HUD 

 

 

1.  En el nombre de Al-lah, el Clemente, el Misericordioso.

 

2.  ALIF LAM RA. Éste es un Libro cuyos versículos han sido fortalecidos y creados sin defecto, y luego expuestos con detalle. Procede del Único Sabio y Conocedor de todo.

 

3.  Enseña que no debéis adorar a nadie sino a Al-lah. Sólo soy para vosotros un Amonestador y portador de buenas nuevas de Él;

 

4.  Para que pidáis el perdón de vuestro Señor y volváis después a Él. Él os proporcionará una provisión generosa hasta el plazo fijado. Y concederá Su gracia a quien la merezca. Pero si os apartáis temo para vosotros la sanción del día grandioso.

 

5.  Hacia Al-lah regresaréis, y Él tiene poder sobre todas las cosas.

 

6.  Ahora, en verdad, repliegan sus pechos para esconderse de Él. Pero aunque se cubran con sus vestiduras, Él sabe lo que ocultan y lo que revelan. En verdad, Él conoce perfectamente lo que hay en sus corazones.

 

PARTE XII

7.  Pues no existe criatura que se mueva en la tierra sin que sea Al-lah Quien le proporcione su sustento. Él conoce su lugar de residencia temporal y permanente. Todo esto está registrado en un Libro diáfano.

 

8.  Él es Quien creó los cielos y la tierra en seis períodos y Su Trono se apoya en el agua, para probaros y mostrar cuál de vosotros observa mejor conducta. Y si dices: “Seréis resucitados después de la muerte”, los incrédulos dirán ciertamente. “esto no es más que un engaño manifiesto”.

 

9.  Pero si les retrasamos el castigo hasta el tiempo calculado, ciertamente dirían: “¿qué es lo que lo retiene?”. Pues bien, en el día en que les llegue, en verdad no les será apartado, y aquello de lo que solían burlarse, les rodeará.

 

R. 2

10.  Mas si hacemos que el hombre pruebe Nuestra misericordia, y después se la retiramos, en verdad se siente desesperado, desagradecido.

 

11.  Y si después de que ha sufrido la desgracia le hacemos probar la prosperidad, dirá ciertamente: “¡los males se han apartado de mí!”. Helo ahí exultante, lleno de jactancia.

 

12.  Salvo los perseverantes y los que hacen buenas obras: son ellos quienes tendrán el perdón y una gran recompensa.

 

13.  Se imaginan que tal vez vayas a abandonar ahora parte de lo que te ha sido revelado; y que tu pecho se va a estrechar por ello, porque dicen: “¿Por qué no se le ha enviado un tesoro desde lo alto o ha venido con él un ángel?”. En verdad, tú sólo eres un Amonestador, y Al-lah es el Guardián de todas las cosas.

 

14.  ¿Por ventura dicen: “él lo ha inventado”? Diles: “Presentad entonces diez Surahs como éste, inventados, y acudid a quien podáis aparte de Al-lah, si sois veraces”.

 

15.  Y si ellos no te responden sabed entonces que ha sido revelado lleno del conocimiento de Al-lah y que no hay otro Dios fuera de Él. ¿Os someteréis entonces?

 

16.  A quienes deseen la vida presente y su ornato, les pagaremos plenamente por sus obras en esta vida y no serán perjudicados.

 

17.  Son quienes no tendrán nada en el Más Allá salvo el Fuego; y lo que forjaron en esta vida se reducirá a la nada, y vano será lo que solían hacer.

 

18.  ¿ Puede ser acaso un impostor quien tiene una prueba clara de su Señor, y a quien le sigue un testigo Suyo para dar testimonio de su verdad, y que fue precedido del Libro de Moisés, una guía y una fuente de misericordia? Ellos[i] creen en él; y quienquiera que, de las diferentes sectas, le rechace, tendrá el Fuego como su lugar fijado. No dudes pues sobre ello. Ciertamente es la verdad de tu Señor; aunque la mayoría de la gente no cree.

