MIME-Version: 1.0 Content-Type: multipart/related; boundary="----=_NextPart_01C7802C.3A41B6D0" Este documento es una página Web de un solo archivo, también conocido como archivo de almacenamiento Web. Si está viendo este mensaje, su explorador o editor no admite archivos de almacenamiento Web. Descargue un explorador que admita este tipo de archivos, como Windows® Internet Explorer®. ------=_NextPart_01C7802C.3A41B6D0 Content-Location: file:///C:/5A69C637/SpanishFridaySermonFebruary16th,2007.htm Content-Transfer-Encoding: quoted-printable Content-Type: text/html; charset="us-ascii"
La cualidad divina de Rahimiyat (I=
I)
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Resumen del Sermón del Viernes
Por el Jefe de la Comunidad Ahmadía del Islam
16 de Febrero, 2007
(NOTA: El equipo de Alislam asume la plena
responsabilidad de cualquier error o información incorrecta de este =
resumen
del Sermón del Viernes)
Hazur continuó exponiendo el tema de Rahi=
miyat,
iniciado en su sermón del viernes anterior. Hazur dijo que Al-lah
manifiesta Su Rahimiyat a Sus siervos de distintas maneras. A veces, manifi=
esta
Su merced a quienes imploran el perdón otorgándoles la capaci=
dad
de hacer el bien, y otras veces hace que la persona se percate de que la
búsqueda de la merced divina también puede lograrse a
través de la gracia de Dios. Los creyentes son quienes se inclinan a
Al-lah en gratitud por sus dones y reciben Su Rahimiyat. Dios dice que es
preciso implorarle continuamente para ser acreedores de Sus bendiciones. A
veces, Al-lah dice que para obtener Su gracia es preciso esforzarse en Su
camino (Yihad) y emigrar por =
Su
causa. Otras veces declara que quienes rezan y entregan en caridad
contemplarán las manifestaciones de su Rahimiyat en este mundo y en =
el
otro. A los creyentes les anuncia la recompensa de sus obras buenas en este
mundo y en el otro. Son muchos los medios por los que el creyente puede ben=
eficiarse
del atributo de Rahmaniyat. Una indudable característica del creyent=
e es
que recibe el máximo b=
eneficio
de la excelencia de Rahimiyat, pues es esta cualidad la que distingue al
creyente del no creyente. El creyente es quien se inclina a Al-lah en la
búsqueda de gracia espiritual.
El Mesías Prometido dice que la excelencia
del Rahmaniyat está condicionada a las buenas obras del hombre. Rahimiyat premia los esfuerzos huma=
nos y
aumenta las bendiciones cuando la persona se esfuerza en practicar el bien.
Cada obra buena nuestra, sea espiritual o material, está unida a una
gracia divina, a través de la cual florecen nuestros esfuerzos. Esta=
es
la distinción entre el creyente y el no creyente. El creyente se vue=
lve
a Al-lah buscando Su Rahimiyat para servir a la fe. Mas es ley divina que
cuando se implora a Al-lah también se adopten los medios pertinentes=
y se
empleen las facultades necesarias. La adoración a Dios y demás
virtudes solo serán dignas de aceptación divina y
manifestarán los milagros del Rahimiyat si se hacen con espír=
itu
de servicio a la humanidad y a la creación de Dios. La gracia del
Rahimiyat desciende sobre aquellos que se esfuerzan en alcanzar este tipo de
bendiciones.
El Santo Corán declara que la obediencia =
está
condicionada a la fe. Cuando la persona adquiere la fe, deberá
protegerla reviviendo su adoración a Dios y cumpliendo sus obligacio=
nes
hacia Al-lah y hacia la humanidad. Esto solo lo puede conseguir quien alber=
ga
el temor de Dios en su corazón y se esfuerza en buscar Su ayuda, pue=
s de
no contar con Su ayuda, cualquier esfuerzo resultará vano.
Tras recitar el versículo 57 del Surah Ar=
af
(7:57), Hazur dijo que es distinción individual y común de los
creyentes abstenerse de crear desórdenes. Si alguien se encuentra en una
situación que escapa a su control, debe ocuparse en las oraciones. S=
i abriga
esperanza en la merced divina y se abstiene de la sedición y cumple
todos los requisitos del Rahimiyat, Al-lah aceptará sus oraciones y
derramará Su merced y gracia de forma asombrosa. Haciendo referencia=
al
término “muhsin” (los que practican el bien) del
versículo arriba mencionado, Hazur dijo que apunta a quienes cumplen los derechos de Al-=
lah y
los derechos de la humanidad. Hazur dijo que en la presente época de
disturbios en el mundo constituye un gran favor divino habernos ayudado a aceptar al Mesías Prometid=
o y
habernos incluido entre los “muhsin”. Hazur dijo que no se trat=
a de
un honor ordinario, pues se concede solamente a aquellos que son plenamente
conscientes de la Presencia de Dios y acatan todos Sus mandamientos.
