El atributo divino de Rabb (Señor) (IV)

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Resumen del Sermón del Viernes

Por el Jefe de la Comunidad Ahmadía del Islam

8 de Diciembre, 2006

 

(NOTA: El equipo de Alislam asume la plena responsabilidad de cualquier error o información incorrecta de este resumen del Sermón del Viernes)

 

 

Continuando con el tema “Señor de los mundos” Hazur dijo en su sermón que el término “Señor de todos los mundos” lo incluye todo y que Su beneficencia abarca a toda la creación. Sin embargo, a través de la cualidad divina de Rabubiyyat (cualidad de sustentar o nutrir) Dios también confiere un trato exclusivo a Su gente especial, cuyo líder es el Santo Profeta (p.b.D.).

 

El sermón de Hazur estuvo enfocado en algunos incidentes de la vida del Santo Profeta (p.b.D.) que reflejan los favores extraordinarios que le fueron conferidos a través de la cualidad divina de Rabubiyyat.  El espléndido signo de Rabubiyyat se manifestó incluso antes del nacimiento del Profeta (p.b.D.) y continuó manifestándose a cada instante de su bendita existencia, a través de  milagros espirituales y materiales, que reflejan el modo en que Dios muestra a sus queridos el atributo de Rabubiyyat.  

 

Hazur se refirió, en palabras del Mesías Prometido, a la primera etapa de la vida del Santo Profeta (p.b.D.)  en la que no tuvo oportunidad de recibir ningún tipo de educación ni relacionarse con ningún pueblo culto. A pesar de todo,  le fue revelada la exhortación del Santo Corán cuya erudición y verdad no tiene ni punto de comparación con el resto de los libros de erudición del mundo. Es un Libro que continúa siendo una fuente de información y conocimiento incluso en esta época de inmenso avance tecnológico. La educación y conducta exquisita del Santo Profeta (p.b.D.) no fue producto de titulo académico alguno, sino fruto de una educación que recibió directamente del Señor de los mundos. Cuando el ángel le reveló por primera vez el  Sagrado Corán, el Santo Profeta (p.b.D.) le dijo que no sabía leer, mas el ángel insistió en que repitiera el primer versículo revelado “Recita en el nombre de tu Señor que creó”. Posteriormente el Santo Profeta (p.b.D.) recibió del Señor tesoros inconmensurables de conocimiento y erudición.

 

Hazur destacó un incidente de la vida cotidiana del Santo Profeta (p.b.D.) que refleja la ayuda extraordinaria de Dios. En una ocasión, en el transcurso de un viaje con sus compañeros, el Santo Profeta (p.b.D.) se detuvo en un lugar para orar. Los compañeros se quejaron de tener sed. El Profeta (p.b.D.)  envió a dos compañeros en búsqueda de agua. Vieron a una mujer que portaba dos cántaros de agua en un camello. Le pidieron que les acompañara hasta donde se encontraba el Santo Profeta (p.b.D.). Al llegar a su presencia, le hizo bajar del camello. El Santo Profeta (p.b.D.) pidió recipientes y, llenándolos de agua, anuncio a todos que bebieran cuanto quisieran. Todos colmaron su sed.  La mujer mostró preocupación al ver cómo se derrochaba el agua.  Sin embargo, cuando todos colmaron la sed, comprobaron que los cántaros, no sólo no se habían vaciado, sino que estaban aún más llenos de agua. El Santo Profeta (p.b.D.) ordenó acopiar comida para su viaje, que le fue entregada envuelta en una prenda, y se le ayudó a subir al camello.  Después, le dijo: “¿Sabes que tu agua no ha disminuido en lo más mínimo, pues ha sido  Dios quien nos ha dado de beber? Al llegar a su destino, cuando su familia le preguntó la razón de su retraso, dijo que conoció a un hombre que era un autentico mago. Donde no había ni rastro de agua a millas de distancia, Dios proveyó de agua a todos a través de esta mujer. Bendijo de tal forma el agua que aumentó de volumen dejando atónita a la mujer. No sabía que, en realidad, fue una manifestación de la cualidad de Rabubiyyat del Señor de Mohammad (la paz y bendiciones de Dios sean con él) que reflejó también el Santo Profeta (p.b.D.) abasteciendo de alimento a la mujer a pesar de haber aumentado la cantidad de agua.

 

Hazur destacó otro incidente protagonizado por Abu Huraira, que refleja también el Rabubiyyat del Señor. Abu Huraira narra que para combatir el intenso hambre tenía que atarse piedras al abdomen. En una ocasión se hallaba en tal estado cuando pasó el Santo Profeta (p.b.D.). Al ver su condición sonrió y le invitó a ir a su casa. Donde había un tazón de leche que había recibido como obsequio. Cuando el Santo Profeta (p.b.D.) recibía alimento en caridad, lo distribuía todo entre los pobres, mas cuando lo recibía como obsequio, él también lo compartía. El Santo Profeta (p.b.D.)  dijo a Abu Huraira que llamara a todos los indigentes que encontrara. A Abu Huraira le disgustó la idea pues un tazón de leche no sería suficiente para alimentar a todos, sin embargo, siguiendo sus instrucciones, salió en su búsqueda. Una vez reunidos, el Santo Profeta (p.b.D.) le pidió que ofreciera el tazón de leche a cada uno de ellos. Abu Huraira, pensando de nuevo que no sobraría nada de leche para sí mismo, ofreció el tazón a cada uno, y todos bebieron hasta saciarse. Por último se lo ofreció al Santo Profeta (p.b.D.) quien, sonriendo, dijo: “Abu Huraira, ahora sólo quedamos tú y yo” y tras decir esto, ofreció el tazón a Abu Huraira, que bebió hasta hartarse. Entonces, el Santo Profeta (p.b.D.), tras glorificar a Al-lah y recitar Bismil-lah, bebió el resto de la leche. Fue el Señor Quien les proveyó de esta forma a través de un medio aparente como el tazón de leche.