 

19.  Mas ¿quién es más injusto que quien trama una mentira contra Al-lah? Los que actúen así serán presentados ante su Señor y los testigos dirán: “Éstos son quienes mintieron contra su Señor”. En verdad, la maldición de Al-lah cae sobre el injusto,

 

20.  Quienes apartan a los hombres del camino de Al-lah e intentan hacerlo tortuoso. Son éstos quienes no creen en el Más Allá.

 

21.  Tales personas no podrán nunca desbaratar los planes de Dios en la tierra, ni tendrán amigo alguno prescindiendo de Al-lah. A ellos se les duplicará el castigo. No pueden oír ni ver.

 

22.  Son éstos quienes han arruinado sus almas, y lo que inventaron les fallará.

 

23.  Ciertamente ellos serán los mayores perdedores en el Más Allá.

 

24. En verdad, quienes creen y hacen buenas obras, humillándose ante su Señor, serán los habitantes del Cielo; en él morarán.

 

25.  El ejemplo de los dos grupos es como el del ciego y el sordo, y el que ve y oye. ¿Son los dos iguales? ¿No comprenderéis pues?

 

R. 3

26.  Mas enviamos a Noé a su pueblo, y dijo: “en verdad, soy para vosotros un claro Amonestador”.

 

27.  “Para que no adoréis sino a Al-lah. En verdad, temo para vosotros el castigo de un día doloroso”.

 

28.  Los jefes de su pueblo, que no creían, respondieron: “Sólo vemos en ti un hombre como nosotros mismos, y es comúnmente sabido que nadie te ha seguido excepto nuestros inferiores. No vemos que tengáis superioridad alguna sobre nosotros; no, pensamos que sois embusteros”.

 

29.  Dijo: “Oh pueblo mío, dime: si me apoyo en una prueba clara de mi Señor y Él me ha concedido de Sí mismo una gran merced que ha sido hecha oscura para vosotros, ¿hemos de forzaros a admitirla, si sois contrarios a ella?

 

30.  Oh pueblo mío, no te pido riqueza alguna a cambio de ella. Mi recompensa sólo la espero de Al-lah. Pues no extraviaré a quienes creen. Ellos ciertamente se reunirán con su Señor. Pero os considero un pueblo que actúa con ignorancia”;

 

31.  Oh pueblo mío, ¿quién me ayudaría contra Al-lah si quisiera extraviarlos? ¿no os dais cuenta?

 

32.  “Pues no os digo: “poseo los tesoros de Al-lah”, ni conozco lo invisible, ni digo: “soy un ángel”. Ni digo de aquellos que son despreciados por vuestros ojos: “Al-lah no les concederá ningún bien – Al-lah sabe mejor lo que hay en sus mentes -. En verdad, sería entonces de los injustos”.

 

33.  Respondieron: “Oh, Noé, en verdad has disputado con nosotros durante mucho tiempo y has discutido con nosotros muchas veces; tráenos ahora aquello con lo que nos amenazas, si eres de los que dicen la verdad”.

 

34.  Él dijo: “Sólo Al-lah os lo traerá, si Le place, y no podéis frustrar el objetivo de Dios”.

 

35.  “Mi amonestación no os aprovechará por mucho que quiera advertiros, si Al-lah decide que permanezcáis extraviados. Él es vuestro Señor y a Él se os hará retornar”.

 

36.  ¿Dicen acaso: “él lo ha inventado”? Diles: “Si yo lo he inventado, mía será la culpa, pero soy inocente de los pecados que vosotros cometéis”.

 

R. 4

37.  Y se reveló a Noé: “nadie de tu pueblo creerá excepto quienes han creído ya; no te aflijas, por tanto, por lo que han estado haciendo”.

 

38.  “Construye el Arca ante Nuestros ojos y según te ordenó Nuestra revelación. Y no me preguntes sobre los impíos. Ciertamente serán ahogados”.

 

39.  Empezó a fabricar el Arca; y cada vez que los jefes de su pueblo pasaban a su lado, se burlaban de él. Dijo: “si ahora os burláis de nosotros, llegará el momento en que nosotros nos burlaremos de vosotros igual que os burláis ahora”.