Tras recitar el versículo 219 del Surah Al
Baqarah, Hazur explicó que Al-lah ha condicionado a la fe la emigración y el esfuerzo =
en Su
causa (Yihad). Hazur dijo que, en el lenguaje coránico, la
emigración no significa solamente emigrar de un lugar a otro debido =
a restricciones
religiosas, sino que también se incluyen en esta categoría a =
quienes
abandonan sus deseos vanos y egoístas y adoptan las virtudes,
según explica el Mesías Prometido. Respecto a la
emigración, Hazur dijo que aquellos áhmadis que han emigrado a
países occidentales a causa de la situación adversa de su tie=
rra
natal no deben permanecer sentados en los laureles. Más bien, para
obtener el agrado de Al-lah, su “emigración” solamente tendrá efecto si se
abstienen del mal y adoptan el bien. Además, deben unirse al Yihad de
llevar el mensaje de la Verdad al mundo. Para este Yihad, dijo, es preciso
ayuda financiera, y los áhmadis han destacado siempre en este campo.
Dios ha concedido la oportunidad de la emigración física a los
áhmadis, por lo que, esta emigración debe inducirles a la ref=
orma
personal y a responder positivamente a cualquier demanda de ayuda financier=
a.
Hazur dijo que de igual modo que los tremendos
sacrificios de los primeros musulmanes atrajeron la merced y gracia de Al-l=
ah,
en la época del Mesías Prometido (la paz sea con él) l=
os
sacrificios de sus compañeros produjeron unos frutos capaces de
asombrarnos incluso en la actualidad. Estos compañeros abandonaron t=
odas
sus debilidades y realizaron sacrificios para transmitir el mensaje del
Mesías Prometido al mundo. Sólo aquellos de entre nosotros que
entiendan este principio seremos afortunados y conseguiremos atraer la grac=
ia
de Al-lah, pues el esfuerzo que se realiza con intención sincera y c=
on
profunda humildad por la causa de Al-lah nunca se malogra. Hazur pidi&oacut=
e;
para que Dios concediera a cada áhmadi una parte de Su Rahimiyat.
El Mesías Prometido escribió que el
tercer tipo de merced (Rahimiyat) es especial en el sentido de que la perso=
na debe
mejorar personalmente para conseguirlo. Debe librarse de la oscuridad de la
iniquidad, realizar sinceros esfuerzos, purificar su corazón, suplic=
ar, adoptar
una extrema humildad y esforzarse en lo posible según las
circunstancias.
Esta merced solamente la logran aquellos que bus=
can,
y desciende sobre quienes hacen esfuerzos sinceros. Quienes hacen esfuerzos=
concertados
en la causa de Al-lah nunca p=
ueden
equipararse a los negligentes. Tal merced desciende sobre los que se esfuer=
zan
con auténtica sinceridad y evitan todo tipo de mal.
Hazur dijo que con la gracia de Al-lah los
compañeros del Mesías Prometido tenían un alto respeto=
en
la Comunidad y en el presente, cuando sus descendientes acuden a visitarle,=
hacen
referencia a ellos a la hora de introducirse. Sin embargo, estas familias d=
eben
ser conscientes de los inmensos sacrificios que realizaron sus antepasados =
y el
modo en que suprimieron su “ego” honrando el concepto de la
“emigración”. Ahora, sus descendientes deben tomar la
determinación de mantener y defender tal posición. Hazur
relató un hadiz de Hazrat Umar para ilustrar este punto y explic&oac=
ute;
que fueron los sacrificios y =
las
plegarias los que concedieron a los compañeros un rango elevado. No =
basta
con que sus familias lo reconozcan, pues deben tener presente que los
áhmadis que se han unido a la Comunidad posteriormente pueden sobres=
alir
en su “Yihad” y “emigración” y superar a los=
descendientes
de los compañeros.
Para concluir, Hazur pidió que Dios nos a=
yude
a buscarle sinceramente y que no nos contentemos simplemente con desear cum=
plir
Sus mandamientos, sino que nos ayude a obrar de ese modo en la práct=
ica.
Que Dios nos ayude a realizar sacrificios para obtener la merced del Rahimi=
yat
de Al-lah.