo seno ha abierto Al‑lah para la aceptación del Islam, a fin de que sea
guiado por una luz procedente de su Señor, como
quien anda a tientas en las tinieblas de la incredulidad? ¡Ay, pues, de
aquellos cuyos corazones están endurecidos contra el recuerdo de Al‑lah!
Están en un error evidente.
24. Al‑lah ha revelado el mejor Mensaje en forma de un libro, cuyos
versículos se apoyan mutuamente, y se repiten en diversas formas. Ante él se estremece la piel de quienes temen a
su Señor. Después su piel y sus corazones se ablandan ante el recuerdo de Al‑lah;
Así es la guía de Al‑lah; con ella encamina a quien Le agrada. Mas a
quien Al‑lah sentencia como extraviado... no tendrá guía alguna.
25. ¿Acaso
aquel que, no tiene más que su propia fe para protegerlo del severo castigo
del Día de la Resurrección es como el que
se siente seguro? Mas se dirá a los inicuos: “probad lo que solíais ganar”.
26. Quienes existieron antes que
ellos rechazaron a Nuestros Mensajeros, por
lo que el castigo les sobrevino de donde no esperaban.
27. Al‑lah les ha hecho,
pues, probar la humillación en la presente vida y el castigo del Más Allá será
ciertamente mayor; ¡ojalá lo supieran!
28. En verdad en este Corán hemos
presentado a los hombres toda clase de parábolas, para que caigan en la cuenta.
29. Hemos revelado el Corán manifiestamente claro y sin torcimiento alguno, para que puedan llegar a ser justos.
30. Al‑lah presenta una
parábola: un hombre perteneciente a varios socios, que están mutuamente en desacuerdo,
y otro hombre que pertenece exclusivamente a un solo hombre. ¿Es igual el
ejemplo de ambos? Toda alabanza pertenece a Al‑lah. Pero la mayoría de
ellos lo desconocen.
31. Ciertamente morirás, y ciertamente
ellos morirán también.
32. Y después, en el Día de la Resurrección,
disputaréis mutuamente ante vuestro Señor.
PARTE XXIV
R.4
33. ¿Quién es, pues, más injusto que quien
miente contra Al‑lah y rechaza la verdad cuando le llega? ¿No hay acaso
en el Infierno una morada para los incrédulos?
34. Mas
quien ha traído la verdad, y quien da testimonio de ella como tal: ésos son los justos.
35.Tendrán
con su Señor cuanto deseen; ésa es la recompensa de los que practican el bien.
36. Por lo que Al‑lah
retirará de ellos las consecuencias nefastas
de lo que hicieron, y les concederá su recompensa de acuerdo con lo mejor de lo
que hicieron.
37. ¿No es Al‑lah
suficiente para Sus siervos? Sin embargo ellos intentarán atemorizarte con lo
que colocan en Su lugar. Mas a quien Al‑lah
sentencia como perdido: para él no habrá guía.
38. Y a quien Al‑lah guía,
no hay nadie que pueda extraviarlo. ¿Acaso no es Al‑lah el Poderoso, el Señor
de la retribución?
39. Y si les preguntas: “¿Quién
creó los cielos y la tierra?” dirán ciertamente: “Al‑lah”. Diles:
“¿Pensáis vosotros que si Al‑lah quisiera hacerme algún daño, aquellos a
quienes invocáis fuera de Al‑lah podrán evitar el daño infligido por Él?
O, si Él deseara mostrarme Su misericordia, ¿podrían ellos privarme de Su
misericordia?”. Diles: “Al‑lah me basta. En Él confían quienes están dispuestos
a confiar”.
40. Diles: “Oh,
pueblo Mío, actuad del mejor modo
posible; Yo también actúo. Pronto
sabréis,
41. “Quién es
aquel a quien azotará un castigo que lo afligirá y sobre quien caerá un
castigo permanente”.
42. En verdad, te hemos revelado
el Libro con la verdad para el bien de los
hombres. Así pues, quien sigue la guía, la
sigue a favor de su propia alma; y quien se extravía, se extravía
únicamente en su perjuicio. Mas tú no eres su
guardián.
R.5
43. Al‑lah se lleva las
almas de los vivos en el momento de su muerte; y durante su sueño las de los
que aún no han muerto. Y después
retiene las de aquellos cuya muerte ha decretado y devuelve a las otras hasta
el plazo fijado. Aquí hay ciertamente Signos para las gentes que reflexionan.
44. ¿Se han buscado intercesores
fuera de Al‑lah? Diles: “¿Habéis actuado
así aunque no tienen poder sobre nada, ni inteligencia?”.
45. Diles: “Toda la intercesión corresponde a Al‑lah.
A Él pertenece El Reino de los cielos y de la tierra. Y a Él seréis más tarde devueltos”.
46. Mas cuando se menciona
sólo a Al‑lah, retroceden con aborrecimiento los corazones de quienes no
creen en el Más Allá; pero cuando se mencionan otros distintos a Él, he ahí
que empiezan a regocijarse
47. Di: “¡Oh, Al‑lah!
Hacedor de los cielos y de la tierra; Conocedor de lo visible y de lo invisible;
sólo Tú juzgarás entre Tus siervos en
relación con sus divergencias”.
48. Si los inicuos poseyeran todo lo que hay en la
tierra y el doble de todo ello, ciertamente desearían
rescatarse con ello del severo castigo del Día de la Resurrección; pero
recibirán de Al‑lah lo que nunca pensaron.