 

40.  “Entonces sabréis quién es aquel sobre el que caerá el castigo que lo cubrirá de ignominia, y sobre quien caerá el castigo duradero”.

 

41.  Hasta que llegó Nuestra orden y las fuentes de la tierra empezaron a manar, y dijimos: “embarca en ella a dos de cada especie, macho y hembra, y a tu familia, excepto contra quienes ha sido ya proferida la palabra, y a los creyentes”. Pero no creyeron ni vivieron con él excepto unos pocos.

 

42.  Dijo: “Embarcad en ella. En nombre de Al-lah sea su curso y su fondeo. Mi Señor es ciertamente el Sumo Indulgente, Misericordioso”.

 

43.  Entonces empezó a moverse junto con ellos sobre olas como montañas. Noé gritó a su hijo, que se mantenía apartado: “Hijo mío, embarca con nosotros y no permanezcas con los incrédulos”.

 

44.  Él respondió: “Me subiré pronto a una montaña que me protegerá del agua”. Él dijo: “no hay protección para nadie en este día contra el decreto de Al-lah, excepto aquellos a quienes Él muestre misericordia”. Y una ola los separó; por lo que estuvo entre los ahogados.

 

45.  Y se dijo: “Oh, tierra, traga tu agua, y Oh, cielo, que cese la lluvia. El agua empezó a bajar y terminó el trance. Y el Arca quedó apoyada en Al-Yudi. Y se dijo: “Malditos sean los hombres malvados”.

 

46.  Noé clamó a su Señor y dijo: “Señor mío, en verdad mi hijo es de mi familia y ciertamente Tu promesa es verdadera, y Tú eres el Más Justo de los jueces”.

 

47.  Él dijo: “Oh, Noé, en verdad no es de tu familia; él es en realidad un hombre de conducta impía. No me pidas pues aquello de lo que no tienes conocimiento. Te aconsejo para que no seas uno de los ignorantes”.

 

48.  Él dijo: “Señor mío, te ruego que me protejas para que no te pregunte sobre aquello de lo que no tengo conocimiento. Pues si no me perdonas y no tienes misericordia de mí, estaré entre los perdedores”.

 

49.  Se dijo: “Oh, Noé, baja pues, con la paz Nuestra y con las bendiciones sobre ti y sobre las naciones que nacerán de los que están contigo. Y habrán otros pueblos a quienes concederemos provisiones durante un tiempo, y después les alcanzará un doloroso castigo procedente de Nosotros”.

 

50.  Esto corresponde a las noticias de lo desconocido que te revelamos. Tú no las sabías, ni tampoco tu pueblo, antes de esto. Sé pues paciente; ya que el fin es para los que temen a Dios.

 

R. 5

51.  Y enviamos a ‘Ad a su hermano Hud. Dijo: “Oh pueblo mío, adorad sólo a Al-lah. No tenéis otro Dios fuera de Él. No sois más que forjadores de mentiras.

 

52.  “¡Oh pueblo mío! no pido de ti recompensa alguna. Mi recompensa sólo corresponde a Quien me ha modelado. ¿No queréis comprender?

 

53.  “¡Oh pueblo mío! pide perdón a tu Señor y vuelve después a Él; Él os enviará nubes que soltarán lluvias abundantes y añadirá fuerza a vuestras fuerzas. No os apartéis como culpables”.

 

54.  Respondieron: “Oh Hud, tú no nos has traído ninguna prueba clara, y no vamos a prescindir de nuestros dioses simplemente por lo que dices, ni vamos a creer en ti”.

 

55.  “Sólo podemos decir que algunos de nuestros dioses te han afligido para humillarte”. Él respondió: “En verdad, pongo a Al-lah por testigo, y vosotros sois también testigos de que no tengo culpa de que asociéis otros partícipes a Dios.

 

56.  “Además de Él. Tramad pues planes contra mí, todos vosotros, y no me deis respiro”;

 

57.  “En verdad he puesto mi confianza en Al-lah, Señor mío y Señor vuestro. No existe criatura que se mueva en la tierra a la que Él no sujete por el mechón de la frente. En verdad, mi Señor permanece en el camino recto”.

