El atributo divino de Rabb (Señor)

______________________________________________________

 

Resumen del Sermón del Viernes

Por el Jefe de la Comunidad Ahmadía del Islam

17 de Noviembre, 2006

 

(NOTA: El equipo de Alislam asume la plena responsabilidad de cualquier error o información incorrecta de este resumen del Sermón del Viernes)

 

 

Hazur se refirió al atributo divino de Rabb (Señor) en su sermón del viernes. Hazur explicó que Dios ha citado y mencionado este atributo Suyo en el comienzo del Santo Corán en el Surah Al-Fatiha al mencionar “el Señor de todos los mundos”.

 

El significado de la palabra Rabb  está definido en el léxico. Esta palabra abarca todas las etapas comprendidas entre la cualidad de crear algo y llevarlo al punto de excelencia.  Hazur explicó que en la lengua árabe, cuando se utiliza la palabra rabb para los seres humanos, se hace siempre en el sentido de alguien que educa y se utiliza siempre con alguna palabra adicional, pues la palabra Rabb por sí sola significa Al-lah solamente.

 

El Mesías Prometido explicó que la palabra Rabb posee siete significados.  Primero, el significado de Maestro, que implica que tiene absoluta autoridad y posesión sobre todas las cosas. Segundo, Seyyed, que significa Excelso y Supremo. Tercero, Mudabbir, es decir, Quien conoce el desenlace de todos los asuntos. Cuarto, Qaiyam, que denota Aquel que observa todas las cosas y las corrige. Quinto, Munim, es decir, aquel Ser que concede prosperidad y bien y otorga favores. Después está Mutamim, Quien cubre todas y cada una de las necesidades. La fusión de todas estas cualidades es el Ser Altísimo, Excelso cuyas acciones no pueden estar equivocadas, que conoce el desenlace de todas las cosas y lleva a cabo las tareas de Su creación, otorgando la guía, concediendo prosperidad y cubriendo sus necesidades, y es Omnipotente, Independiente  y Maestro absoluto.

 

Al-lah ha mencionado cientos de veces este atributo Suyo en el Santo Corán. Al comienzo del Corán lo ha utilizado para declarar que a Él se debe implorar y pedir  todo tipo de beneficencia, y al final del Santo Corán, esta cualidad divina se menciona en los Suras Al Falaq y Al Nas, donde se expone que para librarse de todo tipo de males y tribulaciones, materiales y espirituales, hay que acogerse bajo Su Protección.

                                                            

Citando a Hazrat Musleh Maud, que también definió con detalle este atributo, Hazur dijo que la palabra Rabb, cuando se emplea para Al-lah, significa Purísimo, Libre de defectos y Poseedor de todos los atributos, Omnisapiente y Omnisciente. En resumen, dijo que Rabb significa el Único que es digno de alabanza, Quien concede toda capacidad y facultad. La cualidad de Rabb denota velar por el bien y bienestar de los demás en lugar de preocuparse solamente por el propio bien. Aparte de Al-lah, la cualidad de rabbubiyat (la cualidad de sustentar) depende de la evolución en los demás. Solamente el Ser divino está libre de cambios o alteraciones y esto demuestra que todo lo que está sujeto a cambios es creado y no puede existir por propia voluntad. Los seres humanos han sido creados para progresar, y al avanzar en el conocimiento, virtud y la adoración, es preciso que muestren agradecimiento por haber recibido este don a través de Su rububiyyat.  La cualidad divina de Rabb nos lleva una elevación espiritual ilimitada. Por ello, la afirmación de algunos sufis y otros eruditos de que no necesitan adorar a Dios  por haberle alcanzado es opuesta a este principio.

 

Hazur dijo que la salvación de todos depende en unirse hacia Dios, y es obligación de los ahmadis llevar el mensaje del Señor -que es el Señor y Creador de todos los mundos, y Quien conduce al cenit de la perfección- a todo el mundo y unirlo bajo la bandera del Santo Profeta (p.b.D.).

 

Hazur explicó que en el Santo Corán Dios ha establecido mandamientos y nos ha mostrado el método para rezar teniendo en cuenta Su atributo de Rabb. Todos los ahmadis deberán reflexionar sobre este atributo divino y al hacerlo deberán establecer una sólida comunión con Su Señor y no permitir que nadie o ninguna situación les hagan tambalear en su propósito.

 

Hazur hizo después referencia a la “Gente de la Cueva” contenida en el Surah Al’Kahf  (Capítulo 16) que se mostraron perseverantes y firmes en la fe a pesar de atravesar dificultades y adversidades extremas y sufrir una tremenda opresión en el nombre del Único Dios. Hazur dijo que los ahmadis deben tener presente que al aceptar al Mesías de Mohammad (p.b.D), nuestra relación con Dios debe ser muy sólida. Nosotros no hemos experimentado ni una pequeña parte de lo que el pueblo de Ashab al Kaf padeció. Sin embargo, este pueblo no abandonó su fe. Nosotros hemos creído en el Santo Profeta (p.b.D.) a través de quien se perfeccionó la fe y quien atravesó un periodo de gran sufrimiento y persecución. Hoy en día la mayoría de los ahmadis viven en una situación holgada y de paz por lo que debemos mostrar agradecimiento a Dios e inclinarnos siempre a Él.

 

Tanto en la adversidad como en la prosperidad, nuestro progreso está relacionado con nuestro Señor. En Occidente y otros lugares la gente está abandonando a Dios, por lo que quienes creen en el Mesías de Mohammad (p.b.D.) deben enseñar a esta gente el significado de aferrarse al

Único Dios y amonestarles a que renuncien a asociar copartícipes con Él y a creer en el Sello de los Profetas, pues de lo contrario no encontrarán la paz. Hazur explicó que quienes creen en el Único Dios, el Señor, no sólo piensan en su propio beneficio sino que también practican el bien con el prójimo.

 

Después Hazur leyó unos extractos de los escritos del Mesías Prometido explicando el concepto de Dios en otras doctrinas y dijo que éstas no le reconocen como “Señor de todos los mundos” y que este punto sólo ha sido explicado en el Islam.

 

Hazur concluyó su sermón pidiendo a Al-lah que ayude a los ahmadis a incrementar su observación y conocimiento espiritual del “Señor de los mundos” y les ayude a mostrar a los demás el medio para reconocerle y apreciarle para que todo el mundo puede adorar a un Solo Dios, el Dios de todos y el Señor de todos los mundos.