49. Y se les hará evidente las
nefastas consecuencias de lo que merecieron
y caerá sobre ellos todo aquello de lo que solían burlarse.
50. Cuando la tribulación cae
sobre el hombre, Nos invoca. Pero cuando le concedemos un favor Nuestro, dice:
“esto se me ha dado gracias a mi propio conocimiento”. No; se trata sólo
de una prueba, pero la mayoría de ellos lo desconocen.
51.
Quienes existieron antes que ellos dijeron lo mismo, y sin embargo todo lo que
habían conseguido no les sirvió de nada;
52. De ese modo las consecuencias malvadas de lo que merecieron,
cayeron sobre ellos; y en cuanto a quienes hacen el mal de entre estos incrédulos, también serán sobrecogidos
con lo que no podrán lograr frustrar.
53. ¿Acaso no saben que Al‑lah
amplía sus favores a quien Le agrada, y los constriñe para quien quiere? En verdad aquí hay Signos para los hombres que
creen.
R.6
54. Diles: “¡Oh
siervos Míos, que habéis cometido excesos contra vuestras propias almas! no
desesperéis de la misericordia de Al‑lah, pues en verdad Al‑lah
perdona todos los pecados. Ciertamente Él es el Sumo Indulgente, Misericordioso.
55. “Volved a vuestro Señor, y someteos a Él, antes de que os llegue
el castigo; pues entonces no recibiréis
ayuda.
56. “Seguid la mejor Enseñanza, que os ha sido revelada por
vuestro Señor, antes de que el castigo os sobrevenga de improviso, mientras no
lo esperáis;
57. “Para que ningún alma pueda
decir, “¡Ay de mí! Incumplí mi obligación
a pesar de estar en la presencia de Al‑lah; y ciertamente fui de aquellos
que se burlaron”.
58. “O que diga: “Si Al‑lah
me hubiese guiado, ciertamente habría estado entre los justos”;
59. “O que diga cuando observe el
castigo: “¡Si pudiera volver al mundo, sería entonces de aquellos que
practican el bien!”.
60. Dios responderá: “Ay, te llegaron Mis Signos pero tú los trataste
como mentiras, fuiste arrogante y perteneciste a los incrédulos”.
61. Y en el Día de la Resurrección, verás a quienes mintieron contra
Al‑lah, con sus rostros ennegrecidos. ¿No hay acaso en el Infierno una
morada para los orgullosos?
62. Mas Al‑lah conducirá a los que Le temen, a su lugar
legítimo de seguridad y éxito; el mal no les afectará ni serán
afligidos.
63. Al‑lah es el Creador de
todas las cosas y es el Guardián de todas las cosas.
64. A Él pertenecen las llaves de los cielos y la tierra; mas quienes no crean en los Signos de Al‑lah, ellos
serán los perdedores.
R.7
65. Diles: “¿Es a otros dioses distintos
a Al‑lah a quienes me ordenáis adorar, Oh
ignorantes?”.
66. En verdad se te ha
revelado al igual que a los que te precedieron: “Si atribuyes partícipes a Dios, tu trabajo será vano en verdad y
te contarás ciertamente entre los perdedores”.
67. ¡Ay! adorad a Al‑lah
y sed de los agradecidos.
68. No respetan apropiadamente la Majestad de Al‑lah como es
debido. Y la tierra estará enteramente bajo Su dominio en el Día del Juicio
Final, y así también estarán los cielos enrollados en Su mano derecha. Glorificado
y exaltado sea Él por encima de lo que ellos Le asocian.
69. Sonará la trompeta y todos los que estén en los cielos y todos los que estén en la tierra caerán desvanecidos, excepto aquellos a
quienes Al‑lah guste librar.
Después sonará una segunda vez, e inmediatamente se pondrán de pie, mirando
alrededor.
70. La tierra brillará con la luz
de su Señor, el Libro será colocado abierto
ante ellos, se traerá a los Profetas y a los testigos, dictándose sentencia
entre ellos con justicia, y no serán perjudicados.
71. Pues cada alma será recompensada
plenamente por lo que hizo. Él sabe muy bien lo que hacen.
R.8
72. Quienes no creyeron serán conducidos al Infierno en grupos hasta que, al llegar a él, se abran sus puertas, y sus Guardianes les digan: “¿Acaso no os llegaron Mensajeros de entre vosotros mismos, recitándoos los Signos de vuestro Señor, y advirtiéndoos de la reunión de este Día vuestro? Ellos responderán: “Sí, pero la sentencia del castigo ha sido dictada justamente contra los incrédulos”.
73.
Se dirá entonces: “Entrad pues en las puertas del Infierno, morando en él. Pues
pésima es la morada del arrogante”.
74. Pero quienes temieron a su Señor
serán llevados al Cielo en grupos hasta que, al llegar a él y una vez abiertas
sus puertas, sus Guardianes les digan: “¡La paz sea con vosotros! Sed felices,
y morad aquí”.
75. Ellos responderán: “Toda alabanza
corresponde a Al‑lah, que ha cumplido Su promesa para con nosotros y nos
ha dado la tierra como herencia, fijando nuestra morada en el Jardín, en donde
nos agrade”, ¡Qué excelente es pues la recompensa de los trabajadores justos!
76. Verás a los
ángeles rodeando el Trono, glorificando a su Señor con Su alabanza. Se juzgará
entre ellos con justicia. Y se dirá: “Toda alabanza corresponde a Al-lah, el Señor
de los mundos”.