 

58.  “Pero si os alejáis, os he transmitido ya aquello con lo que fui enviado a vosotros, y mi Señor hará que otro pueblo ocupe vuestro lugar. No podéis perjudicarle en absoluto. En verdad, mi Señor es Guardián de todas las cosas”.

 

59.  Cuando llegó Nuestra orden, salvamos a Hud y a los que creyeron con él, por Nuestra misericordia especial. Y los salvamos de un severo tormento.

 

60.  Y así fueron los Ad. Negaron los Signos de su Señor y desobedecieron a Sus Mensajeros y siguieron las órdenes de los enemigos encarnizados de la verdad.

 

61.  Y se hizo que les persiguiera una maldición en este mundo y en el Día de la Resurrección. He ahí que la tribu de los Ad no creyó en su Señor. ¡Mirad! ¡malditos sean los Ad, el pueblo de Hud!

 

R. 6

62.  Y a la tribu de Zamud enviamos a su hermano Salih. Él dijo: “Oh pueblo mío, adorad a Al-lah; no tenéis más dios que Él. Él os ensalzó de la tierra, y os asentó en ella. Pedidle pues perdón y volved a Él de todo corazón. En verdad, mi Señor está cerca y responde a las oraciones”.

 

63.  Respondieron: “Oh Salih, fuiste aquel entre nosotros en quien pusimos nuestras esperanzas. ¿Nos prohíbes adorar a lo que adoraron nuestros padres? Estamos en verdad en una gran duda acerca de lo que nos propones”.

 

64.  Él dijo: “Oh pueblo mío, decidme: si me apoyo en una prueba evidente de mi Señor, y Él me ha concedido Su misericordia, ¿quién me ayudará pues contra Al-lah si lo desobedezco? Vosotros no haríais sino aumentar mi destrucción”;

 

65.  Oh pueblo mío, ésta es la camella de Al-lah como Signo para vosotros, dejadla sola para que pueda pacer en la tierra de Al-lah, y no la toquéis haciéndole daño, no sea que os alcance pronto el castigo”.

 

66.  Pero ellos la desjarretaron. Entonces dijo: “disfrutad en vuestras casas durante tres días. Esta promesa no quedará sin cumplir”.

 

67.  Así, cuando llegó a Nuestra orden, salvamos a Salih y a quienes con él creyeron por Nuestra Misericordia especial y los salvamos de la ignominia de ese día. En verdad, tu Señor es Omnipotente, Poderoso.

 

68.  Y un golpe atronador abatió a quienes habían hecho el mal, y cuando amaneció aparecieron postrados en sus casas.

 

69.  Como si nunca hubiesen morado en ellas. He aquí que los Zamud se comportaron con desagradecimiento hacia su Señor; ¡maldita sea la tribu de Zamud!

 

R. 7

70.  En verdad, Nuestros Mensajeros llegaron a Abraham con buenas noticias. Dijeron: “Te ofrecemos la paz”. Él respondió: “la paz sea con vosotros” y no tardó mucho en traer un ternero asado.

 

71.  Pero cuando vio que sus manos no se acercaban a él, los tomó por extraños poco amistosos y sintió temor ante ellos. Dijeron: “No temas, porque hemos sido enviados a las gentes de Lot”.

 

72.  Y su esposa, que estaba de pie al lado, sonrió, y le dimos las buenas noticias del nacimiento de Isaac y, después, el de Jacob.

 

73.  Ella dijo: “¡Desdichada de mí! ¿Cómo voy a tener un hijo si soy una mujer vieja, y éste mi marido es un hombre viejo? ¡Cosa extraña es ésta, en verdad!”.

 

74.  Ellos dijeron: “¿Te sorprende el designio de Al-lah? La misericordia de Al-lah y Sus bendiciones están con vosotros, Oh gente de la Casa. En verdad, Él merece todas las alabanzas y toda la gloria”.