 

El Santo Profeta (p.b.D.) prohibió ayunar sin ingerir alimento durante el sehri. Al preguntarle sus compañeros por qué razón él ayunaba sin ingerir alimento a la hora de sehri, el Profeta (p.b.D.) contestó: “¿Quién de vosotros se asemeja a mí? Mi Señor me provee de alimento y bebida”- En esta época, su verdadero discípulo, el Mesías Prometido, fue bendecido por Al-lah de modo semejante, al ser capaz de ayunar durante seis meses seguidos. Hazur explicó las sublimes experiencias espirituales que vivió el Mesías Prometido durante su ayuno.

 

Hazur relató un incidente de la Batalla de la Zanja, en que el Profeta (p.b.D.) y el resto de los compañeros padecieron un hambre atroz. Un compañero, al percibirlo, preguntó a su esposa si disponía de alimento en casa. Al contestar que tenía un cordero pequeño y harina de cebada., le pidió que lo cocinara para el Profeta (p.b.D.), que estaba padeciendo intensamente por el  hambre. Después, dirigiéndose al Profeta (p.b.D.), le dijo discretamente que se estaba preparando comida y le invitó a compartirla con algunos compañeros. El Profeta (p.b.D.) miró a su alrededor. Vio aproximadamente a un millar de personas hambrientas. Anunció que todos le acompañaran a una comida. Mientras tanto, el Profeta (p.b.D.) envió un mensaje a la esposa del anfitrión para que no retirara la cazuela del fuego ni comenzara a preparar el pan hasta que él no hubiera llegado. El Santo Profeta hizo una oración y comenzó a distribuir la comida poco a poco a todos. Hazrat Jabir, el anfitrión dijo: “Juro por Dios que todos comieron hasta hartarse de la misma comida, perola cazuela seguía estando llena, mientras se cocinaba en el fuego”. Este fue un maravilloso trato por parte de Dios que proveyó de alimento a través de medios aparentes, aunque la auténtica necesidad fue satisfecha por una manifestación extraordinaria de la cualidad de Rabubiyyat.

 

Hazur dijo que en esta época Dios nos ha bendecido con el Mesías Prometido que ha aparecido entre la ummah de su amado Profeta (p.b.D.), quien nos ha dado a conocer al Señor de los mundos. Hazur leyó algunos extractos de los escritos del Mesías Prometido en los que afirmaba que al igual que el Santo Profeta (p.b.D.) fue el Sello de los Profetas, “yo soy el sello de todos los Jalifas y he sido enviado para la reforma del mundo entero.” Debemos, pues, propagar su mensaje para que nadie tenga la queja de que no haber recibido mensajero alguno en esta época. .

 

Hazur comentó algunos incidentes de la vida del Mesías Prometido que reflejan el extraordinario trato que Dios le prodigó a través de su cualidad de Rabubiyyat. El Mesías Prometido, desde un principio nunca mostró interés por los asuntos materiales. Por lo tanto no se dedicó a tareas materiales, sino que se consagró al estudio del Santo Corán y a la meditación y adoración a Dios, por lo que dependía económicamente de su padre para su sustento. Cuando Dios le anunció que se acercaba el momento del fallecimiento de su padre,  sintió una intensa preocupación por las dificultades futuras.  En ese momento Dios le reveló “¿No es Al-lah suficiente para Sus siervos?” El Mesías Prometido dijo al respecto: “Estas palabras me proporcionaron una paz y tranquilidad extraordinarias. Juro por Dios, en cuyas manos esta mi vida que ha cumplido de esta profecía de modo asombroso”.

 

Tras leer otros extractos de los escritos del Mesías Prometido que mencionan la ingente tarea que Dios iba a asignar a su descendencia, Hazur dijo que hubo una época en la que el Mesías Prometido no estaba seguro de cómo iba a cubrir sus necesidades futuras, mas tras otorgarle tranquilidad y consuelo, el Señor de los mundos estableció la generación futura de su familia, una familia destinada a ayudar al mundo entero. Este es el Señor de los mundos, Quien se manifestó primero  a través del Profeta (p.b.D.) y después a través del Mesías Prometido.

 

Hazur concluyó con una oración del Santo Profeta (p.b.D.). “Nadie es digno de adoración sino Al-lah, El Excelso y Compasivo. Nadie es digno de adoración sino Él, el Señor del gran Trono Celestial. Nadie es digno de adoración sino Al-lah, el Señor de los cielos y la tierra. Nadie es digno de adoración sino Al-lah, el Señor del noble trono.”

 

Hazur dijo que es una plegaria completa que debemos tener siempre presente y que Al-lah  nos ayude a discernir a nuestro Señor.