 

75.  Y cuando el temor abandonó a Abraham, y le llegó la buena nueva, empezó a interceder ante Nosotros por el pueblo de Lot.

 

76.  En efecto, Abraham era indulgente, compasivo, y volvía siempre hacia Dios.

 

77.  Oh Abraham, apártate de esto. En verdad, la orden de tu Señor ha sido ya dada y ciertamente vendrá sobre ellos un castigo que no puede ser evitado”.

 

78.  Y cuando Nuestros Mensajeros llegaron a Lot, se afligió por ellos y se sintió impotente para ayudarles y dijo: “Éste es un día duro”.

 

79.  Sus gentes llegaron hacia él corriendo y temblando de rabia; y antes de esto también habían cometido el mal. Él dijo: “Oh, mi gente, estas son mis hijas; son absolutamente castas para vosotros. Por tanto, temed a Al-lah y no me avergoncéis ante mis invitados. ¿No hay entre vosotros un hombre recto?”.[ii]

 

80.  Ellos respondieron: “Bien sabes que no tenemos derecho alguno sobre tus hijas y sabes en verdad lo que deseamos”.

 

81.  Él dijo: “Ojalá tuviera poder para enfrentarme con vosotros, o pudiera recurrir a un apoyo potente buscando refugio”.

 

82.  Los mensajeros dijeron: “Oh Lot, somos los mensajeros de tu Señor. De ningún modo podrán alcanzarte. Sal pues con tu familia durante la noche, y no dejes que nadie de vosotros mire hacia atrás, exceptuada tu mujer. En verdad, lo que les va a suceder a ellos le pasará también a ella. Ciertamente, el momento fijado es la mañana ¿no está cerca la mañana?”.[iii]

 

83.  Así, cuando llegó Nuestra orden, pusimos la ciudad de arriba abajo e hicimos llover sobre ella piedras de arcilla, capa sobre capa.

 

84.  Señaladas para ellos en el decreto de tu Señor. Y un castigo similar no está lejos de los injustos de esta época.

 

R. 8

85.  A Madián enviamos a su hermano Shu’aib. Él dijo: “Oh pueblo mío, adorad a Al-lah. No tenéis otro dios fuera de Él. No disminuyáis ni la medida ni el peso. Os veo en un estado de prosperidad y temo para vosotros el castigo de un día destructor”;

 

86.  ¡Oh, pueblo mío! colmad la medida y el peso con equidad y no privéis a las gentes de lo que les corresponde por derecho, ni cometáis iniquidad en la tierra, causando el desorden.

 

87.  “Lo que Al-lah os ha dejado es mejor para vosotros, si sois creyentes. Pues yo no soy vuestro guardián”.

 

88.  Respondieron: “Oh Shu’aib, ¿te ordena por ventura tu Oración que abandonemos lo que adoraron nuestros padres, o que dejemos de hacer con nuestros bienes lo que nos plazca? En verdad, eres muy inteligente y recto”.

 

89.  Dijo: “Oh pueblo mío, dime: si me apoyo en pruebas claras de mi Señor y Él me ha proporcionado de Sí mismo una abundante provisión, ¿qué respuesta Le daréis? No deseo hacer contra vosotros la misma cosa que os pido que no hagáis. Sólo pretendo reformaros en la medida de mis posibilidades. No hay poder en mí, salvo a través de Al-lah. En Él confío y a Él retornaré.

 

90.  Oh pueblo mío, que vuestra hostilidad contra mí no os conduzca hasta el punto de que ocurra algo similar a lo que ocurrió al pueblo de Noé o al pueblo de Hud, o al de Salih; pues las gentes de Lot no están lejos de vosotros”;

 

91.  “Pedid perdón a vuestro Señor; luego volved a Él de todo corazón. En verdad, mi Señor es Misericordioso, el más Amante”.

 

92.  Respondieron: “Oh Shu’aib, no entendemos mucho de lo que dices y en verdad, vemos que eres débil entre nosotros. Si no fuera por tu tribu, ciertamente te lapidaríamos. Pues tú no tienes poder sobre nosotros”.

 

93.  Dijo: “Oh pueblo mío, ¿acaso mi tribu es más poderosa para vosotros que Al-lah? Mas vosotros Le habéis dado vuestras espaldas y Le habéis olvidado. En verdad, mi Señor alcanza todo lo que hacéis.

 

94.  Oh pueblo mío, actuad del mejor modo posible, pues yo también actúo. Pronto sabréis sobre quien caerá un castigo que lo afrentará, y quién es el mentiroso. Esperad; en verdad, yo espero con vosotros”.

 

95.  Mas cuando vino Nuestra orden, salvamos a Shu’aib y a quienes habían creído con él por Nuestra misericordia especial; y el castigo se abatió sobre los que habían obrado mal, por lo que quedaron de bruces en sus casas.

 

96.  Como si nunca hubiesen morado en ellas. Mirad cómo fueron maldecidos los de Madián, como también lo fueron los Zamud antes de ellos.

 

R. 9

97.  En verdad, enviamos a Moisés con Nuestros Signos y una autoridad manifiesta,

 

98.  Al Faraón y a sus jefes; pero siguieron la orden del Faraón, y la orden del Faraón no era justa.

 

99.  Encabezará a su pueblo en el Día de la Resurrección y los guiará al Fuego, igual que se lleva al ganado a los bebederos. ¡Malo es el destino al que llegarán!

 

100. Están perseguidos por una  maldición en esta vida y en el Día de la Resurrección. ¡Qué detestable es el regalo y quienes lo han recibido!

 

101.  Éstas son las historias de las ciudades arrasadas que te relatamos. Algunas de ellas permanecen de pie y otras han sido segadas, como si se tratara de la cosecha.

 

102.  Nosotros no les perjudicamos, sino que se lo hicieron a sí mismos; pues sus dioses, a quienes invocaban en lugar de Al-lah, no les sirvieron de nada cuando llegó la orden de tu Señor; y no hicieron más que sumarse a su ruina.

 

103.  Así castiga tu Señor, cuando se apodera de las ciudades mientras están haciendo el mal. En verdad, Su asimiento es doloroso y severo.

 

104.  En esto hay ciertamente un Signo para quien teme el castigo del Más Allá. Es un día en el que toda la humanidad será congregada y un día cuyos acontecimientos serán presenciados por todos.

 

105.  Y no lo retrasaremos salvo durante un plazo calculado.

 

106.  El día en el que llegue no hablará alma alguna excepto con Su permiso; entonces algunas de ellas resultarán ser desgraciadas y otras afortunadas.

 

107.  En cuanto a los que resulten desafortunados, estarán en el Fuego, allí habrá para ellos sollozos y suspiros.

 

108.  Y allí morarán mientras subsistan los cielos y la tierra, salvo que tu Señor quiera otra cosa. En verdad, tu Señor hace cuanto desea.

 

109.  Pero en cuanto a los afortunados, estarán en el Cielo, morando en él mientras duren los Cielos y la Tierra, salvo que tu Señor quiera otra cosa, una gracia que no se les quitará.

 

110.  No dudes, pues, en cuanto a lo que adoran estos pueblos. Sólo adoran lo que adoraron antes sus padres, y Nosotros les pagaremos ciertamente lo que les corresponde, sin rebaja.

 

R. 10

111.  Ciertamente entregamos a Moisés el Libro; pero sobre él surgieron diferencias; y de no haber sido por una palabra pronunciada ya por tu Señor, el asunto habría sido, en verdad, decidido entre ellos mucho antes; y ahora estas gentes están en una duda inquietante respecto a él.

 

112.  Pues en verdad las obras de todos éstos aún no han sido recompensadas, pero tu Señor las pagará plenamente, según sus obras. En verdad Él conoce perfectamente lo que hacen.

 

113.  Permanece, pues, recto, como se te ha ordenado, al igual que quienes han vuelto hacia Dios contigo; y no superéis los límites, Oh creyentes; pues, ciertamente, Él ve lo que hacéis.

 

114.  Y no os inclinéis hacia quienes actúan inicuamente, no sea que os alcance el Fuego. Y no tendréis amigos fuera de Al-lah, ni seréis ayudados.

 

115.  Cumple la Oración en los dos límites del día y en la parte de la noche más cercana al día. En verdad, las virtudes alejan los males. Esto es una advertencia para los que quieren recordar.

 

116.  Sé perseverante; en verdad Al-lah no permite que se pierda la recompensa de los justos.

 

117.  ¿Por qué, pues, no hubo entre las generaciones que os precedieron personas poseídas de conocimiento que prohibieran la corrupción en la tierra, excepto unos pocos de aquellos a quienes salvamos de entre ellos? Mas los malvados siguieron aquello que les procuraba facilidad y comodidad, y se hicieron culpables.

 

118.  Mas tu Señor no destruiría injustamente las ciudades si sus moradores fuesen justos.

 

119.  Pues si tu Señor hubiese ejecutado Su voluntad, ciertamente habría convertido a la humanidad en una sola nación; pero no dejarían de discrepar.

 

120.  Salvo aquellos con quienes tu Señor ha tenido misericordia, y para esto los creó. Pero la palabra de tu Señor se cumplirá: “En verdad, llenaré el Infierno con los Yinn y hombres desobedientes, todos juntos”.

 

121.  Y te relatamos todas las noticias de los Mensajeros con las que confortamos tu corazón. Pues aquí te ha llegado la verdad y una exhortación y una advertencia para los creyentes.

 

122.  Diles a quienes no creen: “Actuad lo mejor que podáis, ya que nosotros actuamos también”.

 

123.  “Y esperad, que nosotros esperamos también”.

 

124.  Mas a Al-lah pertenecen las cosas ocultas de los cielos y la tierra y a Él se someterá todo el asunto. Adórale pues, y pon tu confianza sólo en Él, pues tu Señor no está desatento a lo que hacéis.

 



[i] Es importante determinar a quien se refiere el pronombre “ellos”. Las únicas dos personas mencionadas en este versículo son el Santo Profeta (la paz y bendiciones de Al-lah sean con él) y el testigo divino que habría de seguirle. En lo que se refiere a Moisés, no se le menciona a él sino a su Libro, pues los libros no “creen”. Ello nos deja con la única opción de que se describe a un grupo de personas. El pronombre no sólo se referiría al Profeta mismo sino también a su testigo subordinado y otros. El versículo anterior, pues, debe entenderse en el mismo sentido de que no sólo el Profeta y su testigo creen en la verdad del Profeta y dan testimonio de ello sino que además, un gran número de seguidores hacen lo mismo.

Debe recordarse que, en ocasiones, grandes Profetas se mencionan en singular como si fueran una sola persona, pero con la capacidad de multiplicarse y extenderse. Se les llama entonces “Ummah”, es decir, un gran número de gente contendida en si mismos. Por ejemplo ver el capítulo 16 versículo 121. Finalmente, algunos interpretan el pronombre “ellos” como referido a Moisés y su pueblo.

[ii] Se trataba de la respuesta mas adecuada para una gente que no estaba interesada en los encantos del sexo opuesto. En la práctica, las mujeres eran castas para todos ellos. A esto se refiere la expresión “absolutamente castas”. Sin embargo, los malvados dieron a esta respuesta un giro perverso y pretendieron entender que Lot les ofrecía sus hijas para proteger el honor de los huéspedes a su costa. Como si les invitara a abusar de su inocencia. Evidentemente esta respuesta era reflejo de su naturaleza perversa.

[iii] Esta advertencia de los mensajeros visitantes indica que el diálogo entre Lot y su gente tuvo lugar a puerta cerrada y que, hasta ese momento, no tuvieron acceso directo a él ni a ningún otro miembro de la casa. Habiendo fracasado en su intento inicial, intentarían volver a visitar a Lot mejor preparados para forzar la entrada en la vivienda. Esto se evitó gracias al consejo de los mensajeros de que abandonaran la casa con toda su familia, excepto su mujer, durante la última parte de la noche.

 

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